»•♡︎𝓤𝓷𝓪 𝓹𝓮𝓺𝓾𝓮𝓷̃𝓪 𝓬𝓲𝓽𝓪♡︎•«

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➪Narrador omnisciente➪

Al pasar unos días del fallecimiento del norteamericano, no encontramos con el gran colombiano, quién todavía no puede recuperarse de aquella pérdida, igualmente pasaba lo mismo con personas cercanas al Primer Imperio Mexicano.
En su escritorio, haciendo lo habitual, pero con una mente destrozada, tampoco tenía tiempo para sus hijos, la pérdida de un ser querido duele más, supera nuestros limítes que pensamos.

Venezuela: Apa ---Recibió la atención del mayor--- últimamente te eh visto peor, ya se que es por la muerte del señor Imperio Mexicano  ---Tomó una pequeña pausa antes de volver a hablar--- pero, tu salud puede empeorar y... puedes... ---Suspiró hondo--- morir... y nadie quiere eso

G.C: Lo sé Vene ---acarició con delicadeza el cabello del menor--- no te preocupes, voy a solucionar esto y trataré de superar a Mexi...

El pequeño lo miró con una tierna sonrisa, para luego marcharse del escritorio, el mayor sabía a la perfección que sería dificil salir de esta, pero con esfuerzo todo es posible.

Al pasar unos minutos, no tenía nada en mente, decidió prepararse un café para buscar ideas para despejar su mente de aquella perdida, una extraña idea lo invadió por completo: "¿Y si hacia una pequeña cita con Imperio?", no estaba seguro, pero "quién no arriesga, no gana" y decidió llevar a cabo la idea, estaba escribiendo la carta, cuando terminó, suspiró hondo, pensaba que estaba mal, pero al mismo tiempo era la única opción, al ya entregar la carta se fue a su habitación algo dudoso de su acción pero ya no había vuelta atrás, esperó la respuesta de la monarquía quién aceptó la cordial invitación.
Ahora era preparar la cita, decidió hacerla en su jardín: poniendo una mesa con su respectivo y elegante mantel, para luego poner las sillas, la decoración era sencilla; una mesa de madera tapada con un delicado mantel blanco con ciertas decoraciones doradas, estas dandole toque lujoso, unas sillas que van bien con el juego de la mesa, y por último, una pequeña vela decorativa que estaría ahí para cuando todo el cielo azulado se torne oscuro t acompañe a los dos enamorados.

G.C: (Mierda, ahora odio el hecho de que lo invité a salir) ---Un leve y hondo suspiró salió---

𖦹➪Minutos después➪𖦹

El brasilero, ya se encontraba en la casa del hispanohablante, para ser específicos, estaba en el jardín, dando un tranquilo paseo antes de llegar a la decoración ya mencionada.

I.B: ¿Cuál es el motivo del que me invitaste a pasar el rato en tu casa? ---Preguntó, mientras que el contrario sonrió, sin mostrar diente alguno---

G.C: Pues, no hay motivo alguno ---Soltó unas risas--- Solo te invité para pasar el rato juntos

El de tez verde solo sonrió por la risa del contrario, luego. El hispanohablante agarró la mano contraria de manera desprevenida, para llevarlo más rápido al lugar.
Al llegar, los ojos del brasilero color azul oceano se iluminaron por la decoración, algo que él ama del rubio es su forma de demostrar amor y carisma a otras personas, y esto era un claro ejemplo de lo ya mencionado.

I.B: ¿Encerio hiciste eso por mí? ---Preguntó con asombro notable---

El contrario solo asintió, mientras que, las mejillas contrarias estaban pintando un color carmesí claro, la cosa era obvia, estaba sonrojado.

G.C: ¿Que esperas cariño? ---Sonrió con forma coqueta--- Toma asiento

La forma de sonreír del hispanohablante hizo soltar unas risas por parte del contrario.

I.B: ¿Como estás meu amor? ---Preguntó, mientras sus labios pintaron una coqueta sonrisa---

G.C: Excelente, y tú, ¿como estás amor? ---Agarró la mano contraria---

I.B: Me encuentro bien

En pocas palabras, la tarde era de piropos y palabras cursis para el contrario, eran el ejemplo de una gran pareja feliz.
El hispanohablante sintió una gota de agua caer sobre su cabeza, giro sus ojos mirando hacia arriba, para darse cuenta que estaba a punto de diluviar, al notar esto, se lo comentó al contrario.

G.C: (Mamaguevo, va a llover) ---Sus ojos se devolvieron hacia la mirada del imperial--- Imsil, será mejor que entremos a mi hogar ---Comentó mientras se paraba--- Va a llover, podemos agarrar un resfriado.

La monarquía asintió con la cabeza e imitó la acción del contrario, o sea la de levantarse.
Luego, ambos se dirigieron al hogar del rubio, al entrar, decidieron esperar a que el diluvio terminase, estarían esperando en la sala de estar, ahí los juegos de mostrar afecto hacia el otro no terminaba.

G.C: ¿Ya te dije que estás divino hoy? ---Coqueteo, mientras soltaba una opaca risa---

I.B: Más de mil veces ---Sonrió---

El coqueteo era intenso, parecía que querían mostrar todo el afecto que no se habían dado en los meses que no se habían visto, habían momentos donde la monarquía agarraba lad mejillas contrarias y las acariciaba, o también acercaba la cara del contrario hacia la suya, dando se un cariñoso beso.

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¡Holaaaa!, ¿Como están?, yo bien [:)], si el capítulo está algo corto es xq no tengo ideas, pero ekis.
Oigan, ¿Alguien de acá es de Ecuador o Panamá?, si alguien de acá es de alguno de esos países; ¿me podrían decir los modismos de esos dos países?
Bueno, sin nada más que decir

Me desaparezco🕴️🤺

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