He visto muchas historias románticas de sonic con la temática de caballero y rey, pero ninguna con Infinite y Rookie, así que es hora de tomar cartas sobre el asunto.
No soy experta, pero espero disfruten de mi historia.
Me costó abrir los ojos, como si mis párpados pesaran toneladas. El primer pensamiento que cruzó mi mente fue que tal vez… ya no estaba. Había un calor reconfortante envolviéndome, una calidez que no recordaba haber sentido en semanas.
¿Era esto la muerte?
Pero entonces lo sentí.
Un roce suave en mi cabello.
Dedos largos, firmes pero cuidadosos, acariciando mis mechones desordenados con un ritmo constante. Mi cuerpo, todavía débil, reaccionó por instinto, aferrándose al calor cercano, y fue cuando lo supe.
No estaba muerto. Estaba con él.
Me acurruqué más en su pecho, reconociendo al instante el ritmo firme de su respiración y el latido fuerte que retumbaba bajo su piel. Infinite.
—...Te despertaste —murmuró con voz baja, la misma que usaba cuando no quería que nadie más lo escuchara.
Asentí apenas, sin despegarme de él.
—¿Me extrañaste? —pregunté con una sonrisa débil.
—Idiota —fue su respuesta inmediata. No tenía el tono duro de siempre. Sonaba… aliviado. Suavizado.
Me sentí tan feliz en ese momento que casi olvidé lo mal que me había sentido antes. Me aferré a él como si soltarlo fuera peligroso.
Y entonces, por supuesto, llegó el reclamo.
—¿Qué diablos estabas pensando, cachorro? —me apartó un poco para poder mirarme a los ojos—.¿Desde cuándo estás enfermo?
Tragué saliva. No quería mirarlo directamente, pero sabía que no podía mentirle.
—Desde que nací. Pero ya me había pasado antes, y pensé que con la ayuda de Lady Nimue tendría más tiempo… —hice una pausa, bajando la voz—. No quería que te preocuparas.
—¿¡No preocuparme!? —bufó, levantando un poco la voz, pero sin soltarme—. ¡Tú casi te mueres en mis brazos, Rookie! ¡¿Crees que eso no fue preocupante?!
—Yo no....
—¿¡Por qué no me dijiste nada!? ¿Enserio creíste que no me importaba?
Su voz temblaba entre el enojo y la angustia. Me dolió escucharlo así.
—Tenía miedo… —admití—. Pensé que si sabías que estaba tan mal, tal vez… te buscarías a alguien más que no estuviera roto.
—¿Roto? —repitió, y vi cómo sus ojos brillaban con un leve destello de rabia—. Cachorro, si vuelves a decir eso, voy a encadenarte a mi para siempre.
Eso me sacó una risa suave. Estaba regañándome, pero sus dedos seguían acariciando mi cabello. Él sonrió, solo un poco. Su frente se apoyó contra la mía.
—No vuelvas a hacerme pasar por esto, Rookie. Te lo juro, nunca me había sentido tan… jodidamente inútil.
Mi mano subió lentamente hasta su mejilla. Estaba cálida, áspera como siempre.
—Lo siento —susurré—. Estoy aquí ahora.
Sus ojos bajaron a mis labios, y los míos hicieron lo mismo. Lo conocía, sabía lo que vendría. Pero esta vez fue diferente.
Fue suave.
Sus labios rozaron los míos apenas, como si temiera romperme. Pero cuando no me alejé, cuando me acerqué un poco más, Infinite me besó con más firmeza.
No había prisa. No había furia. Solo él y yo.
Mis dedos se enredaron en su capa, y los suyos se apoyaron en mi cuello. El beso duró lo suficiente para hacerme olvidar por completo el dolor de antes.
Hasta que...
—¡¿Papá?!
Ambos nos congelamos. Infinite se separó de golpe, y yo giré la cabeza con lentitud.
Nova.
El pequeño chacal estaba en la entrada, despeinado, con los ojos húmedos y la nariz húmeda de tanto llorar. Su cola temblaba.
—¡No me dejaron salir! ¡Escuché gritos! ¡Y luego dijeron que papá Rookie estaba mal! ¡Y no me decían nada!
—Nova… —intenté incorporarme, pero Infinite me sostuvo, negando con la cabeza.
Nova se acercó corriendo, saltando a la cama sin pedir permiso, y se me lanzó encima con fuerza.
—¿Ya estás mejor, papá? ¿Hago que traigan al médico? No quiero que mueras.
Mi corazón se apretó.
—No voy a morirme, Nova. Lo prometo —le acaricié la cabeza suavemente mientras él se aferraba a mí—. Solo estaba… muy cansado. Pero ya estoy mejor.
Infinite nos miraba a los dos, y por un segundo… pareció más tranquilo. Más en paz.
Nova me abrazaba con fuerza, su pequeña cola moviéndose de un lado a otro.
—...Ya está bien, cachorro —dijo Infinite, acercándose para rodearnos a ambos con sus brazos—. Estamos los tres.
Me sentí en paz.
Y por primera vez en mucho tiempo… ya no tenía miedo.
— Fin de la ruta 1 —
Shipper: ahora vamos con la ruta dos.
Alguien me comentó que querían ver cómo era Nova así que les dejo bocetos rápidos que hice en clase.
Nova es mi Fan-child Rookinfinite, pero en esta historia tiene otro origen que ya verán en la ruta dos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Shipper: Nova yendo a acusar a su papá con su otro papá xD