Capítulo 10

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El sol apenas se asomaba en el horizonte, bañando la mansión Lee con una suave luz dorada. La semana nueva comenzaba, y con ella, el inevitable regreso a la rutina universitaria. Pero esta vez, algo era diferente para Felix.

Desde que tenía memoria, siempre había disfrutado de la independencia que le daba el hecho de que sus hermanos lo dejaran solo en la escuela o en este caso la universidad. Le encantaba la libertad que sentía al caminar por los pasillos sin la sombra protectora de sus hermanos mayores, quienes solían ser sobreprotectores, a veces de manera sofocante. Sin embargo, ahora, parado frente al espejo de su habitación, ajustándose la ropa con manos temblorosas , Felix sentía una opresión en el pecho que no podía ignorar.

No quería dejar la mansión. No quería alejarse de sus hermanos.

Los recuerdos de los últimos días pasados en la mansión y la cascada aún lo embargaban, llenando su mente de emociones confusas y una nostalgia que le resultaba nueva y perturbadora.

Changbin ya no estaba en la mansión, lo cual solo acentuaba su sensación de vacío. Aunque había esperado que se quedara un poco más, sus hermanos le habían dicho que le prestarían algo de ropa así podía quedarse y que pudieran pasar más tiempo juntos, esa posibilidad se desvaneció rápidamente. La misma noche en que regresaron de la casa de campo, aunque era muy tarde, Changbin recibió una llamada inesperada de sus padres. Sin más opción, tuvo que irse de inmediato, dejando a Felix con una sensación de incompletitud y un anhelo inexplicable.

Felix suspiró profundamente, intentando disipar la tristeza que lo embargaba. Sabía que no tenía elección; debía regresar a la universidad y enfrentar la realidad. Pero el pensamiento de separarse de sus hermanos, de la seguridad de la mansión, hacía que sus pies se sintieran pesados mientras descendía las escaleras.

Al llegar al comedor, sus hermanos ya estaban listos, conversando y bromeando como de costumbre, pero algo en la dinámica había cambiado. Chan fue el primero en notar la expresión apagada en el rostro de su hermano menor.

—Todo va a estar bien, Felix —dijo Chan suavemente, acercándose para darle una palmada en la espalda.

Felix asintió, forzando una sonrisa que no llegó a sus ojos. Sabía que debía ocultar sus verdaderos sentimientos, al menos por ahora. Pero mientras se preparaba para salir, no podía sacudir la sensación de que algo dentro de él había cambiado irrevocablemente. Y por primera vez en su vida, no estaba seguro de querer enfrentarse al mundo solo.

Los hermanos de Felix, aunque ocupados en su usual charla matutina, notaron rápidamente la diferencia en la actitud de su hermano menor. Felix, quien solía estar más animado, ahora parecía apagado, sus ojos evitando el contacto directo con los de ellos. Esa tristeza silenciosa no pasó desapercibida, especialmente para Hyunjin, quien siempre había tenido un vínculo especial con Felix.

Sin decir una palabra, Hyunjin se levantó de su silla y caminó hacia Felix, su expresión seria pero llena de ternura. Sabía que su hermano estaba luchando con algo, y no podía permitir que cargara con ese peso solo. Sin pensarlo dos veces, lo rodeó con sus brazos, envolviendo a Felix en un abrazo firme pero reconfortante.

Felix se quedó quieto por un momento, sorprendido por el gesto inesperado, pero luego sintió cómo la calidez de su hermano lo envolvía, aliviando parte de la tensión que había acumulado. La familiaridad del olor de Hyunjin, ese aroma que siempre le había proporcionado una sensación de seguridad, lo rodeó por completo.

—No tienes que cargar con esto solo, Felix—susurró Hyunjin, acercándose más para que su hermano sintiera su presencia en cada palabra.

El contacto, el abrazo protector y la inundación de feromonas de Alfa que Hyunjin soltó sin reservas, estaban diseñados para calmar a Felix, para recordarle que, sin importar lo que ocurriera, siempre tendría a su familia a su lado. Era su manera de decirle que estaba bien sentirse vulnerable, que estaba bien admitir que necesitaba a los demás.

Destinos entrelazados - ChanglixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora