Le prometió a Izuku que haría algo imprudente, pero antes le había jurado a Eijiro otra cosa.
Pasa entre la multitud sin despegar la mirada en la estúpida sonrisa afilada del teñido pelirrojo. Fue horroroso soportar hasta la hora de la comida donde todos salen de la empresa para hacer ese movimiento.
Le pica el puño.
A paso firme y sin decir nada, tira el primer golpe sobre la mejilla izquierda borrando por fin esa estúpida sonrisa y aprovecha la confusión para sujetarlo y alejarlo de la multitud, nadie los sigue por el respeto/miedo a Bakugo. En la soledad de un callejón estamparlo su cara en la pared y jala uno de sus brazos hacia atrás manteniéndolo en su espalda.
Eijiro se queja
—¿Qué te pasa?
—Te dije que no lo lastimaras, por eso me aleje de ustedes. -
Responde rabioso.
—¿De qué estás hablando?
—¡De Izuku, gran pedazo de estiércol! Si ya no lo querías, debiste dejarlo antes de hacer tus estupideces.
—No seas entrometido, Izuku y yo quedamos en buenos acuerdos.
—Eso dile al Izuku que se la pasó llorando toda la noche, el que me llamó en la madrugada en un ataque de ansiedad. Si eso es quedar en buenos acuerdos, no quiero conocer los malos. — aprieta el brazo — te advertí que si le hacías daño, no saldrías ileso. Pero agradece que Izuku me hizo prometerle que no haría nada imprudente, así que solo te lo diré una sola vez, desaparece de su vida y no tendrás problemas. — Lo tira al piso — basura.
Al alejarse le llega una notificación de un mensaje, uno esperado, sus días de están aprobadas. Así que decide irse a casa para revisar al pecoso.
Fue a una fonda para comprar la comida favorita de los dos, ahí el sazón casero es reconfortante. Claro que preferiría hacerlo él, pero primero se aseguraría que el omega mejore y necesite menos atención.
Cuando llegó e ingresó a su hogar, recibió una linda experiencia hace bastante que no tenía el olor de Izuku mezclado con el suyo, fue reconfortante y se sintió en su hogar. Así debió ser desde hace tiempo.
Toca la puerta donde dejó dormir a Izuku, recibe un gruñido como respuesta, ese sonido que hace desde niño cuando se molesta al ser despertado. Su corazón se sobresalta de la emoción, le roba una sonrisa ladina ¡Carajo! Había extrañado tanto esos pequeños detalles.
Entra quedando pasmado, su cama está llena de sus prendas formando un nido, jamás pensó que algún día podría contemplar algo tan íntimo como un nido de su amado Izuku, ni en sus más oscuras fantasías. Se sonrojó de inmediato, sacude su cabeza tratando de no colapsar, están pasando tantas cosas que solo fueron sueños y ahora todos se cumplen de manera repentina.
Camina despacio dejando la comida en una mesita y continúa hasta quedar a pie de cama.
—Deku, oi Deku. —Una mata revuelta sale entre las sábanas con su rostro soñoliento, sonrojado y ojos dilatados mostrando que el omega tiene el control en este momento. “Tan hermoso” sacude desordenado más sus cabellos —Que precioso nido hiciste, se nota que dormiste bien.—Izuku ronronea aún adormilado restregandose en la mano de Katsuki — Te traje katsudon.
—Katsudon…
—Si pequeño glotón, sal de cama para que puedas comer.
—Pero no quiero salir. -
Responde con un puchero.
El alfa tiene una risa nasal.
—Puedes arruinar alguna prenda y no creo que eso te guste. — Coloca una mano frente a su rostro pecoso — regresa, Izuku. -
Ordena con su voz alfa, chasquea sus dedos y las pupilas se contraen. Izuku parpadea confundido. —Buenas días solecito.-
Le dice en tono burlón.
La mente del pecoso se desnubla y poco a poco se da cuenta de la situación.
—¿Ya estás en casa? Dios mío, debí dormir mucho. -
Menciona sorprendido.
—Lo necesario, traje comida. Ven. -
Vuelve a invitarlo.
Deku toma las prendas para retirarlas y observa que era ropa de Katsuki. Abre los ojos lleno de vergüenza y con ganas de que se lo comiera la tierra y lo escupiera en cualquier lugar mientras fuera lejos.
—Y-yo ¡Puedo explicarlo! Bueno, en realidad no, no recuerdo cuando los tomé, hice un…— mira toda la cama —¿Un nido? ¡Un nido con tu ropa, en tu cama! En serio, lo lamento mucho. Esto es vergonzoso.
—Ya, ya no hagas dramas. — responde junto a un leve gruñido de advertencia —Si lo hiciste es porque lo necesitabas, está bien es tu pequeño refugio.
Baja la cabeza, hace tanto tiempo que no se sentía seguro con el aroma de su esposo, que ahora se siente uno ofrecido.
—Sí, pero no eres mi alfa, no debería…
—Pero soy el alfa más cercano —le interrumpe—y quién te sacó de ese lugar, tu omega se siente seguro, tuviste varios rechazos así que está aferrándose a cualquier protección.
No, eso no lo hace sentir mejor, solo confirma lo que se siente le dice.
—Soy patético.
Le da un porción de comida.
—Vuelves a decirte una sola palabra denigrante a tu persona y me voy a enojar. No subestimes tu sentir, es válido. Solo firmas el jodido divorcio y nada te unirá a ese hijo de puta.
Se sobresalta juega con la comida, de manera disimulada toca su vientre, el cachorro. Debería sacarlo porque como bien menciona Katsuki, un hijo lo seguiría atando a Eijiro, un amargo recuerdo que lo perseguiría el resto de su vida. Sí, debe perderlo.
—Kacchan ha sido muy considerable conmigo, estoy muy agradecido, pero creo que debo regresar.
Katsuki lo mira completamente serio.
—¿Estás escuchando al menos un poco lo que estoy diciéndote? ¿Tu quieres regresar?
—No.
—Entonces no lo hagas.
—Pero está es tu casa.
—Y el dueño te está diciendo que está bien. Eijiro todavía va para allá ¿Estás listo para mirarlo? —niega con la cabeza — deja de torturarte, te mantengo aquí porque es lo quiero.
De nuevo esa sensación de felicidad se concentra en su pecho. “No es correcto, no debería ser así”, es lo que le dicta su mente.
—Pero ¿Por qué? Soy un omega que fue dejado. -
Necesita una palabra mal acomodada, algo que le aclare los pensamientos.
—Antes que omega, eres un humano, una persona y mi antiguo amigo. Lo que te pasó no fue justo. Déjame apoyarte en lo que pueda.
“Demasiada consideración”
—Kacchan no conseguirá pareja, pensaran mal de nosotros como antes.
—Olvida esa tontería — ordena — era muy joven y entré en pánico, si hoy pasará esa confusión iniciaría a presumirte como tal.
Izuku ríe con libertad, a su volumen habitual sin ser controlado de ser delicado y discreto. Con Kacchan es él mismo.
—¡Eres un tonto!
Katsuki sonríe complacido, mirar cómo suelta un poco su angustia, lo llena de orgullo.
“Sí, soy el tonto más afortunado de tenerte aquí, Izuku.”
•~•~•~•~•~•~•~•~•~•
~Naty Bemon 🫀
ESTÁS LEYENDO
Lo que quedó de tí [BKDK] Ω
FanfictionIzuku pensó que lo tenía todo: un matrimonio feliz con Eijiro, el alfa que creyó sería su para siempre. Aunque el paso del tiempo y las agendas incompatibles los habían distanciado, nunca imaginó el golpe que estaba por venir. Dos años después de ca...
![Lo que quedó de tí [BKDK] Ω](https://img.wattpad.com/cover/392429898-64-k962533.jpg)