Parte unica

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Una vez más, los tres se encontraban en la oficina del Hokage. El aire se sentía incómodo, aunque parecía que solo uno de ellos lo percibía así. Shikamaru, ocupándose de los pendientes del día siguiente y deseando salir de allí lo más pronto posible, observaba la escena de reojo, y la situación comenzaba a fastidiarlo.

Habían pasado cerca de dos años desde que Naruto se convirtió en Hokage, y desde entonces, Sasuke visitaba la aldea con mayor frecuencia, aunque sin que las personas lo supieran; solo Shikamaru y Naruto conocían sus visitas. Pero eso no era lo que incomodaba a la mano derecha del Hokage; lo que realmente le molestaba era que, cada vez que se veían, comenzaban a comportarse de una manera que, aunque podría parecer normal entre amigos, cualquiera que los conociera bien sabría que no era usual entre ellos.

Había muchas sonrisas, roces de manos, miradas e incluso besos en la mejilla. Shikamaru nunca había visto más allá de eso y estaba agradecido por no haberlo hecho, pero sabía perfectamente que no faltaba mucho para que eso sucediera.

—Naruto, ya me voy —dijo Shikamaru, terminando de acomodar los papeles y esperando que su amigo al menos lo mirara. Sin embargo, en ese preciso momento, la mano de Sasuke reposaba en la mejilla de Naruto. Shikamaru se limitó a girar los ojos en señal de fastidio y volvió a alzar la voz para captar la atención del distraído Naruto—. ¡Naruto, me voy a casa!

—¿Qué? ¡Ah, sí, perdón! Estábamos revisando unos papeles —dijo Naruto, alejándose rápidamente de Sasuke como si el gesto hubiera sido un descuido. Luego miró a Shikamaru—. Ten cuidado y nos vemos mañana. Yo acompañaré a Sasuke hasta las afueras de la aldea.

—De acuerdo. Nos vemos —respondió Shikamaru, saliendo de la oficina del Hokage con un portazo.

Una vez afuera, se tomó un momento para respirar profundamente, intentando calmarse y relajarse. Esta situación ya llevaba demasiado tiempo ocurriendo, y era normal sentirse cansado y frustrado.

Todos tenemos un límite, y muchas cosas suceden cuando lo alcanzamos. Para Shikamaru, ese momento ya se estaba acercando, y empezaba a afectarlo a muchos niveles. Sin embargo, siendo como era, no iba a quedarse de brazos cruzados por más tiempo. Estaba decidido a hacer algo al respecto.

¿Por qué debería esperar hasta la próxima visita de Sasuke para finalmente tomar cartas en el asunto? Después de todo, sabía cómo atraerlo.
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Hay algo importante que debemos discutir respecto a la seguridad de la aldea. Creo que podríamos estar en peligro. Necesito que regreses lo más pronto posible a la aldea.
Atentamente, Naruto U.

Con algo tan sencillo sabía que podría atraerlo, y más aún si estaba firmado por Naruto. suerte que la caligrafia de Naruto fuera facil de falsificar. No había pasado ni una semana desde la última vez que se fue, pero Shikamaru ya no estaba dispuesto a soportar una situación tan tonta y fastidiosa entre esos dos.

La cita claramente se daría en la oficina de Naruto. No sabía exactamente cómo se desarrollarían las cosas, ya que, después de todo, estaba enfrentando a uno de los ninjas más fuertes del mundo y no necesariamente a base de jutsus o ninjutsus. Pero sabía que el temperamento de Sasuke no era precisamente tranquilo, aunque también era sensato y esperaba, al menos, mantener una conversación firme con él.

Respiró hondo una vez que sintió el chakra de Sasuke en el edificio. Agradecía que, al menos, tuviera la decencia de entrar como una persona decente y no apareciendo de repente con su Rinnegan. Sasuke abrió la puerta despacio y se sorprendió al ver a Shikamaru sentado en la silla donde usualmente estaba Naruto.

—No, Naruto no está si es lo que preguntas. Y no, tampoco es alguna clase de broma. Esta vez solo estamos tú y yo —dijo Shikamaru con un tono excesivamente serio, incluso para él—. Tú y yo necesitamos hablar.

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