Está historia esta basada después de los acontecimientos de Civil War y tres Semanas después de los acontecimientos de la película Black Widow. Algunos hechos y situaciones son totalmente de ficción pueden o no estar basados en el UCM.
Disclaimer: los personajes no me pertenecen son propiedad de Marvel y Disney. Está es una fic sin fines de lucro.
AFTER THE WAR
Capítulo Seis: Cicatrices
Los dedos de Steve se deslizan con suavidad por la herida de bala en el abdomen de Natasha, la rubia hace un gesto de incomodidad no por el contacto de Steve sino por el dolor leve que la herida ha dejado, por suerte no paso a gravedad y no tuvo que ser llevada a un hospital, con su situación no es bueno entrar en hospitales, aún cuando están en el lugar mas recóndito que pudieron encontrar. La hemorragia pudo ser detenida a tiempo y solo necesita de un par de suturas, por suerte en todo este tiempo de fugitivo Steve se ha vuelto bueno y sabio en casi todo, siente que es du deber para mantener al grupo a salvo.
«Es lo menos que puedo hacer para compensar»
Se repite a diario.
—Ya casi esta — masculla el hombre con la vista puesta en la zona roja de la chica.
Tiene otros lugares donde posar sus ojos, teniendo en cuenta que Natasha ahora mismo solo viste su sostén y unos pantalones de chándal que están un tanto bajos por sus caderas, hay muchos lugares donde los ojos de Steve podrían ir a parar. Los senos de la chica están a una visible y cómoda distancia.
—Solo un par de puntos mas...
—Ya van como unos diez puntos ¿No crees Rogers?
—Solo serán tres cuatro si sigues moviéndote, estoy asegurándome de que queden lo mas ajustado posible o podrían zafarse.
Natasha suspira, detesta termina herida en las misiones.
Lo único bueno de esta herida, es la cercanía de Steve.
Viven en un espacio reducido eso es cierto, pero en todo este tiempo no ha estado demasiado cerca del hombre, a excepción de la vez que compartieron la misma cama y no de la forma en la que a ella le habría gustado. Natasha a desarrollado una especie de manía que consiste en mirar a Steve sin que él se de cuenta, cuando esta demasiado cerca es más fácil ver todos sus atributos, su mandíbula marcada y su rostro bien definido, con líneas duras pero perfectamente equilibradas, lo hacen parecer un hombre sacado de una pintura clásica, con una apariencia tan sólida y segura que hace que todo lo demás a su alrededor parezca opaco en comparación. El contraste entre su cabello oscuro y su piel clara destaca cada facción, y aunque su rostro generalmente se muestra serio, Natasha no puede evitar notar lo atractivo que se ve incluso en los momentos más silenciosos.
Cuando se mueve, hay una gracia natural en él, algo que es tan poderoso como elegante. Su figura es imponente, sin necesidad de serlo. Los músculos de su torso y brazos, bien definidos, no solo hablan de su fuerza, sino también de la disciplina que dedica para mantener esa figura.
Para Natasha, Steve es la personificación de lo que muchos considerarían atractivo, pero de una manera sutil, casi inalcanzable. Eso hace que se sienta demasiado estúpida porque ha oído muchas veces a muchas personas exactamente como eso inalcanzable y ahora la cosa funciona así una ex espía rusa, una de las ex asesinas mas seriales de todos los tiempos considera que el ex soldado de guerra es inalcanzable para ella.
—Ya esta — Rogers coloca un adhesivo tocando por ultima vez el trozo de piel rojizo de Natasha.
La rubia echa un vistazo y si Steve lo ha hecho bastante bien, intenta pararse de la cama con algo de dificultad, sin poder notarlo Steve está a su lado otra vez, esta vez la mano del hombre se posa en su espalda que baja hasta sus caderas mientras la otra mano la sujeta por el antebrazo con delicadeza. Las mariposas revolotean no solo en su estomago sino en varias partes de su cuerpo.
ESTÁS LEYENDO
After The War 【PAUSADA】『EN EDICIÓN』
FanfictionDespués de la batalla que dividió a los héroes, Natasha Romanoff y Steve Rogers se encuentran en una encrucijada. Con el peso de las decisiones pasadas sobre sus hombros, ambos deben reconstruir lo que quedó atrás. Entre viejas lealtades y nuevas am...
