Milagros en diciembre- ( 55 )

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Creo que ha despertado - 

Luego de que Sora dijera aquello,la femenina salio corriendo hacia el hospital para ver con sus propios ojos que Juuzou finalmente había despertado de aquel largo sueño.

Después de correr un tiempo y llegar hacia el respectivo lugar,rápidamente se adentro a la habitación donde reposaba el azabache y observo como el la miraba con una gran sonrisa.

Hola Yuno-san -Saludo aquel levantando su mano y moviendola de un lado a otro.

Maldito desgraciado -Hablo la investigadora tirándose sobre el y maldiciéndolo- ¿No te parece que dormiste mucho? ¿Que te crees? estando ahí en la cama todos los 6 malditos meses,ya estamos en diciembre y tu seguías durmiendo ... maldito idiota -Termino por decir sintiendo como las lagrimas se resbalaban por su mejilla.

L-lo siento -Tartamudeo el azabache abrazando a Yuno- pero ya he despertado.

Me di cuenta -Susurro la joven.

Después de que le dieran de alta al investigador juntos se encaminaron a la casa de Yuno para descansar.

¿Te acuerdas? -Pregunto la investigadora observando el parque donde por primera vez se le había declarado a Juuzou.

¿Eh? .... claro,lo recuerdo muy bien -Expreso el azabache acercándose al enorme árbol de cerezo- Yuno ¿Tu me amas?.

Aquellas palabras habían salido sin consultar a su dueño provocando un ambiente tenso en el parque. En el cielo no había rastro del sol ni de la luna,dejando así un cielo despejado con enormes nubes grises. Los arboles de cerezo dejaban caer las pequeñas flores por la brisa fría que golpeaba en esa mañana. Entonces en ese momento empezó a caer pequeños copos de nieve como si de un cuento se tratara. Un arcoiris se dibujaba desde el otro extremo del parque dando a exhibir aquellos colores fosforescentes que lo representaban. El viento de un momento a otro se volvió cálido pero tenso para los dos jóvenes que se encontraban parados frente a frente.

Si -Murmuro la femenina abrazándose a si misma para tratar de evadir el frió- pero ... ¿Tu me amas a mi?.

Eso ya lo sabes... tu -

Quiero que me respondas como yo lo hice ¿Lo haces, si o no? -Interrumpió Yuno mientras un rubor se hacia presente en su rostro.

Si ... lo hago -Afirmo el azabache sonrojándose y jugando con sus manos- así que no te alejes d-de mi -Tartamudeo.

Nunca lo haré -Informo la joven investigadora abrazándolo y sintiendo como los brazos pálidos del muchacho la rodeaban- Eres raro.

¿Por que? -Consulto aquel extrañado.

Por preguntarme esto -Respondió la femenina hundiendo su rostro en el hombro de Juuzou.

Supongo que fue un ... ¿Milagro de diciembre? -Expreso el azabache con una gran sonrisa.

Siempre seras rarito -Se burlo Yuno recibiendo un codazo en el estomago por parte de Juuzou.

Y tu siempre seras molesta -Manifestó aquel entre carcajadas.

Tu siempre seras mi vida -Susurro la investigadora agarrando el rostro de Juuzou y posicionando sus labios sobre los de el.

En ese momento el ambiente se volvió agradable para los dos investigadores y la situación tensa se había esfumado como si de cenizas se hablara. La brisa dejo de soplar fuerte mientras que el sol empezó a dar aparición entre las nubes sombrías que espantaban a las personas. La nieve se acumulo en el suelo produciendo que los ciudadanos no lograran caminar muy bien. Finalmente la primavera empezó a florecer como antes nunca lo había hecho,los pájaros volaban por el cielo logrando escuchar sus cantos y dando tranquilidad a los habitantes de Tokyo. Como si fuera un milagro que ocurrió en diciembre en el cual aquellos dos jóvenes se amaban mutuamente.

Glassy Sky (Suzuya Juuzou)Read this story for FREE!