Cap. 31

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Me desperté agitado y casi sin aire. Lo rayos en mi ventana iluminaban por completo la habitación. Rayan dormía con un antifaz sobre sus ojos y un par de orejeras y Aron, miraba hacia la pared. Acaricie su cintura, tapando su espalda. Aun me sentía agitado y con algo de frio. Note que una de las ventanas estaba algo abierta, asique me levante para cerrarla. Volví a la cama, pero antes de recostarme, miré mi celular. Lo tomé y me senté en el borde del colchón, marcando y llevándolo hacia mi oreja.

Nada.

Volví a marcar y nada. Una vez más y nada. No quise rendirme porque sabía que mi hermano era una morsa, asique tenía que seguir intentando. Mordía mis uñas mientras marcaba y escuchaba el maldito tono. Sentí como se movía detrás mío, despertándose y haciendo lo posible para poder sentarse sobre el colchón. Apoyo su mentón en mi hombro, rodeando mi cintura con el brazo, pero no le di importancia. Seguí marcando y escuchando ese odioso tono.

Jase – Por favor, contesta!

Aron – Amor, son las tres de la madrugada. ¿A quién llamas?

Jase – A mi hermano, pero no contesta.

Quince llamadas y no respondía, algo no estaba bien. Volví a marcar una vez más y mientras esperaba el tono, aferraba más su brazo a mi cuerpo y sentía sus pequeños besos en mi piel.

Ewan – Hola – no le preste atención a su somnolienta voz

Jase – ¿Mi hermano está contigo? – soné más nervioso de lo que quería

Ewan – No. ¿Qué paso? – Y se dio cuenta

Jase – No responde su teléfono, creí que podría estar contigo.

Ewan – Hable con él hace como dos horas, estaba en su cuarto.

Jase – De acuerdo, iré a verlo. – me incorpore.

Ewan – Te veo abajo, voy contigo. – colgó y busque mi chaqueta.

Aron – ¿A dónde vas? – dijo preocupado

Jase – A la torre negra. Tu quédate aquí.

Aron – Jacaerys!

Salí sin mirar atrás, mientras estaba en el ascensor, seguía llamando a su celular, pero nada. Ya mis nervios se habían apoderado completamente de mi cuerpo y un nudo se hizo en mi garganta. En el recibidor me choqué con Ewan, me dijo que su GPS marcaba que estaba en su torre y pensé en preguntarle porque tenía un GPS en mi hermano, pero aun así, eso no me dejaba tranquilo. Quería verlo y comprobar que estuviera bien. Salimos de nuestra torre y empezamos a caminar hacia allá, llamé a Daeron mientras íbamos caminando. Otro que no respondía, pero insistí

Daeron – Hola – hoy despertaba a mucha gente.

Jase – Daeron, perdona que te despierte. ¿Pero Luke está ahí contigo?

Daeron – Déjame ver – se escuchó un leve gruñido y un "lo siento" pero seguí caminando, esperando su respuesta – No, su cama esta vacía. - Detuve mi andar y Ewan, se quedó a mi lado. - Iré a ver al baño, te llamo en 5.

Ewan – Y? – negué y mis nervios se le pegaron. Apresuramos el paso y 5 minutos después, Daeron volvió a llamar.

Daeron – No esta tampoco. Es extraño, porque dejo su teléfono.

Jase – ¿Como que dejo su teléfono? Daeron, estamos llegando a tu torre puedes baj...

Daeron – Hay un mensaje de Ewan. – mi corazón se detuvo, al igual que mis pies. - Dice que se verán en la pileta. - Mis ojos ardieron y mire a Ewan.

Jase – Ewan está aquí conmigo. – lo mire y palideció. Baje el teléfono, cortando la llamada – Esta en la pileta.

Salimos corriendo hacia allá. Llovía mucho y la luz de los rayos, marcaba nuestro camino. Llegamos al edificio y las puertas estaban cerradas, pero escuché su voz detrás mío y me moví, solo para ver como estrellaba un cubo de basura en el vidrio, rompiéndolo por completo. Entramos y lo seguí, ya que en la oscuridad no podía identificar nada y el pasaba sus días ahí dentro. Llegamos a la puerta con el cartel de "pileta climatizada" y cuando entramos había demasiado vapor.

Otras vidas / LucemondDonde viven las historias. Descúbrelo ahora