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Despertó en una habitación que le resultaba completamente desconocida. Abrazó sus rodillas con fuerza y volvió a cerrar sus ojos.
-¿William?-llamó en un susurro.- William. William. William.
La puerta se abrió y entró su primo usando únicamente un boxer.
-Hey, hey, estoy acá. No pasa nada.-susurró acariciando su cabello y recostadose a su lado. Ella se pegó a su pecho.-¿Por qué tenes tanto miedo?
-No sabía donde estaba.-susurró.- No me gusta despertar y no saber donde estoy. Me da miedo. Tengo miedo, William.
-Shh, shh. Estoy acá, linda. Yo estoy acá, no voy a irme. No voy a irme. Estas conmigo. Estas conmigo.
Él le besó la frente y ella lo rodeó con sus brazos con fuerza.
-Vamos a desayunar. -susurró.- Vamos juntos ¿Si?
Ella asintió y él le sonrió suavemente. Se levantaron de la cama y bajaron, encontrándose a Toby en boxers preparando su desayuno.
-Vestite, hay una niña con nosotros. -dijo William, escandalizado, cubriendo los ojos de su prima.
-Tiene dieciséis años. -se quejó Toby.- No vas a robarme mi libertad.
-Ya.-dijo ella y quitó la mano de su primo, sentándose a la mesa y cubriendo sus ojos.- Yo los cubro.
Ambos chicos sonrieron enternecidos. William le besó la cabeza y Toby se sentó a su lado.
-No quiero que te acerques a mi prima.-advirtió William, y ella sonrió suavemente.
-Mañana empieza el colegio, ¿Y te preocupo yo?-rió.
-Yo no quiero ir al colegio.-murmuró ella.
-Pero vas a ir.-dijo William dejando una taza de café con leche frente a ella. Elizabeth hizo puchero y su primo y Toby rieron.
-Hoy vas a llevarla a comprar los uniformes.-dijo Andy, entrando en la cocina.-No podes olvidarte.
Elizabeth tomó su taza molesta y, al terminar su café con leche, subió rápidamente. Al entrar en la habitación comenzó a desempacar. Guardó todas sus cosas en su debido lugar y tomó algo de ropa para vestir.
-Elizabeth. ..-llamó Harold.- Tu primo está llamándote.
Ella abrió la puerta. Vestía con un short negro y una camisa blanca metida en este. Su cabello caía por sus hombros ondulado y algo mojado.
-Que linda.-observó con una sonrisa. Ella bajó la mirada.
-Cuidado, Gibbs.-advirtió Scott pasando tras él.
El chico de los ojos verdes hizo un gesto y volvió a mirar a ella, quien bajó con él para encontrarse con su primo.
-Perdimos a William.-rió Toby y Andy volteó a verla, quedándose prendido de esa imagen tan cautivadora que representaba tan solo ella.  

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