Cerca de las 5 am
KAI: (Con los ojos cerrados) Hace frío, mucho frío.
RAY: ¿Será porque estás húmedo?
KAI: ¿Húmedo?
RAY: Sí, se podría decir que tuviste un accidente.
MAX: ¡Y eso que decías que no necesitabas los pañales!
KAI: ¡No los necesito! Seguro que anoche hacía mucho calor en medio de todos ustedes y sudé mucho.
RAY: Sí, así le vamos a poner...
KAI: ¡Es cierto!
RAY: Nadie dice lo contrario.
MAX: Bueno, de todas formas hay que cambiarte o te vas a resfriar más.
KAI: ¡No necesito que nadie me cambie, puedo hacerlo solo!
RAY: En ese caso hazlo.
KAI se levantó de la cama de manera torpe, pues el abultado pañal estorbaba. Tropezando fue hasta el baño pero no alcanzaba la perilla para cerrar la puerta así que sólo pudo entrecerrarla.
Intentó desabrochar las cintas de su estómago pero estaban muy ajustadas; Intentó jalarlo y morderlo, pero todo era inútil; así estuvo por horas intentando quitárselo. Casi a las 7 decidió que se rendía. Tal vez nadie se daría cuenta de que seguía mojado... Algo casi imposible, pues el enorme pañal colgaba casi hasta las rodillas, además sentía algo de escozor después de semejante lucha.
Salió del baño los demás ya se habían levantado y seguro estaban desayunando. KAI se asomó un poco por la puerta y recordó que en la sala había visto unas tijeras; seguro podría cortarlo. Se aseguró de que todo estuviera despejado y sólo vestido con el húmedo pañal salió escondiéndose. Al llegar a la puerta de la sala estaba a punto de asomarse cuando sintió cómo era levantado del suelo y elevado por los aires hasta quedar frente la cara de JUDY.
JUDY: ¡Mira nada más, ya te levantaste! Vamos a la sala para cambiarte y que conozcas a mi sobrino, seguro jugarán mucho juntos.
En brazos, JUDY lo llevo a la sala y lo recostó en uno de los sillones. En el otro había una mujer un poco más joven que JUDY, con un pequeño de unos 2 años junto a ella, y una hermosa chica de largo cabello y lindos ojos de aproximadamente 16 años.
MUJER: ¿Y este niño quién es?
JUDY: Es hermano de uno de los amigos de Max... Creo que enfermó y tuvo que irse deprisa y se los dejó encargado.
MUJER: ¡Vaya, qué descuidado! ¿Cómo puede dejar un niño así como así?
JUDY: Lo mismo dije, pero qué vamos a hacer. Ni modo que los deje solos; no saben siquiera cuidarse a sí mismos, menos a un pequeño.
MUJER: Creo que necesita un cambio de pañal.
JUDY: Sí, voy a traerlos (JUDY sale del cuarto y regresa con los pañales, toallas húmedas y talco).
KAI después de muchos intentos pudo bajarse del sillón, intentando escapar de aquella situación. Ya era demasiado que lo hubieran visto en pañales pero que lo vieran completamente desnudo sería mucho peor, y más porque según el ardor de su trasero debía estar rojo e irritado.
En cuanto pisó el suelo, JUDY lo volvió a subir al sillón y lo recostó. Kai inútilmente intentó levantarse, pero JUDY era rápida y le desabrochó el pañal en cuestión de segundos, y le levanto las piernas dejando completamente desnudo su húmedo trasero. En eso tocaron la puerta.
ESTÁS LEYENDO
BB: Regreso a la infancia (AR)
AdventureUn inesperado evento hace que los Bladebreakers y uno de sus miembros tengan una aventura que involucra muchos pañales.
