Cuando el coche llegó a la casa de Changbin, el chófer estacionó frente a la entrada principal y luego abrió la puerta para Felix. Con el corazón latiendo con fuerza, Felix descendió del vehículo, y el chófer se dirigió a la puerta de la casa.
Al tocar el timbre, un empleado abrió la puerta y se sorprendió al ver a Felix.
—Joven Felix —dijo el empleado, con una expresión de sorpresa y preocupación al notar los restos de lágrimas en el rostro de Felix—. ¿Qué sucede? ¿Está todo bien?.
Felix, con la voz temblorosa y un nudo en la garganta, trató de recomponerse antes de responder.
—Vengo a ver a Changbin —dijo, intentando sonar firme a pesar de su tristeza.
El empleado miró a Felix con una mezcla de preocupación y sorpresa.
—Lo siento, joven Felix, pero el señor Changbin aún no ha llegado. Sin embargo, puede pasar y esperar en la sala de estar.
Felix asintió con gratitud y siguió al empleado dentro de la casa. Mientras caminaban por el pasillo hacia la sala de estar, el empleado le ofreció una sonrisa de apoyo.
—Si necesita algo, no dude en decírmelo —añadió el empleado antes de dejar a Felix en la sala.
Felix se sentó en el sofá, sintiéndose un poco más tranquilo en el ambiente acogedor de la casa. Sin embargo, la inquietud de no saber cuánto tardaría Changbin en llegar seguía presente en su mente.
Mientras tanto, Changbin estaba en una reunión de última hora en la empresa. Había estado lidiando con documentos importantes y con llamadas urgentes, intentando mantener todo en orden antes de terminar su jornada.
—Sí, entiendo. Enviaré el informe actualizado para mañana —dijo Changbin por teléfono, antes de colgar y mirar el reloj. Ya era bastante tarde, y se dio cuenta de que tenía que irse si quería llegar a tiempo para la cena.
Recogió sus cosas y se dirigió a la salida, revisando rápidamente su teléfono para asegurarse de que todo estaba en orden. Al salir del edificio, se subió a su coche, ansioso por terminar el día y reunirse con Felix.
El trayecto a casa le pareció más largo de lo habitual, y su mente estaba ocupada con pensamientos de cómo había ido todo el día. Al llegar a la entrada de su casa, notó algo inusual: un coche de la familia de Felix estaba estacionado en frente.
Intrigado y preocupado, Changbin se apresuró a entrar. El empleado en la recepción lo saludó con una expresión seria.
—Señor Changbin, el joven Felix ya está aquí —dijo el empleado, indicándole hacia la sala de estar.
El corazón de Changbin dio un vuelco. Con rapidez, caminó hacia la sala, sintiendo una mezcla de nerviosismo y anticipación. Al abrir la puerta, vio a Felix sentado en el sofá, con el rostro aún un poco húmedo. Changbin notó de inmediato que Felix había estado llorando, y un dolor profundo le atravesó el pecho.
—Felix, ¿qué pasa? —preguntó Changbin, acercándose rápidamente.
Felix levantó la vista al escuchar la voz de Changbin. Aunque había intentado recomponerse, las lágrimas aún brillaban en sus ojos. Se levantó del sofá y caminó hacia Changbin con pasos vacilantes.
—Changbin... —dijo Felix, su voz temblando—. Fui a la empresa hoy para sorprenderte, pero... el recepcionista me trató muy mal. Me dijo cosas horribles sobre mí.
Changbin se quedó parado, atónito, mientras el dolor y la preocupación se reflejaban en su rostro. Se acercó a Felix, tomándolo de las manos y mirándolo con intensidad.
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Destinos entrelazados - Changlix
FanfictionEn un mundo donde la jerarquía entre Alfas y Omegas define el destino, Felix, un Omega vive bajo la estricta protección de sus seis hermanos Alfas. Aunque su belleza y carisma atraen a todos, su vida está marcada por la vigilancia constante de su po...
