El colapso

21 5 0
                                        

            La máquina del tiempo colapsó

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

La máquina del tiempo colapsó.

Creó una especie de grieta en el espacio y tiempo, de la cual brotó una figura cuya forma no era posible en esta dimensión. Parecía ser alguna clase de "reloj" con números infinitos, o algo así explicó Senku; que fue el único que consiguió escapar del laboratorio con vida.

La figura no pudo sostenerse en una realidad donde no era posible que hubiera semejante forma, por lo que se comprimió y generó un vacío en la propia existencia; el mismo acabó por transformarse en algo parecido a un pequeño agujero negro.

De inmediato, el "agujero negro" empezó a tragarse todo lo que estuviera a su alcance.

Senku nunca fue un cobarde. Si seguía con vida no era porque hubiera escapado por voluntad propia. Él quería quedarse en el laboratorio, luchando junto a su equipo; pero Xeno lo impidió al ordenarle a Stanley que lo sacara por una de las tantas salidas de emergencia en ese lugar.

De eso había pasado ya una semana. Como el laboratorio estaba en un lugar aislado y todo lo que se hallaba en un radio de diez kilómetros había dejado de funcionar —incluyendo los vehículos de transporte—, Senku tuvo que volver a la ciudad a pie. El chico teorizaba que dichas fallas se debían a esa cosa que había aparecido en el laboratorio.

Y ahora, Senku estaba ahí, en la corporación Nanami, hecho un despojo, mientras terminaba de dar los últimos detalles de tan macabra situación a todos sus amigos que, debido a la situación, estaban reunidos allí.

Cuando terminó de hablar, el científico lucía pensativo y distante, como si su mente estuviera a kilómetros de ese lugar. Del Senku que todos conocían no quedaba casi nada. Era un cascarón vacío de lo que alguna vez fue. No era para menos, pues podría decirse que lo había perdido todo.

—Un agujero negro del tamaño de un balón de baloncesto debería ser suficiente para acabar con todo este planeta en poco tiempo —explicó el científico, con la voz hecha un susurro. Su mirada rojiza refulgía como si tuviera rubíes al rojo vivo en lugar de pupilas—. Por eso es que no me refiero a esa cosa como un "agujero negro genuino". Sino que es algo más...

Mientras ellos seguían discutiendo en torno al escritorio del despacho del menor de los Nanami, Sai y Chelsea, quienes, al igual que todos, habían escuchado todo, decidieron salir del lugar. No tenía caso quedarse allí si no tenían nada que aportar a aquella conversación... ni solución alguna para salvar al mundo.

Una vez fuera de las instalaciones, caminaron, uno junto al otro, durante un buen rato.

Hacía tan sólo una semana que habían comenzado a salir.

Ni siquiera habían podido tener una cita debido a lo ocupados que estaban en sus respectivos trabajos. Ahora si que no había tiempo para algo más.

Antología - los mejores relatos de WattpadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora