Capitulo 8

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Los hermanos de Felix intercambiaron miradas, la urgencia en sus ojos era clara. Chan, Nmjoon, y Minho estaban al borde de la habitación de Felix, listos para actuar si fuera necesario. Sin embargo, cuando vieron la forma en que Felix se acercó a Changbin, notaron algo diferente, algo que no habian anticipado. Con un último vistazo a su hermano menor, cerraron la puerta detrás de ellos, dejando a Felix y Changbin solos.

Dentro de la habitación, el ambiente estaba cargado de una tensión palpable, alimentada por las feromonas de Felix que impregnaban cada rincón. Changbin sintió un temblor recorrer su cuerpo mientras el Omega se acercaba a él, sus pasos lentos pero decididos.

-Felix...-la voz de Changbun era grave, sus ojos fijos en la figura del Omega.

Felix, con su pecho desnudo y su piel brillando por el sudor, se detuvo justo frente a Changbin, levantando la mirada para encontrarse con los ojos del Alfa, El silencio entre ellos era ensordecedor, solo roto por la respiración entrecortada de Felix. Changbin pudo sentir la lucha interna, su Alfa rugiendo por tomar el control, deseando reclamar lo que consideraba suyo. Felix, consciente del deseo que emanaba de Changbin, levantó una mano temblorosa y la colocó sobre el pecho del Alfa, sintiendo los latidos frenéticos bajo su piel.

-Eres mío, Changbin-murmuró Felix, su voz temblando mientras las palabras salian como un susurro cargado de necesidad.

Changbin no pudo contenerse más. Se inclinó hacia Felix, sus labios rozando el cuello del Omega, inhalando su aroma. Las feromonas de Felix lo envolvían, haciéndole perder la razón poco a poco.

-Felix... no sabes lo que estás pidiendo-dijo Changbin, sus palabras entrecortadas mientras su Alfa luchaba por salir.

Pero Felix lo sabía. Sabía exactamente lo que quería, y lo quería a él.

Con un suspiro cargado de deseo, Felix deslizó sus manos por la espalda de Changbin, atrayéndolo más cerca, como si su cuerpo no pudiera soportar la distancia entre ellos. El contacto fue suficiente para desatar todo lo que Changbin había estado conteniendo.

Los labios de Changbin encontraron los de Felix en un beso feroz, sin reservas. Era un beso que hablaba de necesidad, de deseo contenido por demasiado tiempo. Felix respondió con la misma intensidad, aferrándose a Changbin como si su vida dependiera de ello. El mundo exterior se desvaneció, y en ese momento solo existían ellos dos.

Las manos de Changbin recorrieron el cuerpo de Felix, memorizando cada curva, cada centímetro de piel expuesta. Felix, por su parte, se dejo llevar por la corriente, sus propios deseos respondiendo al llamado de su Alfa. Mientras los dos se perdian en su pasión, los hermanos de Felix permanecieron fuera de la habitación, sus corazones latiendo en un unisono nervioso, sabiendo que lo que estaba ocurriendo dentro cambiaría sus vidas para siempre.

Changbin sintió como su control se desmoronaba rápidamente, pero sabia que no podia ceder por completo, no en ese momento. Con un esfuerzo titánico, se separó de Felix, quien soltó un gemido de protesta al sentir la distancia entre ellos.

-No puedo... no puedo reclamarte, Felix-dijo Changbin con la voz ronca, sus manos temblando mientras intentaba mantener su Alfa bajo control. Pero Felix no parecía dispuesto a escuchar.

En su estado de celo, la necesidad lo superaba, y su cuerpo actuaba por instinto. Sin decir una palabra, se aferró a Changbin con más fuerza, moviendo sus caderas con una desesperación que hacia que los pensamientos racionales de Changbin se desvanecieran. Changbin supo que necesitaba hacer algo para evitar que las cosas fueran demasiado lejos. Con cuidado, agarró a Felix por la cintura, levantándolo con facilidad. El Omega se quejó suavemente, pero se dejó llevar cuando Changbin lo cargó hacia la cama.

Destinos entrelazados - ChanglixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora