~CAPÍTULO 10~ Tú no lo amas. Solo fue sexo

1.4K 132 10

-Dímelo, (TN)—susurró Jimin en mis labios—Dime que aún me amas y regresa conmigo.

Me quedé en silencio observando los ojos negros de Jimin. Sus labios húmedos y enrojecidos, la línea de su mandíbula ovalada y sus pómulos. Sus labios gruesos y su cabello alborotado, cayendo un poco al estar inclinado hacia mí.

-Yo...-- intenté hablar algunas palabras. Cualquier cosa pero mi mente estaba en blanco. Solo lo observaba dejándome llevar por las caricias de su mano derecha sobre mi mejilla. Caricias suaves y muy lentas. Sus ojos me observaban cada parte del rostro, delineó con su pulgar a mis labios, el borde de estos y la hendidura en el centro del labio superior.

-¿Me amas?—Volvió a preguntar en un susurro—Porque yo te amo más que a nadie.

-Jimin...--

-¿Señorita?—Llamaron desde la puerta. La cabeza de Jimin giró en dirección hacia la puerta, clavando los ojos en ella como si se tratara de serenazgo en busca de algún criminal—

-Tu mamá...--

-No está aquí—susurré despacio sin quitar los ojos de él. Me gustaba observarlo. Me gustaba la salvajez de sus facciones. Sus ojos observaban con seriedad hacia la puerta, pareciendo tenso. Se movió su garganta al tragar saliva haciendo que delirara. Quería abrazarlo con tanta fuerza y no soltarlo jamás.

-¿Señorita?—Volvieron a llamar a la puerta-- ¿Está bien? ¿Señorita?—era la voz de una de las sirvientas. Seguramente me han de haber escuchado gritar o quizás han de haber escuchado a Jimin-- ¿Señorita está allí?—

-Si—respondí al fin sin quitar la mirada del rostro de Jimin—Estoy aquí.

Jimin clavó sus ojos nuevamente los míos, tragando saliva. Quizás por su mente divagaba la idea de que diría a los empleados que lo sacaran de mi habitación a patadas. Y quizás... era lo mejor—

-Señorita ¿Hay alguien más allí? ¿Está bien?—

Hubo un silencio entre la pregunta y mi tiempo de respuesta. Observaba a Jimin parecer sudar y preguntarse si lo delataría. La respuesta era más que obvia. Lo siento Jimin, es mejor si nos alejamos--

Me quedé en silencio por dos segundos más y luego respondí—

-No. No hay nadie más... estoy bien—Los ojos de Jimin me observaron con sorpresa. Sus labios se entreabrieron y luego una sonrisa se vislumbró por la comisura de sus labios—

¿En serio lo había dicho? Había aceptado que se quede... no, no había hecho eso. Solo le había evitado el disgusto de ser apresado por mis empleados y arrojado de mi casa.

-entonces ¿No hay problema algún señorita?—

-No. Ninguno—Respondí tragando saliva al sentir que la mano de Jimin nuevamente había empezado a moverse, acariciando mis mejillas y el borde de mis labios—Puedes regresar a tu habitación—

-Está bien señorita. Buenas noches—Los pasos de la empleada se alejaron, dejándonos a Jimin y a mí solos, nuevamente.

Intenté pronunciar algo, lo que sea, pero mis palabras no fluyeron.

"(TN), vótalo. Exígele que se marche... dile que no lo quieres cerca y que no permitirás que él se salga con la suya"

"Pero si lo quieres. No lo niegues más, no lo has olvidado y lo amas como no has amado a nadie"

"¡Cállate! Tú no lo amas. Solo fue sexo. Si regresas con él solo conseguirás lo mismo que has conseguido antes. Que él se acueste con otra y se burle de ti"

War of hormone- Boy in luv¡Lee esta historia GRATIS!