Extra

16.1K 1.2K 444
                                        

Era difícil actuar distante, era más difícil de lo que había creído, había momentos en que quería dejar aún lado su orgullo y correr hacia los brazos de su esposo, de su falso esposo.

No lo hacía, no quería perder la poca dignidad que le quedaba.

Pero le dolía. Le dolía en alma. Le dolía verlo, le dolía escuchar su voz y, sobretodo, le dolía que el no notaba ese nuevo "distanciamiento". Ni siquiera se daba cuenta que su esposo estaba actuando de otra forma. No notaba que su esposo tenía una tristeza enorme instalada en su corazón, sencillamente por una razón; a él no le importaba Jimin.

Cuando propuso cambiar de habitación creyó que Jungkook se opondría, creyó que se negaría rotundamente, no fue así, al contrario, lo había tomado muy bien, demasiado bien, Jimin pensó que hasta parecía aliviado. Pero ¿qué podía esperar de alguien que no lo quería?

Ahora que sabía la verdad, había descubierto cosas que antes no podía ver. Había notado que Jungkook estaba ausente la mayor parte del tiempo, había notado que a veces su sonrisa lucía exageradamente falsa. También había notado su rechazo. Jimin, después que descubrió que todo era una mentira, decidió no volver a besarlo, pensó que esta tarea le iba resultar difícil, pensó que Jungkook lo notaría raro cuando evitara sus besos, que sorpresa se llevó al saber que Jungkook no hacía el menor intento de besarlo, llevaban un mes sin darse siquiera un pico y a Jungkook ni siquiera le parecía extraño.

Jimin se sintió increíblemente ingenuo, se preguntaba cómo no se había dado cuenta antes. "El amor ciega" Recordó.

Se sentó erguido cuando escucho unos pasos aproximarse. Jungkook se acercaba. Rápidamente cambió su expresión triste a una seria. No quería que Jeon descubriera lo débil que era, no quería que supiera lo afectado que estaba.

- Hola cielo - saludó alegremente.

Jimin hizo una leve mueca al escuchar la última palabra, pero no dijo nada. Se limitó a observarlo. Lucía feliz, pero algo en sus ojos le reveló que no lo estaba. Jimin apretó los labios.

"No soportas verme, ¿cierto?"

- ¿Qué haces? - preguntó mientras tomaba asiento a su lado en el mullido sofá, sin inmutarse por que su esposo ignoró el saludo.

Jimin se removió con algo de incomodidad por la cercanía, no quería estar cerca de él

"Pienso en lo estúpido que he sido"

- Acabo de terminar de leer un libro - murmuró con notable frialdad.

- Me alegro - respondió.

Después de eso un silencio incómodo los envolvió. Jimin no le hizo ninguna pregunta. No como antes, que hubiera hablado de más. Por lo que se sobresaltó cuando Jungkook, de forma precipitada, colocó sus enormes manos en su cintura mientras se acercaba peligrosamente.

- Luces muy hermoso hoy - expreso con voz suave - Vamos al cuarto - murmuró con voz ronca sobre su oído.

Claro, era obvio, Jimin tuvo suficiente tiempo para pensar en ello. Jungkook y el casi nunca tenían sexo, solo lo hacían una vez al mes, en fechas importantes, o cuando el rubio insistía fervientemente, la mayor parte del tiempo el castaño se excusaba diciendo estar muy cansado o con una terrible jaqueca.

Jimin ahora comprendía que Jungkook no lo quería tocar por el asco que le tenía, pero tenía que acostarse con él al menos una vez al mes para no despertar sospecha.

Supuso que ese día Jungkook tenía que cumplir su "deber como esposo" y llevarlo a la cama.

La ira le recorrió todo el cuerpo.

Falso - Kookmin O.SDonde viven las historias. Descúbrelo ahora