Capítulo 11

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Después de la charla en el patio trasero, Felix y Changbin se separaron, cada uno volviendo a sus respectivas aulas. Aunque la conversación les había traído cierta paz, una sensación de incertidumbre persistía en el aire. Ambos sabían que debían centrarse en sus estudios, pero sus mentes seguían regresando a los momentos compartidos y a las palabras que intercambiaron.

Al terminar las clases, Felix se encontraba saliendo del campus, acompañado por Jeongin, Seungmin, y Jisung. Estaban conversando animadamente sobre los planes para el fin de semana cuando, de repente, Felix miró hacia el frente y se detuvo al reconocer a alguien. A lo lejos, vio a su hermano Chan hablando con una pareja. Al principio, no pudo identificar a quienes estaba mirando, pero a medida que se acercaban, el rostro familiar de la madre de Changbin entonces lo comprendió: los papás de Changbin estaban allí.

Felix sintió una mezcla de emociones al ver a los padres de Changbin. La madre de Changbin, una mujer amable con una sonrisa cálida, siempre había mostrado una especial debilidad por Felix. Desde el primer día en que Changbin los presentó, ella lo había tratado como a un hijo más, con un cariño que lo hacía sentir siempre bienvenido. En cuanto al padre de Changbin, un Alfa de alto rango y muy serio, siempre había sido más reservado. Aunque solía mantener una expresión imperturbable, Felix había notado que cada vez que lo veía, le dedicaba una pequeña sonrisa, una señal de aprobación que valoraba profundamente.

—Chicos, me tengo que ir —dijo Felix, despidiéndose de Jeongin, Seungmin, y Jisung—. Nos vemos mañana.

Los tres Omegas asintieron, despidiéndose con sonrisas, mientras Felix caminaba hacia donde estaban, Chan, y los padres de Changbin. A medida que se acercaba, sintió cómo el calor familiar y acogedor de la familia de Changbin lo envolvía. La madre de Changbin lo recibió con una sonrisa radiante y lo abrazó con ternura, como solía hacer cada vez que lo veía.

—Felix, querido, qué gusto verte —dijo ella con afecto—. Siempre es un placer encontrarte.

El padre de Changbin, por su parte, le ofreció una sonrisa leve, pero sincera, asentándole en señal de saludo.

—Felix —saludó con su voz profunda y firme, manteniendo su seriedad característica.

Felix se sintió aliviado por la calidez del encuentro, y mientras Changbin se acercaba a ellos, sintió que todo estaba en su lugar, aunque la inquietud persistiera en algún rincón de su mente. Sabía que, a pesar de las dudas, en ese momento, estaba rodeado de personas que lo apreciaban, y eso era todo lo que necesitaba.

Changbin frunció el ceño, sintiendo una mezcla de confusión y preocupación ante la expresión repentinamente seria de su madre. Había esperado un encuentro cálido, pero la atmósfera se había tensado de inmediato.

—¿Qué hacen aquí? ¿Por qué no me llamaron antes? —preguntó, tratando de entender la situación.

La sonrisa de su madre se desvaneció lentamente mientras miraba a su esposo, como si estuviera buscando apoyo antes de hablar.

—Tenemos que ir a Nueva York, Changbin —dijo su padre con firmeza.

—¿Qué? ¿Nueva York? —Changbin apenas pudo contener su sorpresa—. Pero... ni siquiera tengo mis valijas preparadas.

Su madre negó con la cabeza, su expresión se suavizó un poco, pero su tono era firme.

—Nadie dijo que tenías que venir con nosotros —respondió ella.

Felix, quien había estado escuchando atentamente, sintió que su corazón se hundía por un momento, creyendo que Changbin iba a irse lejos. Pero al oír esas palabras, no pudo evitar suspirar aliviado, aunque una pequeña chispa de preocupación persistía.

Destinos entrelazados - ChanglixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora