1 Llegando otra vez al aden 9 y 3/4

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Después de la guerra Hermione se había quedado sin padres, los trato de buscar pero fue en vano, así que tanto ella como Harry juntaron una pequeña parte de dinero y se compraron una casa humilde en el mundo muggle pero como amigos claro, como una hermandad, no representaba nada más.
Les habían llegado las cartas para su recuperación de séptimo año en Hogwarts para poder tener el título, los dos en cuanto las recibieron prepararon sus baúles para el 1 de septiembre, cuando llego el día, pidieron un taxi muggle y se fueron hacia King's Cross, Harry muchas veces había tratado de convencer a Hermione de comprar un auto pero ella se negaba y preguntaba para que si no lo utilizarían ni siquiera de grandes, ya que trabajarían en el mundo mágico y Harry comprendía esa parte pero desde chico había querido tener uno como los de tío Vernon. Harry admitía que Hermione se había puesto más hermosa, pero como buen amigo, tenía unas curvas formadas pero no exageradas su cabello ya no se revolvía y se veían hermosos sus caireles, ahora tenía un porte más respetable y hermoso del de antes y su cara seguía igual de hermosa.
Al llegar Harry le pagó al taxista y se bajaron Harry fue el que por cortesía llevaba los dos baúles en un carrito y Hermione el otro carrito menos pesado con una jaula cuadrada con Crookshanks dentro ronroneando y con otra jaula con una nueva lechuza parda dentro llamada Pich, Harry no había querido tener otra por respeto a Hedwig, pero admitía que la necesitaba y tuvo que usar esa que aunque no de su gustó un admirador le envió.
Cuando llegaron a la parte de la pared entre el nueve y diez corrieron sigilosamente y entraron, como Harry llevaba su escoba amarrada al baúl casi choca contra el tren y se le rompe por la velocidad, el lugar estaba abarrotado así que fueron a reunirse con Ron su mejor amigo y dueño de sentimientos hacia Hermione y de Ginny, su hermana, mejor amiga de Hermione y novia de Harry.

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Bueno otra vez ya estaba ahí, con su baúl y ya en un compartimento solo, Draco Malfoy se sentía muy triste, habían matado a su papá con el hechizo cruciatus hasta que murió de dolor y a su madre la condenaron al beso del dementor, no podía estar peor el se escapó por un pelo de ir a Azkaban para siempre pero se había demostrado que el había sido obligado o como dijeron los mortifagos el no tenía las agallas.
No tenía con quien compartir ese último año, o al menos eso pensaba el, Goyle había muerto, a Crabbe lo habían matado, Blaise se mudo de país, y Pansy Parkinson bueno con ella no tenía ganas de estar ya que siempre hablaba de ellos como pareja y de que bien lucirían, pero el no tenía ya esas intenciones con ella no, el pensaba en cierta castaña que aunque sangre sucia ya la respetaba, antes de que su mamá se fuera a Azkaban le había dicho: "Tu se feliz y sigue tu vida, no importa si te casas con una sangre sucia, mestiza o pura, se feliz", y eso haría Draco, ser feliz.
Estaba pensando cuando llego Pansy.
- Hola Draco- dijo y lo abrazo del cuello dandole un beso en la mejilla.
- A hola- dijo él algo distraído y soltándose.
- Oye ¿ya viste a la sangre sucia?
- No, y no uses esa palabra despectiva delante de mi por favor- pidió, irritado por los prejuicios de Pansy.
-Perdón ¿ya no te importa eso?
-No, bueno ¿qué pasa con ella?
-Se ve hermosa, ¡por dios!, se ha puesto más bonita, y si yo lo acepto sabes que es cierto, y ahora como a las de séptimo ya nos dejan usar falda sin malla, le sienta muy bien, la trae arriba de las rodillas, no tanto pero ¡Wow!
Draco se quedo imaginándose la, Pansy se fue cuando vio que Draco no quería su compañía. El tren se había puesto en marcha, así que Draco decidió ir a estirar las piernas, o ¿no era para otra cosa?

Dramione: Estoy enamorado de ti ¿y tu de mi?¡Lee esta historia GRATIS!