Me subo a mi Auto, tengo una junta mañanera, no acostumbró a hacer juntas a estas horas del día pero negocios son negocios.

Voy a una gran velocidad que llego a mi destino en menos de veinte minutos, me bajo poniendo mis lentes de sol, bajo de mi lujoso auto como todo un modelo.

Camino y veo la lujosa mansión paso por la puerta y los guardias de seguridad me detienen, ¿Ahora que?.

—Identificación.—pide un guardia.

Ruedo los ojos, ¿no saben quien soy yo?.

Saco mi identificación—Aquí tienes.—la examina y me observa, después hace una señal para que me habran la gran puerta de madera que esta atrás de ellos, le quito mi identificación y sonrió arrogantemente. Asi es esto.

Entro por la puerta y camino un poco hasta llegar a un gran pasillo. He estado aqui no a menudo ando aqui pero lo hago cuando es necesario.

Toco la puerta que esta al final del pasillo una voz grave me ordena que pase asi lo hago.

—Estoy aquí, Espero que la llamada que me haz hecho haya sido para algo importante.—Digo a la persona que tengo enfrente.

—Evan, siéntate esto tardara un poco.—a regañadientes lo hago no es que no me importe los negocios pero, ¿ha esta hora?.

—Habla.—le pido.

—Te llame porque es algo urgente, bueno no tanto, pero si es algo importante, necesito que me hagas un trabajo, como sabras pasar drogas a otros lugares es ilegal—no soy tonto lo se—necesito de alguien que lo haga sin que nadie sospeche y también otros trabajos y también que nadie sospeche, además necesito una esposa para mi hijo no importa si es forzado total se divorcia y listo pero eso ya es asunto mío no tuyo, el caso es que necesito a una Bella mujer que cumpla mis expectativas—dice mi socio el gran Álvaro González el es un señor de unos 60 años que todavía aguanta pero nada ha decidido dejar esto de la mafia.

—¿Qué clases de expectativas?.—Pregunto.

—Que sea bella muy bella, joven, pero sobre todo que sea un alma inocente. — Anotado, este señor esta loco entiendo que la quiera para sus trabajos pero ¿para que después la empareje con su hijo?.

—Esta bien, pero... ¿Que recibiré a cambio?.—en esta vida no todo es gratis.

-Claro dinero o ¿que otra cosa quieres a cambio?.—eso suena muy bien.

—Asi esta bien dinero a cambio de la muchacha.-dije pero aun tengo una duda.—¿porque quieres que yo la consiga si tu o tu hijo lo podrian hacer por su propia cuenta?.-pregunte.

—Porque mi hijo es un idiota lo arruinaría todo y yo, yo ya estoy grande— esa explicación es válida.

—Pero... ¿Exactamente que quieres que haga.—pregunte un trabajo se hace bien.

—Enamorala, toma su confianza y después de eso yo me encargo.—dijo serio.

—Que empiece el juego, Álvaro González.—dije extendiendo mi mano para cerrar el trato.

—O el sufrimiento, Evan belker— dijo estrechando su mano con la mía.

Y asi cerramos el contrato no habra problemas, enamorarla y ganarme su confianza eso será más fácil que meterme en esto de la mafia.

Si algo he aprendido a lo largo de mis veintitrés años es que para mi no hay obstáculos que no pueda vencer siempre he obtenido todo como sea ya sea de la forma buena o mala, depende de como quieran cooperar. Todo para mi tiene solución sea como sea.

Ahora lo más lo más importante ¿ahora De donde voy ha sacar a una chica?.

Sera fácil conquistarla pero lo que no sera fácil será en buscarla..

Salgo de esa gran mansión, subo a mi auto, y de vuelta a mi departamento.

Llego y ahí esta mi hermana, Emma, ella es una chiquilla mimada, y no dudaría si también es una popular en el colegio. Tiene diecinueve años y todavía no se le a subido la madurez al cerebro.

—¿Qué quieres?.—le pregunto solo viene aqui por dinero o porque simplemente mis papás no le quieren consentir sus caprichos.

—Vengo aquí porque mamá me pregunta a donde voy todo el tiempo y ¿sabes que mantenerme callada cuesta, no?.—Que gran cariño, mis papás no saben donde estoy creen que me escape cuando tenía catorce años y asi es, pero también creen que me fui muy lejos de ellos Emma me descubrió o más bien yo la busque... La observaba cada momento y se dio cuenta y me dijo que si no la dejaba en paz llamaría a la policia y es asi como descubrió que soy su hermano.

—¿Cuanto quieres?.—pregunto.

—ahh... No... Dinero no quiero, quiero que me vayas a buscar todos los días a la universidad.—que carajo—es que no me gusta ir con papá es... vergonzoso.

—¿A que hora sales?.—pregunte.

—temprano... Mmm... No sé 1:00 de la tarde, si 1:00 de la tarde.—eso implica levantarme temprano, NO.

—Con la pena pero ¡NO! —grité.

—Entonces dile a dios a tu paradero desconocido.—Mocosa chantajista.

—Esta bien, esta bien.—dije.

—Oye, aparte se me antoja un helado, vamos.—eso sonó más a una orden que a una petición.

—Vamos, mocosa.—lo último lo dije en susurro.

—¿Que?—pregunto incrédula.

—Nada, nada princesa.—Es odiosa en todos los sentidos.

Aunque sea un mafioso no significa que no tenga un corazón bueno solo con mi hermana, pero con otros no lo tengo.

Ya había dejado a mi hermana en mi antigua casa y me repitió una docientas veces que no se me olvidara ir a buscarla y las docientas veces le repetí que si iba a ir.

Llegue a mi departamento y me doy una ducha y me acuesto a dormir y siento la cama vacía aunque tampoco me gustaría que estuviera una mujer y niños aquí.

Me rei por semejante cosa yo con hijos no creo.

Ahora los más importante es concentrarme en mi trabajo no en esas tonterías del amor.

Mañana sera un día en el cual tenga que ir a buscar a la odiosa de mi hermana y buscar a esa Bella joven.

Será un día largo...














Primer capitulo, Corto pero es es capitulo.

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