Él era una persona importante en el mundo.
Ella era solo la hermana de su mayor rival.
Ambos eran diferentes y lo sabían, pero al no conocerse no pudieron pensar eso.
Dos personas diferentes en dos equipos diferentes.
¿Que podría pasar?
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OXI:
¿Vieron cuando imaginas que sales elegante y perfecta de la discoteca tal como entraste? Pues, eso es mentira. Solo lo imaginas, ya que ahora mismo estaba pensando eso. Estaba saliendo de la mano de Greta, que estaba más consciente que yo y Emma juntas. La rubia estaba siendo llevada por Henry, que se encontraba serio.
Luego de esos chupitos, él dejó de consumir alcohol y se pasó toda la noche vigilándonos junto con Lander. Ambos charlaban mientras nos observaban con atención, mucho más porque había un grupo de chicos cerca de nosotras.
Una chica comenzó a coquetear con Lander, pero huyó cuando me vio, no supe por qué, pero realmente lo hizo. Primero el gruñón le murmuró algo en el oído, lo cual me molestó más de lo que debería, y luego ella hizo eso. En ese momento pensé muchas cosas, pero no le di mucha importancia.
Desde ese momento tampoco le di mucha importancia a Laurent, que no me despegaba la mirada de encima. Intentaba llamar mi atención en varias ocasiones, pero yo jugaba a que no lo veía, pero cuando no me estaba mirando, lo vigilaba y lo admiraba por completo. Parecía un tipo elegante y con poder si lo veías apoyado en un sofá, acompañado de Henry, que estaba completamente vestido de Ralph Lauren.
—Nos vemos pronto, chicos — comentó Emma entre risas mientras caminaba directo hacia su Porsche rosado. Henry la agarró nuevamente de la cintura para que no cayera de cara hacia el suelo y ella continuó riendo como si alguien hubiese hecho el chiste más gracioso de todo el universo.
Lander negó con la cabeza en signo de desaprobación y yo hice una mueca. Si pensaba eso de ella, lo más probable es que estuviera pensando lo mismo de mí. Pero no me importaba en este momento, solo quería ir a mi gran mansión para tirarme en mi supercama, pero para hacer eso tenía que llamar a Nick porque claramente Emma en ese estado no podía manejar.
Solté la mano de G y comencé a buscar mi celular torpemente en mi cartera. Graciosamente no lo encontraba, en realidad metía la mano y no sentía nada. Si me habían robado, juraba por Dios que me iba a comenzar a reír como Emma, pero no por gracia, solo para no llorar.
Mis ojos se comenzaron a mojar, gracias a la desesperación por no encontrar mi maldito celular. Lander se metió entre mi desesperación y yo y me quitó delicadamente la cartera del hombro para abrirla y buscar un celular que al parecer no estaba, porque me lo habían robado. ¡Allí tenía todos mis contactos!
¿Cómo iba a llamar a Nick? El único número que me sabía, además del de mis padres, era el de Wes, pero ni con quince copas más lo llamaría. Ya lo estaba viendo haciéndome un maldito discurso por estar ebria y también por estar acompañada por Lander y Henry. Sentía que le iba a molestar más lo segundo que lo primero, sinceramente.
— Aquí está tu celular, princesa — mencionó Lander con la mano arriba mientras tenía mi celular en su mano. Luego de ver eso, sentí un gran alivio en mi cuerpo y abandoné la idea de caminar hacia un edificio de cincuenta pisos y lanzarme.