Final del cuento: Un amor eterno

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Taehyung se quedó momentaneamente callado, ese silencio que lo ponía tan nervioso a Jungkook. Finalmente, una sonrisa amplia y llena de emoción iluminó el rostro de Taehyung mientras sus ojos brillaban con alegría.

— ¡Por supuesto que sí! —respondió con entusiasmo, lanzándose a abrazar a Jungkook, lleno de felicidad.

El mundo a su alrededor pareció desvanecerse, dejando únicamente el pulso de sus corazones en perfecta sincronía y sus almas conectándose en aquel abrazo. Ni el frío que les rozaba el rostro logró romper su burbuja de amor. En ese instante, todo era ideal, y el amor que se profesaban marcaba el inicio de un nuevo capítulo en sus vidas.

— Dios, sentía que mi corazón se detenía mientras esperaba tu respuesta.

— Y ahora late como nunca antes —dijo Taehyung, sin dejar de abrazarlo—. No puedo imaginar una vida sin ti, Jungkook.

Ambos se separaron un poco, solo lo suficiente para mirarse a los ojos, esos ojos que hablaban más que mil palabras. Jungkook, con una sonrisa cómplice, acarició su mano donde un lindo anillo con una esperalda descansaba en su dedo anular.

— Este anillo es solo un símbolo de lo que siento por ti, pero nada compara con el amor que tengo en mi corazón —dijo Jungkook, besando la mano de Taehyung.

Taehyung, conmovido hasta las lágrimas, asintió y besó a Jungkook con ternura, sellando así su compromiso. La felicidad que irradiaban era palpable y ambos sabían que lo mejor aún estaba por venir.

— Te amo, Jungkook. No me importa lo que suceda en el futuro; solo deseo envejecer a tu lado, aunque yo sea más joven.

Taehyung soltó una risa ante esa pequeña broma. Nunca habían discutido sobre la edad, pero sabía que Jungkook era mayor por su manera de actuar y sus respuestas.

— Bueno, eso no es del todo cierto.

— ¿A qué te refieres?

— Pues, tú eres mayor que yo, hyung.

— No, ¿de verdad?

Ante el asentimiento de Jungkook, Taehyung se quedó pesativo nuevamente antes de hablar.

— Entonces, eso quiere decir que me he dejado llevar por un menor en la cama. Vaya, pues tu edad no hace justicia a nuestras noches juntos.

— Taehyung, no lo compares, sabes que cada vez que hemos estado juntos, he estado completamente enfocado en tu cuerpo; en amar cada parte de tí.

— Bueno, cambiemos de tema. La edad no me importa, lo único que deseo es que seamos tú y yo hasta el final. Te amo, Jungkook, y quiero compartir mi vida contigo, atravesar juntos todas las etapas de nuestra existencia. Nunca había imaginado mi futuro con alguien, pero contigo todo es diferente.

— Te amo, Taehyung, y anhelo despertar cada día desde este instante contemplando tus hermosos ojos. Mi deseo es formar una familia contigo y que nunca estemos separados.

Los dos se miraron con ternura, sabiendo que lo que tenían era especial y único. El mundo a su alrededor parecía desvanecerse, dejando solo sus corazones latiendo al unísono en la fría noche bajo la luz de las estrellas y la luna.

— ¿Te imaginas a nosotros en unos años, con nuestros propios hijos corriendo por aquí? —dijo Taehyung mientras que jugaba acariciendo los brazos contrarios.

— Sí, lo imagino claramente. Y sé que seremos felices, porque todo lo que necesitamos es estar juntos —respondió Jungkook, reforzando suavemente su agarre en la cintura de Taehyung.

Con sonrisas iluminando sus rostros y amor latiendo en sus corazones, permanecieron abrazados unos minutos más antes de entrar en la habitación. Sabían que el futuro que anhelaban estaba a su alcance; pronto se casarían y construirían su familia juntos.

Los días transcurrieron y finalmente llegó el gran día, un 11 de enero se llevó a cabo el enlace. No querían posponer tanto la ceremonia, ya que la lista de invitados sería reducida. Se limitaba a la familia de Taehyung, que incluía a sus primos, su hermano, su madre y dos tías. También asistirían sus amigos Namjoon y Yoongi, junto a sus parejas. Por parte de Jungkook, asistirían sus tíos, los padres de Jimin, y su mejor amigo Hobi con su pareja.

A pesar de que fue difícil enterarse de que la familia de Jungkook, salvo sus tíos, no respaldaba la unión, esto no los desanimó a continuar.Jungkook, debido a la frágil salud de su abuela, decidió no comunicarle la noticia hasta después de la ceremonia cuando viajara a Daegu, sería ella quien más le dolería no tener a su lado ese día, aunque estaba seguro de que ella lo apoyaría incondicionalmente hasta el final.

El lugar elegido para la ceremonia era un jardín encantador que se encontraba cubierto por el frío, adornado con luces cálidas y flores de todos los colores. El ambiente estaba lleno de una emoción palpable, una mezcla de nervios y felicidad que se reflejaba en las caras de todos los presentes.

La música suave acompañaba el murmullo de las conversaciones mientras los invitados tomaban asiento. Taehyung y Jungkook, vestidos de manera impecable, intercambiaron una mirada cómplice, recordando todos los momentos que los habían llevado hasta este día tan especial.

A medida que la ceremonia avanzaba, el amor y la alegría se hacían cada vez más evidentes. Los votos que se prometieron fueron sinceros, llenos de promesas de apoyo, comprensión y amor eterno. Al final, el intercambio de anillos selló el compromiso que ambos habían decidido compartir mutuamente.

Cuando se besaron, los aplausos y las risas llenaron el aire, y los invitados se levantaron para felicitar a la feliz pareja. La celebración que siguió fue un cúmulo de risas, música y baile, donde cada momento fue un recuerdo preciado, una página más en la historia de amor que Taehyung y Jungkook estaban escribiendo juntos.

Al finalizar la ceremonia, Jun-myeon se acercó a su actual yerno para hablar de algunos temas en consideración con su hermano.

— Cuñado, creo que es importante que estés al tanto de algo para que no te sorprenda. Taehyung no tiene idea de cocinar, no sabe barrer, ni limpiar el polvo, tampoco cose, ni friega el suelo, y lavar los platos de la comida no es lo suyo; de hecho, hasta se le quema el agua. No menciono esto con la intención de avergonzar a mi hermano, pero la realidad es que se ha enfocado en sus estudios y no ha tenido que contribuir en las tareas del hogar de mi madre, espero que nunca tenga que ver a mi hermano llorar porque le has gritado o lo has tratado mal por no saber realizar alguna de estas tareas.

Jung-myeon conversaba con Jungkook, pero no podía dejar de observar a su hermano, quien estaba al otro lado del salón riendo con su prima. Para él, Taehyung representaba su vida entera; lo amó y juró protegerlo desde el primer momento que lo sostuvo en brazos, cuando apenas tenía unos días de nacido y su madre regresó del hospital.

—Cuñado, para mí, él es todo en mi vida. Nunca haré daño a tu hermano. Me esforzaré por ser el esposo que él merece y, si él no puede hacer algo, yo lo haré por él. Protegeré su bienestar y me aseguraré de que nunca sufra de ninguna manera.

Con ese juramento ambos volvieron a la fiesta, al terminar la noche, la pareja recién casada se fue a su futuro departamento, donde pasarían su luna de miel antes de partir al día siguiente a la isla de Jeju donde pasarían solo una semana ya que pronto empezarían los exámenes y no podían faltar.

— Nunca pensé que me encontraría en esta situación

Comenzó a hablar Taehyung, se encontraban en la cama ambos mirándose a los ojos aún con sus cuerpos entrelazados.

— ¿Cómo? ¿Con alguien de 18 casado y en la cama?

— No me refiero a eso, en parte, siempre pensé que el amor era algo que nunca experimentaría yo porque no era algo que estaba hecho para mí.

— No se trata de un sueño o una pesadilla, esta es nuestra realidad y lo seguirá siendo por siempre, siempre que me permitas caminar a tu lado, sosteniendo tu mano eternamente.

— No hay nada que no desee más en esta vida que pasarla atu lado por siempre.

A dos pasos de tu corazónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora