El sol apenas asomaba por la ventana, tiñendo de dorados y naranjas las paredes del hogar de Renn. Había pasado un día entero desde los eventos tumultuosos en el auditorio, y aunque la herida del veneno de glicina aún dejaba su marca en su piel, el kitsune se sentía, en cierta manera, aliviado. Las intensas emociones de ayer habían dejado cicatrices invisibles, pero también un rastro de alivio. La sincera conversación con Toralei, que actuo como su confidente y protectora, le había permitido abrir una ventana a un pasado doloroso que estuvo evitando por un tiempo.
Renn se encontraba solo en su habitación, donde la penumbra de la madrugada se fundía con las paredes. Con movimientos lentos, se levantó de la cama y se dirigió al baño. Mientras se sumergía en la cálida bañera, cerró los ojos y dejó que el vapor y el agua se encargaran, aunque solo por un instante, de lavar la tensión que de todo el dia de ayer.
Los pensamientos se agolpaban en su mente: las palabras de Toralei, las imágenes de aquel dardo venenoso disparado por Farnoom, y el recuerdo de su pasado en especifico una parte que no le contó a Toralei de su encuentro de aquel anciano, entre 60 o 80 años, le proporciono el antídoto le había enseñado a fabricarlo junto con otros remedios. Ese hombre, cuyo rostro se había quedado grabado en su memoria, fue la razón por la que había sobrevivido a la emboscada en la aldea. Con cada burbuja, Renn se sumergía en los traumas del pasado, reviviendo el instante en que, en medio del caos, se encontró solo y vulnerable.
Mientras analiza sus recuerdos se dio cuenta de algo está entrenando para sobrevivir o para no sentirse como una inútil otra vez sentir aquella impotencia de no poder hacer nada de no poder ayudar a las personas que le importan nunca espero que el día de ayer un momento en la historia que sería casi insignificante con los sucesos futuros lo cambiara tanto.
Mientras el calor del agua reconfortaba su cuerpo, las marcas púrpuras del veneno se mezclaban con el vapor, recordándole que este mundo no se podria subestimar. Se sentía agradecido, en cierto modo, por disponer de dos semanas de descanso que la escuela le había concedido a todos los estudiantes por las reparaciones de la escuela. La paz que tanto anhelaba parecía tan lejana y, a la vez, posible.
Al salir de la bañera, Renn se envolvió en una toalla suave y se dirigió a su habitación. Con movimientos casi mecánicos, se vistió con ropa limpia, dejando debajo de la tela las huellas del veneno en su piel. Decidió preparar algo de comida; tal vez un plato reconfortante que le ayudara a reordenar sus pensamientos. Sin embargo, mientras organizaba utensilios y abría la despensa, un timbre repentino lo sacudió de su ensimismamiento.
Con cierta fatiga y cautela, Renn se acercó a la puerta principal. Al abrirla, se encontró primero con la mirada preocupada de Toralei ya intuía que vendria pero no esperaba ver. Junto a ella, casi como una sombra, esta Clawdeen Wolf. La mujer hombre lobo, parecía haber decidido presentarse sin aviso.
Toralei: "Renn, ¿cómo te sientes hoy?"
La pregunta de Toralei, dejando entrever en su voz la mezcla de preocupación y alivio que había sentido al ver a su amigo tan vulnerable el día anterior, parecía no importarle la presencia de Clawdeen qué la viera demostrado esa preocupación por el kitsune.
Clawdeen fue una de las que había notado que le había tomado mucha importancia como el kitsune se había ido sin decirle a nadie el día anterior sus ojos se posaron en el cuerpo de Renn, notando de inmediato las leves marcas moradas y los pequeños hematomas que aún persistían en su piel. Con el ceño fruncido, se adelantó.
Clawdeen: " No puedes ocultarlo, Renn. ¿Qué te pasó exactamente?"
Renn se quedó unos segundos en silencio, la memoria del dardo venenoso y de aquel disparo le retorcía la garganta. Sabía que no podía ocultando la verdad y no tenia las energías para hacerlo, aun. Con un suspiro profundo, habló.
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Kitsune entre monstruo
FanfictionNo espero terminar en este mundo y mas siendo un kitsune solo tenia que evitar meterse en problemas y seguir con sus estudios no será tan difícil ¿verdad?.
