Cuando abro los ojos no sé dónde me encuentro, esta no es mi habitación, en el momento en el que lo pienso a mi mente se me viene todo.
Es la habitación que me dejó Anna ayer, un cubo de agua cae en mi al darme cuenta de todo. No quiero volver a casa, porque eso me llevaría a enfrentarme a mi madre y bueno también a mi padre.
Al momento que me acuerdo, hoy ya no es navidad, hoy tenemos que salir de allí de la cabaña y una duda se me pasa por la cabeza ¿Se habrán ido sin mí?
No quiero saber la respuesta como tampoco quiero volver allí. Miro el móvil tengo varios menajes de mi tío diciéndome que donde estaba, que iba a venir a buscarme, le escribo donde estoy y tan rápido como le mando el mensaje, él me manda otro diciéndome que ya viene en camino.
Salgo de la habitación con la misma ropa de ayer, ya que no tengo nada más que ponerme. Voy hacia la cocina y allí esta Anna.
- Buenos días, mi niña – me dice dándome un abrazo
- Buenos días Anna – le digo sonriéndole
- ¿Cómo estás? – me pregunta
- Mucho mejor, perdón por las molestias de verdad y gracias por dejarme esta noche
- No hay de que mi niña, ¿parece ser que tú y mi nieto os lleváis bien no?
- Ehh si, somos amigos – sonrío nerviosa
- Me encanta, la verdad es que mi nieto de pequeño sufrió mucho – dice bajando la voz- espero que tú le ayudes a hacer ver, que donde está metido no le conviene
- ¿Qué le ocurrió? – digo
- Yo no te lo puedo contar, él tiene que contártelo con el tiempo, espero que seáis grandes amigos – me dice antes de que entrara Asher
- Buenos días a las dos – nos dice
- Buenos días mi niño – dice la abuela dándole un beso
- Buenos días – le respondo con una sonrisa
- Venga niños, el desayuno está listo
Nos sentamos en la mesa a desayunar, puedo afirmar que toda la comida que este hecha por las abuelas, son las mejores sin duda alguna. Nos tomamos nuestro desayuno entre risas y bromas de Asher y los comentarios un poco incomodos de Anna.
La verdad que se está muy bien así, pero la cruel realidad es que ya tengo que volver a casa. Miro el móvil, es un mensaje de mi tío esperándome abajo.
- Me tengo que ir – les digo terminándome el vaso de leche
- ¿Tan pronto mi niña?
- Si, mi tío está esperándome abajo para volver a la ciudad – les digo
- Oh claro – se levanta y me da un abrazo – Buen viaje, espero que nos volvamos a ver pronto
- Igualmente – Anna se va a la cocina y me deja a solas con su nieto Asher
- Espero que nos volvamos a ver, estrellita – me dice
- ¿Cuándo me has puesto ese apodo? – le pregunto dudosa
- Hoy, ¿has visto que imaginación tengo? – se ríe
- Vaya, ¿ qué significa? – respondo curiosa
- Algún día te diré que significa... - me dice – antes de que te vayas toma – me da un papel con algo escrito – es mi número de teléfono para que me llames cuando lo necesites o quieras despejarte, sabes que estoy aquí para lo que sea
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Lograr Sanar Heridas
Teen FictionLas heridas no siempre se ven, pero todas, sin excepción dejan una marca, una huella. Algunas son profundas, otras sutiles que parecen que nunca llegaron a estar allí. Pero no importa lo grandes o pequeñas, porque todas ellas tienen algo que contar...
