Capitulo setenta y siete

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- ¿Quién tiene algo con Nash?

No me giré hasta que ví como las caras de Cam y Becca se desfiguraban.

- No puede ser verdad. -susurró el castaño mirando a Becca que se encogió de hombros sin poder cerrar la boca.

Me giré para encontrar a Hayes junto a una mujer bastante guapa que sujetaba de la mano a una niña de unos cinco años, rubia y con unos enormes ojos castaños.

- ¡BECCA! -gritó esta soltándose de la mano de la que supongo es su madre y tirándose sobre mi amiga en un abrazo.

De repente la boca de Beth se abrió casi tanto como la de Becca que ahora cogía a la niña en brazos.

- OH DIOS M...

Lauren le tapó la boca a la pelirroja antes de que terminara de gritar, parecía que ella había conectado cables en su mente que en la mía estaban enredados.

Intenté encontrar una respuesta en Cam pero este estaba demasiado ocupado fulminando a Hayes con la mirada mientras el se encogía de hombros mirándonos como si acabara de quemar una casa por accidente.

- Era una sorpresa. -se excusó y Cam se cubrió la cara con las manos.

- Dios mío. -suspiró de manera casi inaudible para luego respirar hondo y plantar la mayor de las sonrisas falsas en su cara, enfrentando a la mujer que nos seguía mirando fijamente.

- ¿Cam? -intenté que me explicara qué narices estaba pasando y por qué todos parecían haber visto a un muerto.

Pero él me ignoró abriendo sus brazos hacia la mujer.

- ¡Elisabeth! -exclamó abrazándola y ella le devolvió el abrazo algo extrañada.- Déjame que te lleve las maletas. -se ofreció cogiendo una maleta negra y una rosa más pequeña con un poni pintado en ella.

- ¿Dónde está Nash? -preguntó la rubita aún en brazos de Becca mirando a Cam.

- Esperando en casa. No se encontraba bien. -sonrió hacia esta que le devolvió la sonrisa contenta.- Pero seguro que de haber sabido que veníais hubiera venido. -miró mal a Hayes una vez más.

- Lo siento. -dijo este aún horrorizado.

- ¿Nash está bien? -preguntó la mujer algo preocupada y Cam asintió deprisa.

- Sí, no es nada. ¿Verdad, Ana? -me implicó Cam y yo abrí los ojos como platos.

¿Por qué me metes a mí, imbécil?

- Eh, sí. Solo tenía un poco de resaca. -improvisé y Cam negó deprisa con la cabeza con una cara de horror peor que la de Hayes.

- ¡¿Resaca?! -inquirió la mujer mirando a Cam enfadada.

- ¡No! Yo... Quería decir dolor de cabeza. De no dormir. Como en la resaca. -me corregí mientras me encogía de hombros mirando a Cam, él suspiró llevándose una mano a la frente.

- ¿No dormir? Cameron, ¿qué pasa? -la mujer se cruzó de brazos mientras Hayes y Becca suspiraban también y Beth parecía al borde de un ataque.

- Mejor vamos a casa. -empezó a andar Cam con las maletas.

Hayes, Becca, la niñita y la mujer le siguieron.

- ¿Y los demás? -pregunté aún sin saber qué narices pasaba.

- ¡Que se cojan un taxi! -sentenció Becca mientras la niña jugaba con su pelo.

Beth y Lauren tiraron de mis brazos pero que avanzara y yo las miré algo molesta.

El Clan Imbécil |Magcon Boys| EDITANDO¡Lee esta historia GRATIS!