Era el quinto mes de relación, Louis realmente pudo decir que no o fingir estar enfermo como lo hacía a menudo cuando no quería ir algún lado, pero simplemente no pudo negarse cuando veía los ojos verdes de Harry brillar cada que hablaba del juego de fútbol americano, al cual fue invitado después de un par de años de dejar de practicarlo.

Harry había practicado varios deportes a lo largo de su vida escolar, pero su gran defecto era el aburrirse fácilmente de las actividades, había practicado desde tae kwon do, hasta tiro con arco, pero definitivamente su favorito había sido el fútbol americano.

Hasta su último año de escuela secundaria había pertenecido al equipo oficial, siendo uno de los mejores receptores de su generación, pero las constantes lesiones que sufría le hicieron desistir en intentar colarse entre la formación del equipo de la universidad, pero para des fortuna de Louis, no todos ignoraban las habilidades del rizado, así que el equipo convenció por varias semanas a Harry en participar por lo menos en uno de los juegos amistosos de la temporada.

—¿Realmente vas a ir a ese estúpido juego? —preguntó Zayn masticando con lentitud su emparedado.

—¡Claro!, Harry ha estado hablando de él toda la semana —respondió bebiendo un poco de café.

—¿Aún sabiendo que ese mismo día es el primer partido de los Rovers? —habló sorprendido— ahora sí comienzo a creer que realmente estás enamorado.

—¡¿Qué?! Pensé que iniciaba la otra semana y no mañana —la sorpresa casi le había hecho escupir la bebida—. No puede ser, ¿sabes cuánto he esperado por ese partido? —su cara demostraba frustración— ¿Ahora qué hare?

—Soy el menos indicado para hablar sobre deportes y dar consejos sobre relaciones amorosas, pero probablemente puedas ir con Harry, luego correr y ver tu partido.

Y en realidad el plan de Zayn no había sonado tan mal, pero la perspectiva de él cambió al día siguiente, el ver correr a Harry dentro de las fundas blancas de americano, ajustándose en todos los puntos exactos que hacían derramar saliva a Louis instantáneamente, no le estaba dando las fuerzas suficientes para encarar a su novio y decirle que se iría antes de que terminara el partido.

—Hey —saludó Harry después del beso fugaz que dejó en los labios de Louis—, ¿cómo luzco? —giró en su lugar modelando su uniforme.

—Luces perfecto para arrancarte todo eso y hacértelo en los vestidores —respondió ligeramente excitado.

—Puedes hacer eso cuando termine el partido —habló sobre su oído con un tono completamente seductor.

—Hablando de eso —aclaró su garganta—, me tendré que ir antes.

—¿Por qué? —frunció el ceño.

—Mi padre necesita que le ayude algunas cosas de la empresa —mintió.

—Louis, ambos sabemos que eso es mentira —dio un paso hacia atrás molesto—, tu padre salió del país esta semana, así que más te vale que me digas la razón.

—Es que... —la mirada de Harry era intimidante— Es el partido de los Rovers.

—Es la única vez que probablemente vaya a jugar esto ¿y tú quieres irte?

—Harry...

—¡Bien! —lo interrumpió mientras se colocaba su casco— Si eso es más importante que yo puedes irte desde ahorita —anunció furioso. Dio media vuelta y se alejó del campo sin oportunidad de escuchar una respuesta.

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!