Inocente

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- Mark ya te dije que se calleron por accidente enserio créeme, no los pensaba tirar - digo por décima vez a mi amigo que esta algo enfadado por lo sucedido la noche anterior.

- Le descalificaron por llegar tarde Thais y encima no tenia su formación para competir - dice suspirando frustrado mi querido amigo.

- Sí no fuese tan estupido y no me hubiera venido a joder no hubiera pasado nada de eso - digo volteando los ojos a sabiendas que no me puede ver.

- Te va a estrangular, era muy importante para el - dice algo más tranquilo.

- Dale mi dirección y avisame para cuando venga - digo en tono irónico - Hablamos, voy al centro comercial a por unas cosas te quiero - digo para finalizar la comversacion tan intensa que tenia con mi amigo.

Despues de darme una ducha relajante me visto con un mono corto vaquero y me dirijo al centro.

Horas después de comprar comida, bueno más que nada guarreria para comer decido entrar a un pequeño establecimiento a tomarme una cerveza fresquita que con el calor que hace apetece.

El lugar esta bastante cargado de jóvenes con las mesas llenas de cubos de cervezas, pero eso no me incomoda para sentarme sola en una mesa junto a la entrada.

Mientras me acomodo en la mesa de madera observó un pequeño cartel que pone que se necesita camarera.

Tal vez vendría bien un trabajo, esto es una señal asique me levanto de la mesa y me dirijo a la barra donde hay una chica morena de unos veinti y pico años y la siseo hasta llamar su atencion, que con el bullicio de fondo cuesta.

- Ey perdone - digo cuando he logrado captar su atencion por fin.

- Buenas tardes que desea - me pregunta amablemente la morena con una sonrisa.

- Vengo por el cartel - digo señalando el cartel de la entrada.

- Oh, pues deme un segundo que aviso a la jefa - dice amablemente para irse desapareciendo por una puerta.

A los pocos segundos sale una mujer de unos cincuenta años con una sonrisa contagiosa y se acerca a mi hasta acercar su mano para estrecharla con la mía.

- Deseas trabajar aquí? - pregunta la mujer con media sonrisa.

- Sí señora - digo amablemente con una sonrisa inocente.

- Has trabajado de camarera alguna vez?- me pregunta la mujer.

- No señora pero aprendo rápido ese no sería un problema - contesto suavemente.

- Queda contratada, yo soy Mary no suelo estar mucho por aquí pero nos volveremos a ver - dice finalmente para darse la vuelta y marcharse.

- Te explico, el horario es de 18 a cierre, este es tu uniforme y soy Verá - dice la chica con una sonrisa sincera.

- Perfecto, soy Thais - digo con una sonrisa.

- Me alegra tener a alguien joven para trabajar conmigo la verdad a veces esto se hace... intenso - dice riendo mientras niega con la cabeza.

- Espero aprender rápido seguro que lo pasamos bien - digo amablemente.

- Mañana a las 18 Thais - dice la chica para darse la vuelta e irse a servir.

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Me encuentro caminando al bar para empezar el primer día de trabajo, no estoy nerviosa en pocas ocasiones lo estoy, solo espero no hacer mucho el ridículo. Entro por la puerta y ahí está Vera con su camisa negra hasta casi los codos con una sonrisa.

- Hola Vera, donde me cambio? - pregunto mientras dejo mi bolso en una banqueta.

- Hay un pequeño vestuario aquí detrás - dice para seguir picando hielo y hacer otras cosas.

Unos minutos después ya estoy con mi polo puesto y un pequeño mandil en mi cintura, cojo una libreta metiendola en el mandil junto con un boli y me situo detrás de la barra con Vera.

Pequeños grupos de personas empiezan a entrar. Empiezo a preparar hielo hasta que llaman mi atención.

- Muñeca dos cubos bien fresquitos de Mahou - dice una voz ronca en mi espalda, seco las manos en mi mandil y me giro para preparar los cubos que me acaban de pedir.

Mis ojos se abren al ver al imbécil de Max con su grupo de amigos de boxeo,seguro que acaban de salir del gimnasio... ignoro su estupida risa y empiezo a preparar su pedido.

- pero bueno... a ti te quería ver yo - dice con una carcajada mientras sus amigos observan la situación con humor.

- Siento no poder decir lo mismo, y ahora si me disculpan seguiré preparando su pedido - digo lo más educada posible para darle la espalda mientras introduzco las cervezas en el cubo con hielos.

Unos segundos después les entrego su pedido y les cobro para ver como se van entre risas a una mesa no muy lejos de mi.

Durante toda la tarde noto como me miran mientras se ríen, imbéciles... un par de cervezas les comen el cerebro o que.

- Muñeca, dos cubos más - grita el imbécil de Max con sonrisa traviesa.

Yo solo asiento y preparo los cubos para después salir por la pequeña puerta de la barra para entregarlos. Los dejo encima de la mesa y espero a que me paguen para poder irme pero ese momento parece que nunca llega ya que tontean con el echo de quien pagara.

- Sabes que me descalificaron no? Eso es algo que me enfada mucho nena - dice Max mirandome con sus ojos verdes.

- Losiento, sí no fueras un lamé botas que me acosa no te hubieran descalificado imbécil - digo con media sonrisa.

- Te acoso? Tu crees ? - dice riéndose mientras me levanta una de sus cejas.

- Sí, es verme y yo no se si tengo un imán de imbéciles pero apareces tu molestando - digo con una sonrisa amplia.

- Mira bonita, controla esa lengua... - intenta decir pero le cortó.

- Ya estas amenazando gallito? Te repito - digo acercandome a su oído - No me das miedo boxeador de pacotilla - digo suavemente con un toque de diversión.

El solo se dedica a mirarme intensamente creando una lucha entre sus ojos verdes y los míos. El aire se corta con cuchillo,eso es de notar. Despues de unos instantes uno de los boxeadores deja el dinero encima de la mesa para que cobre y así acabar con la tortura de aguantarle.

- Inocente no? - dice Max mirandome fijamente mientras me guiña un ojo.

- Aveces... - digo mientras me encojo de hombros para sonreír infantilmente e irme.

Despues de ese encontronazo tan inesperado las horas pasan tranquilas y consigo conocer un poco más a Vera que resulta ser una loca de mucho cuidado. De aquí saldrá una gran amistad de eso estoy segura.

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