05 Reclutados para llegar al sótano

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—Si decimos abiertamente "necesitamos soldados porque los que nos faltan se han muerto" nadie vendrá, pero si hacemos un casting la gente pensará que es algo de prestigio, algo bueno, incluso pueden pensar que van a cobrar mucho. Así acudirá más gente. Está todo pensado, ya os lo he dicho.

Según el plan todo iba a salir bien, y bien salió. El casting no fue fácil, se presentó tanta gente que tuvimos que dedicarle toda una semana de trabajo. Lo que hacíamos, básicamente, era hacer entrar a un candidato, preguntarle cosas sobre ellos como si nos interesase y fingir que no hay muchos puestos libres, luego les aceptábamos a todos, pero se lo decía yo con una cara muy seria, para hacerme el interesante.

De esa forma conseguimos más de ciento cincuenta candidatos, de los cuales casi cien abandonaron el ejército en la primera semana de entrenamiento y otros cuarenta y tantos al explicarles nuestra misión: Llegar al distrito más lejano del muro Tribia, infestado de giganteses. Finalmente, en la tropa nos quedamos 11 miembros. A continuación voy a pasar a describir a cada uno. Esto va para rato:

Primero nuestro capitán, Live.

Luego estoy yo y Rizo.

También conocéis a CPU y al primo de Rizo, que se llama Jason. Pese a ser su primo no se parecían en nada, este es un estirado que se pasa el día leyendo noticias en su iPhone nuevo. No me cae nada bien, porque lleva gafas sin cristales para parecer moderno.

Luego estaba Carla, la amiga de Live que nos ayudó con el casting. Siempre bien vestida con trajes de apariencia lujosa, pero de escaso valor. Se niega a ponerse el uniforme del ejército, y como necesitamos su ayuda pues le permitimos no llevarlo.

Estos son los seis de los que ya he hablado antes, ahora os presento al resto, los nuevos:

Una de las nuevas se llamaba Kuenta, de diecisiete años de edad. Era una chica con el pelo rubio y liso, no muy largo. Le llega hasta los hombros, como a mí. Pero, aunque en aspecto se parezca a mí, en inteligencia no se queda ni cerca. No es muy habladora, es un poco tímida y cobarde. No tengo ni idea de porqué se ha alistado en nuestra tropa, siempre supe que este no era un trabajo apropiado para ella.

Luego teníamos a Enrique, con veinte años. Probablemente la cosa más insoportable de este mundo. No es que fuera muy hablador, que también, sino que gritaba mucho. Cada vez que abría la boca dejaba sordo a los que tenía cerca. Menos mal que murió no mucho tiempo después... Ups, vaya, he contado demasiado. Bueno, olvidadlo. Si preguntan yo no he dicho nada.

Liviana era y es la chica más fuerte y decidida que jamás he conocido, a pesar de su corta edad, catorce años. Vivienda a su lado es una debilucha sin ninguna posibilidad frente a los giganteses. No aparenta lo fuerte que es porque está muy delgada, pero en una ocasión tumbó a Rizo de un golpe porque este le tocó el culo. Luego también le pegué yo. Se lo merecía, si está conmigo no puede ir tocando a otras.

Bitter era sordo, creo que esa era la causa de que se quedase en la tropa exterior después de explicar la misión y decirle que lo más seguro es que muriera. Él afirmaba a todo cuanto se le decía, sin rechistar. Era mucho más útil que Enrique, así que de Bitter no me puedo quejar. Respecto a su aspecto creo que debo comentar que es muy alto, casi dos metros, y ancho como un armario de lunas. Su pelo era muy graso y corto. Se podría decir que fisicamente era todo lo contrario a lo que a mí me gusta en los hombres. Pero bueno, para esas cosas ya tengo a Rizo.

Hasta ahora os he presentado a tres chicas (Carla, Kuenta y Liviana) y a dos chicos (Enrique y Bitter), os lo repito como resumen para que no se os olviden, o por lo menos para que no digáis que yo no lo he dejado claro y que no os enteráis bien de la historia.

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