Hoy es nochebuena, una época especial para algunos y para otros simplemente es un día más. Cuando era pequeña estas épocas las vivía con muchísima ilusión, era sin duda, mi época favorita. Con el paso del tiempo la ilusión y la magia se fue al conocer quién te traía los regalos, pero, aun así, la Navidad para mi sigue siendo mi favorita.
Ese día desayunamos todos juntos, planeamos entre todos las tareas que nos toca hacer hoy, unos se van a encargar de poner las luces de navidad y el árbol ya que ayer cuando vinimos no nos dio tiempo a todo, y bueno a mí, me ha tocado ir a comprar.
- Emma en la mesa de la cocina tienes la lista de todo lo que tienes que comprar y por favor que no se te olvide nada - dice mi madre, esto último a regañadientes. Vale acepto que soy una persona un poco torpe pero no es mi culpa.
- Si, mama
- Dile a tu tío si puede llevarte
- Vale
En ese momento mi tío aparece por arte de magia. Le cuenta mi madre lo que pasa y mi tío, como siempre, está dispuesto a acompañarme.
Lo único bueno es que voy a ir de compras sola y voy a poder coger algo que me apetezca, ya que me tío en cuanto me deje en el supermercado ira a hacer unas cuantas cosas.
Ponemos rumbo hacia el supermercado. Lo que más me gusta de esta ciudad es la nieve que tiene y su magia, sin duda, volvería el año que viene. Por el camino noto como mi tío está un poco enfadado, hace gestos y levanta la ceja como si no se entendiese ni a el mismo.
- ¿Qué te pasa? – le preguntó bajando el volumen de la radio
- Nada, estoy un poco estresado y eso – me dice sin darle mucha importancia
- El trabajo te está dejando un poco amargado – le digo para aligerar el ambiente.
Trabaja en un hospital, hay días que va por la mañana o por la noche, incluso ha habido días que se ha tenido que quedar todo el día, y yo me he tenido que ir a cuidar de mi prima. Es un trabajo realmente agotador pero lo bueno de ello es que le salvas la vida a la mayoría de personas y vale la pena.
- Jaja, muy graciosa Emma – me dice
- ¿Es verdad, y bueno, como van las novias? ¿Tienes muchas chicas alrededor tuyo? – le digo sonriente.
Mi tío es un chico que, aunque demuestre ser un poco serio, por dentro es una persona maravillosa con un buen corazón. Es muy guapo, no lo voy a negar, y no me entra en la cabeza como todavía no ha llegado a conocer a alguien o por lo menos abrirse e intentarlo.
- Bien o eso creo, el otro día mis amigos decidieron irse a una discoteca cerca del hospital, me invitaron, pero rechace la oferta. Cuando llegué a casa, no tenía nada que hacer, tu prima estaba con tus abuelos. Así que dije ¿Por qué no? También porque quería olvidarme un rato de todo – una sonrisa aparece en su cara - Mientras hablaba con unos amigos una chica de más o menos mi edad, se me acerco y comenzamos a hablar, me dio su número de teléfono, pero no sé si llamarla, no estoy para entrar... - dice pensativo- en una relación con alguien, no después de lo que paso.
Mi tío durante unos años sufrió mucho con el amor, pero para experimentarlo tienes que sufrir con sus consecuencias ya sean buenas o malas. Así que no está nada mal poder volver a intentar algo, no sabes cómo saldrá esa oportunidad si no llegas a intentarlo.
- Ya es verdad, pero no siempre vas a estar atascado en la misma piedra, debes seguir adelante, conocer gente nueva, salir, disfrutar, aunque tu mente te recuerde lo mismo una y otra vez, pero debes dar un paso adelante para poder seguir – le digo con toda mi sinceridad
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Lograr Sanar Heridas
Teen FictionLas heridas no siempre se ven, pero todas, sin excepción dejan una marca, una huella. Algunas son profundas, otras sutiles que parecen que nunca llegaron a estar allí. Pero no importa lo grandes o pequeñas, porque todas ellas tienen algo que contar...
