Cap. 24

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Luego de que Alan se fuera del hospital y Hel se quedara un tiempo con Aron en la habitación, despertó. Jase se sintió horrible por no estar a su lado en ese momento y no se quiso separar más. Daeron decidió seguir las clases normales, mientas que Jase prefirió tomarse unos días para poder estar con Aron hasta que le dieran el alta. Estaba bien, saludable, lo único que tenía era varias marcas en su rostro y manos y un yeso en su pierna, por debajo de la rodilla. Por supuesto, reclamaba los mismos de Jase y me sorprendió como mi hermano, cumplía cada uno de sus caprichos. Pero no duro mucho, ya que después de un tiempo, empezó a regañarlo como hacia siempre. Aun así, se veían muy unidos.

Ahora, llegábamos al dormitorio, luego de un largo día. Esperaba a que Daeron, terminara de hablar con su mama, para ir juntos a bañarnos. A la vuelta, caminábamos muy tranquilos, pensando en que comer. Ninguno de los dos quería ir al gran salón, debido a que la gente se acercaba a preguntarle mil cosas a Daeron y eso no le gustaba. Mientras esperábamos la comida, hablábamos. El desde el escritorio y yo, desde la cama, mientras buscaba información en mi compu. Estábamos en completa armonía y tranquilidad, hasta que la puerta se abrió de par en par y Lobo entro, con un gran bolso bajo su brazo, dejándolo en el piso

Lobo – Hola monito – lo beso con dulzura, mientras Daeron lo miraba confundido con su presencia – Hola Luke, ¿te ayudo con tu bolso?

Luke – Que bolso?

Daeron – Que haces aquí?

Lobo – Me quedare contigo. Mientras ese loco ande por esta torre, no te dejare solo.

Luke – Y porque yo me iría?

Ewan – El auto está en la puerta – nuestras miradas viajaron a el - pero Mark me miro como diciendo "córrelo" asique no tenemos mucho tiempo. – Llego a mi lado y me beso la frente, mientras yo cruzaba miradas con Daeron – ¿estás listo?

Luke – A dónde voy? – lo mire desde la cama

Daeron – Que está pasando? – dijo desde la silla.

Ewan – Te vienes conmigo, no dejare que te quedes en esta torre con ese loco dando vueltas.

Daeron – Porque él tiene que irse? – miro a Lobo – Y porque tu vienes aquí?

Lobo – Yo quería que tu vengas conmigo, pero perdí en piedra papel y tijera. Asique... ¿Te ayudo Luke?

Ewan – Si, vamos. Antes de que Mark marque el auto de papa. – miro en todas direcciones – Y tu bolso?

Daeron – No entiendo nada. – cruzo los brazos.

Luke – Porque no puedo quedarme aquí con Daeron? – cruce mis brazos.

Ewan – No escuchaste lo que dije? – dijo frunciendo el ceño

Daeron – En algún momento, nos iban a preguntar que queríamos hacer o solo actuaron porque si? – se levantó de la silla y se acercó a Lobo

Lobo – Monito, no había tiempo para preguntas. - explico

Luke – Si, te escuche. ¿Pero nunca me dijiste nada, mi opinión no cuenta? – fruncí el ceño.

Ewan – De acuerdo, te pregunto ahora. ¿Te ayudo a preparar el bolso? – revolee los ojos.

Daeron – Pero había tiempo para hacer tu bolso y venir a nuestro cuarto a mandonear, no?

Lobo – Nadie está mandando, solo queremos protegerlos. – dijo molesto

Luke – No, porque no me iré a ningún lado. – me levante del lado contrario de la cama

Ewan – Lucas, no permitiré que te quedes aquí, ahora que volví.

Daeron – Nadie pidió su protección. ¡Nosotros, estábamos bien hasta que ustedes llegaron! – se alejó de Lobo.

Otras vidas / LucemondDonde viven las historias. Descúbrelo ahora