Capitulo 43ღ

297 17 1

Creo que me estoy empezando a dar cuenta de que cuando aparece la sonrisa traviesa de Justin, nada bueno va a pasar.

-¡Para Justin! ¡Hablo enserio! ¡Para! – No puedo creer que este pequeño hijo del diablo esta justo ahora encima de mí, a ahorcadas sobre mi estómago, dándome el peor ataque de cosquillas de todo el jodido mundo.

Jodido idiota.

El teléfono estaba perdido quien sabe dónde en alguna parte de la cama, Justin se abalanzo esta vez a por mis axilas y comencé a golpearlo lo más que pude, pero el desgraciado era obviamente más fuerte, más grande y más ágil. Trate de moverme como un pez salido del mar tratando de que se salga de encima de mí pero nada. Siento como mi garganta empieza a doler de tanto reír, mis mejillas se sienten entumecidas y mis ojos no paran de soltar lágrimas.

Cuando agarre a ese pequeño demonio...

-¡Justin, no puedo respirar, no puedo! – Comencé a gritar tratando de que se aleje de mí solo un poco para poder improvisar mi táctica para hacer que se quite de encima. Se alejó solo unos milímetros, pero fue suficiente para golpear su pecho con toda mi fuerza, que no era mucha pero bueno, empujándolo hacia atrás y subiéndome encima de el de la misma manera en que él estaba hace unos segundos.

Con mi sonrisa triunfante miro sus ojos mieles divertidos y sorprendidos mientras termino de acomodarme encima de él, de un momento a otro su sonrisa comienza a caer y lo miro interrogante un segundo antes de darme cuenta el porqué.

Oh, Jesús en el pesebre.

¿Debo recalcar el hecho de que soy mucho más bajita que él? Si, y puesto que mi cuerpo es más pequeño mi plan no salió tan bien como esperaba, esto quiere decir que estoy sentada justo encima de él, como de EL, de su amiguito.

Si, EL.

Dios, esto es incómodo.

Lo miro con los ojos como platos, sintiendo como el calor comienza a subir por mis mejillas, él no sonríe ya, sin embargo, no tiene ninguna expresión en su cara y todo lo que hace es mirarme a los ojos, siento sus manos apretar mi cintura, ni siquiera me había dado cuenta de que me estaba sujetando.

Hago un ademan para levantarme, pero él me sujeta firmemente con sus manos, haciendo que caiga nuevamente sobre él, suspiro entrecortadamente aunque quiera evitarlo y me sonrojo. Justin ni siquiera se inmuta de ello, simplemente sigue mirándome como si estuviera petrificado y estoy comenzando a asustarme. Cuando decido poner mucho más fuerza para levantarme, siento como algo debajo de mi comienza a crecer.

Oh, no.

Dios, no, por favor.

Oh, Jesucristo.

Suelto un jadeo ahogado al sentir su excitación debajo de mi presionándome justo allí, siento como mi respiración comienza a acelerarse y toda mi piel se eriza, esto no está bien, no lo está, pero se siente tan bien de igual manera. Sus ojos mieles se han vuelto oscuros y la expresión en su rostro ha cambiado a una que no puedo reconocer. Mis manos están sobre su duro estomago ondulado, y su pecho comienza a moverse de arriba abajo más rápido que anteriormente.

No siento el momento en que sus manos se mueven hasta que están debajo de mi camiseta, comienzan moviéndose por mi cintura y luego mi espalda, haciendo un lento recorrido que hace que mi piel se ponga de gallina ante el contacto de sus manos caliente con mi piel fría, mi respiración se vuelve mucho más entrecortada a medida que sus manos están subiendo y no puedo evitar soltar un suspiro.

Siento como el calor comienza a construirse allí, donde su amigo presiona contra mí, y todo lo que puedo pensar es que quiero moverme, moverme sobre él y no parar hasta que ese calor se vaya. Me pregunto internamente si su piel se sentirá tan tersa y caliente como se ve, y decido que quiero intentarlo.

Meto mis manos por debajo de su camisa, al igual que él, y toco levemente su estómago, haciendo que un escalofrió recorra su cuerpo, me hubiera reído si simplemente este momento no fuera tan.... Intenso. Recorro con suavidad su estómago, tocando el vello que baja hasta la cinturilla de sus boxes, subo con delicadeza hasta su torso, aguantando la respiración al sentir sus duros abdominales marcados, comienzo a delinearlos, contando finalmente seis.

Ahora su respiración es tan acelerada como la mía, sus manos se mueven sobre la piel de mi espalda, y las mías continúan moviéndose sobre su torso hasta su pecho. Justin hace un movimiento en un momento que estoy descuidada y empuja sus manos hacia su cuerpo, haciendo que casi caiga encima de el de golpe, suerte que mis manos estaban sobre él y he podido sostenerme antes de chocar mi frente contra su nariz.

Sus ojos mieles oscuros escrutan mi cara, su boca sema abierta hace que pueda oler su aliento siempre mentolado, Justin ama el sabor de la menta en su boca. Sus manos siguen en mi espalda, las mías en su pecho, sigo encima de él, su rostro a cinco centímetros del mío, su nariz casi toca la mía y me pregunto, algo que me sorprende mucho, como se sentirían sus labios sobre los míos.

¿Serian fríos? ¿Calientes? ¿Sabría a menta su boca? ¿O al café que nos tomamos hace una hora? ¿Su beso seria rudo? ¿Suave? ¿Su lengua lucharía con la mía?

Oh, Dios.

Quiero besarlo.

Quiero besar a Justin.

Esto no está bien, Jesús.

Su rostro se acerca más y más, y cierro los ojos sin poder soportar la manera en que su mirada observa a través de mí. Ya no soy consciente de nada, todo a mi alrededor ha desaparecido para mí, todo lo que puedo sentir son sus manos, acariciando lentamente mi espalda, su cuerpo debajo de mí, su olor magnifico que llena mis fosas nasales y sus labios, tan cerca de los míos, tan suaves como se ven, su aliento que choca contra mi cara.

Me rindo, pensando que finalmente juntara sus labios con los míos, que poder saber si su magnífica boca podrá de verdad hacer que piense que es perfecto.

-Justin... - Susurro, su boca a milímetros de la mía, su olor mareándome.

Y entonces, me aleja de él.

BBDa

Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!