El aire helado golpeaba mi cabello oscuro haciéndolo moverse en una danza eterna, el frió llegaba a mis huesos haciéndolos temblar en busca del calor. Mis pasos sonaban en el desértico pasillo de la academia, se me hacia tarde para mi clase de dibujo, camine hasta la entrada del salón y entre, por suerte el maestro no había llegado lo cual me daba ventaja de sentarme a tiempo con mis amigas.

-Amy, ¿quien diablos te crees llegando a esta hora? agradece que el maestro sea un flojo total o no la cuentas.- me dijo molesta Tori.

Ella era una de esas personas a las cuales jamas se les debía decir no o lo pagarías con tu cabeza, tenia el peor carácter después del mio claro. Qué su corta y fina apariencia no los engañe, cuando se enoja ni el diablo mismo podría con ella.

-Tranquila enana, tenia cosas que hacer.- dije sin mas intentando retarla.

-¡A quien le llamas enana!- dijo molesta cruzándose de brazos.

- A quien mas sino a ti.- Dijo Violet sentándose junto a mi.

Ella mas tranquila aunque a juzgar que se junta con nosotras, esa palabra carece de sentido común.

-Me las pagaran malditas, se los juro.

Todas reímos como de costumbre.

El maestro entro empezó la clase dando un largo discurso en cual no me tome la molestia de oír, cosa que no debí evitar porque mi sorpresa fue inmensa cuando termino de hablar.

-El sera el modelo de esta semana, así que hagan su mejor esfuerzo que el mismo elegirá el mejor trabajo al terminar la clase.- dijo saliendo del salón.

Santa mierda...

-Hola chicas, yo soy Alec del grupo de literatura, así que díganme.- dijo mirando a una joven sentada frente a el.- en que pose me quieren.

Oh por dios, alguien entierrele un cuchillo. Alec era quizá el amigo mas cercano que tengo ahora, era el único que conocía mi secreto ya que yo misma lo había transformado hace un tiempo, pero por el momento solo me arrepentía de hacerlo.

-Quizá en cuatro patas.- dije en voz alta, todos dieron una risita baja y yo ni siquiera vi su reacción pero por el ligero gruñido que escuche di en el blanco.

-¿Podrías mostrarme el ejemplo Dessire?

Levante la vista retándolo, una sonrisa picara salio de su boca. Dios, como lo odiaba.

-Podrías intentar una pose así.- se levanto una compañera acomodándolo como si se estuviera moviéndose el cabello y la otra mano el la cintura, no sin antes manosearlo y comérselo con la mirada.

-Alguien esta en celo.-dije bajísimo para que nadie me escuchara, aunque claro nosotros si.

-Bien dicho.- me respondió de la misma manera.

Mi habilidad para dibuja era un prodigio según mi maestro, así que dibujar a un zopenco no me tomaría mas de veinte minutos con todo y detalles.

......

Termino la clase y todas las chicas se quedaron hablando con nuestro modelo, pidiéndole su numero y citas. Pobresillo.

-Búscame afuera de la escuela en veinte minutos si es que tu nueva manada te deja.- le dije a lo bajo, lo mire y el asintió.

Fui a la cafetería con mis chicas a desayunar y nos sentamos en el jardín del instituto a descansar en un pequeño escondite que encontré.

-Es un idiota.- dijo Tori

-Lo se ni que tuviera nada de especial.- le contesto Violet.

-¿No eras tu la que me pidió una cita con el hace unos meses?- le dije burlonamente.

Mi querido amigo no era feo, tenia un cabello castaño y una piel en tono oliva y unas facciones atractivas pero nada como... 

Mi mandíbula se tenso. Deja de pensar tonterías Dessire, me reprendió mi mente.

-Cállate Amy, solo tu lo soportas.-dijo Violet sacándome del trance

-Oigan chicas ahorita regreso.- dije caminando hasta estar lejos del jardín.

Ambas asintieron de mala manera y comencé a caminar.

Una vez lejos me recargue en la pared, hacia mucho que no pensaba en el, dolía cada vez que lo veía en mi mente. 

-¿Que querías Amy?- dijo Alec.-Oye tu...

-Sabes bien a lo que viniste aquí, concéntrate, donde nos vemos esta noche.- le conteste secamente.

El suspiro.

Esta era la noche. Acordamos salir cada dos semanas para alimentarnos apropiadamente. En comparación con lo que la gente cree, los hombres lobo también se alimentan de sangre o carne humana, una vez satisfecho estas necesidades, podemos mantener una dieta humana, aparte otro mito es la luna llena, bien es cierto que nos da poder pero inclusive sin ella podemos transformarnos cuando queramos. 

-Paso por ti a las once.- respondió Alec con una sonrisa de oreja a oreja.

-Hecho.



Esta es mi primera novela, así que espero que les guste :)

Foto de Amy Dessire en Multimedia.


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