En el aeropuerto, donde la luz temprana de la mañana se filtraba a través de los grandes ventanales. Changbin y Felix estaban sentados juntos, esperando la llamada de su vuelo. Felix no podía ocultar su felicidad. La sonrisa que llevaba en el rostro lo decía todo, pero lo que más resaltaba era la pequeña marca en su cuello, visible para cualquiera que se fijara.
Felix la tocaba de vez en cuando, sin poder contener la emoción que sentía al recordar lo que significaba. Era más que una simple marca; era la confirmación de su unión con Changbin, el comienzo de algo que ambos habían estado esperando por mucho tiempo.
—Estás feliz, ¿verdad? —preguntó Changbin, mirándolo con una sonrisa suave mientras se inclinaba un poco hacia él.
Felix asintió con entusiasmo, sus ojos brillaban de alegría.
—No puedo evitarlo —respondió Felix, rozando la marca con la yema de los dedos—. Es como un sueño. No me creo que esto haya pasado.
Changbin rió suavemente, disfrutando de la felicidad evidente en Felix. Le tomó la mano con ternura, entrelazando sus dedos.
—Bueno, mejor te acostumbras —dijo Changbin en tono juguetón—. Porque esto es solo el comienzo.
Felix apoyó su cabeza en el hombro de Changbin, sintiéndose completamente en paz mientras ambos esperaban el anuncio de su vuelo. Sabía que el viaje estaba llegando a su fin, pero lo que había comenzado entre ellos apenas había empezado.
Mientras el avión despegaba suavemente, Felix y Changbin se acomodaron en sus asientos, listos para el largo vuelo de regreso. La conversación fluía entre ellos, relajada y llena de bromas.
Changbin, con una sonrisa traviesa, miró a Felix y dijo:
—Sabes, no llores mucho cuando me maten.
Felix lo miró confundido, frunciendo el ceño.
—¿De qué estás hablando? —preguntó, inclinándose un poco hacia él.
Changbin soltó una risa suave, claramente disfrutando del momento.
—Cuando alguno de tus hermanos quiera matarme por la marca —respondió Changbin, señalando suavemente el cuello de Felix—. Pero, honestamente, creo que valdrá la pena.
Felix rodó los ojos, pero no pudo evitar reírse. Sabía que Changbin estaba bromeando, pero también era consciente de lo sobreprotectores que podían ser sus hermanos. Aún así, la felicidad que sentía superaba cualquier preocupación.
—Tal vez te defiendan... o al menos espero que Tae te tenga un poco de compasión —dijo Felix, con una sonrisa cómplice.
Changbin le lanzó una mirada divertida.
—Lo dudo, pero igual me arriesgué —respondió, inclinándose un poco para besarle la frente—. Y si me toca enfrentarme a ellos, al menos tengo la satisfacción de que ahora eres completamente mío.
Felix se sonrojó ante esas palabras, pero no podía estar más de acuerdo.
El vuelo continuó tranquilo, con el sonido suave del avión y las luces tenues que creaban una atmósfera relajante. Después de un rato de conversación, Felix y Changbin decidieron descansar un poco. Felix, todavía con una sonrisa en los labios, apoyó su cabeza en el hombro de Changbin y cerró los ojos, mientras Changbin lo rodeaba con un brazo, acariciando suavemente su cabello.
A lo largo del vuelo, hicieron pequeñas pausas para hablar de los momentos que habían compartido durante el viaje, y Changbin no podía dejar de observar la marca en el cuello de Felix, recordando lo que significaba para ambos. De vez en cuando, Felix se movía para acomodarse mejor, y Changbin solo sonreía, disfrutando de la calma de ese momento.
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Destinos entrelazados - Changlix
FanfictionEn un mundo donde la jerarquía entre Alfas y Omegas define el destino, Felix, un Omega vive bajo la estricta protección de sus seis hermanos Alfas. Aunque su belleza y carisma atraen a todos, su vida está marcada por la vigilancia constante de su po...
