~CAPÍTULO 8~ Jódete Park

1.4K 129 4

-Ábreme tu ventana, muñeca. Estoy aquí. Esta noche dormiré en tu cama—Abrí ojos como platos y eché a correr hasta la ventana. Miré directo hacia el jardín, buscándolo desesperada y teniendo el corazón golpeándome el pecho con fuerza descontrolada.

Una sombra negra iluminada apenas por un poco de luz, se vislumbró. Mi visión se fue aclarando, revelándome a Jimin, parado allí y saludándome con la mano—

- Te ves aún más hermosa cuando te veo desde aquí—Su voz irrumpió mis pensamientos y mi expresión estupefacta.

-No te atrevas—hable por el teléfono—

-Hazme un lugar en tu cama que en menos de un minuto estoy allí—Sonrió cortando la llamada para dirigirse hacia la pared y empezar a trepar. Mi cuerpo estaba perplejo, sin reacción alguna y negándome a asimilar lo que ocurría. Jimin trepaba por las enredaderas que crecían por la pared, y se extendían desde la azotea, hasta el piso por el gran jardín. Pisaba en los bordes de las paredes y ventanas, apoyándose y acercándose cada vez más hasta mi habitación. Mierda, mierda. Mil veces mierda. ¿Por qué coños está aquí, Jimin?

Me apresuré a tomar a la ventana por el borde y cerrarla de prisa, colocando seguro y girarme, apoyándome en la pared, con los parpados apretados y los labios entre mis dientes, mordiéndome nerviosa. Al cabo de unos cuantos segundos, se escuchó pequeños golpecitos contra la luna de la ventana. Era Jimin.

"Respira hondo (TN). Solo ignóralo y haz como si no estuviera allí. Todo estará bien"

Exhalé hondo y me aparté de la ventana, escuchando aun los golpecitos en la ventana—

-(TN)—se escuchaba la voz de Jimin como si estuviera ahogada. Se debía a que las lunas bloqueaban en parte, el sonido de su voz—Ábreme la ventana.

"Tranquila, (TN). No pasa nada. No te alteres"

Di media vuelta y miré hacia la ventana, sin ser capaz de retenerme al momento de hacerlo. Jimin estaba con las manos sujetándose en algo que no podía ver, quizás una enredadera por debajo de mi ventana. Parecía estar con los pies apoyados en los bordes de la casa, manteniéndose parado y capaz de sostenerse.

-Lárgate—Pronuncié observándolo con furia—Lárgate Jimin. No te voy a abrir la ventana—Le di la espalda nuevamente, escuchando como golpeaba la ventana, despacio y me llamaba, pidiéndome que lo dejara entrar.

Está bien jodido si creía que de verdad lo dejaría entrar. Me recosté en mi cama tratando de no mirar a Jimin, pero me era imposible.

-Maldito imbécil—refunfuñé parándome para buscar mi pijama. Cogí la ropa y me metí al cuarto de baño. En menos de quince minutos ya había terminado de colocarme el pijama, unos short y un polo de tiras, ambos color rojo; me cepillé los dientes, me había desmaquillado y había recogido mi cabello en una trenza alborotada. Regresé a la habitación, haciendo como si nada pasara. Caminé hasta mi cama, apagué el interruptor de la luz, para finalmente meterme bajo las sábanas y cubrirme con ellas, escuchando aun los llamados de Jimin y los golpecitos que propiciaba sobre el vidrio de la ventana.

La vibración y el sonido parecido a un pitido se asomaron por la habitación. Me descubrí con las sábanas y busqué con los ojos el lugar o el objeto del cual provenía el ruido—

Sobre mi pequeño velado junto a mi cama, la luz del celular encendido al recibir algún mensaje o llamada, se anunciaba. Era el celular de Jimin que había olvidado apagar, además de que, inconscientemente lo había dejado en aquel lugar. Alargué el brazo y tomé al celular. Era un mensaje:

"Ábreme la ventana, muñeca. Hace frio y voy a terminar congelándome. Déjame dormir contigo. Por cierto ¿Sabes lo sexy que te vez en ese pijama rojo? Me dan ganas de arrancarlo y deshacerme de él para luego acariciarte. Te ves preciosa desde aquí ¿Lo sabes? Atte: Jimin"

War of hormone- Boy in luv¡Lee esta historia GRATIS!