Cap. 22

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Estábamos en el pasillo, esperando junto a Jase a tener alguna noticia de Aron. Daeron estaba sentado, limpiando sus lágrimas, envuelto en los brazos de su Lobo. Mi niño, no se apartaba de su hermano y yo presionaba mis puños con fuerza. Sabía que todo esto era su culpa, ella había planeado todo, sabiendo que nosotros no estábamos cerca de él. La muy maldita movió la primera pieza y ahora, no sabíamos nada sobre la condición de Aron.

De repente, un médico salió y pidió ver a los familiares, Jase y Daeron se levantaron y acompañaron al hombre hacia una habitación. Me acerque a Lucas y me abrazo con fuerza. Esperamos a saber algo, pero no volvían a salir y agradecí tenerlo en mis brazos, o ya ebria prendido fuego todo, con tal de saber algo de mi hermano.

Lucas – Crees que Alan tuvo algo que ver en esto? – Asentí

Lobo – Empiecen a hablar –giramos y estaba parado detrás nuestro muy molesto – La otra vez ustedes empezaron a hablar cosas extrañas y no me metí porque no era asunto mío. Pero ese loco... Ese tal Alan, le pregunto a Daeron por ustedes y ahora esto...

Ewan – Su asunto es con nosotros, no con Daeron

Lobo – Daeron es el hermano de Aron y el mejor amigo de Luke. ¿Y si quiere llegar a ellos, a través de él? – cruzamos miradas con Lucas – Asique empiecen a hablar.

Daeron – Yo también quiero saber que le paso a mi hermano. – seguimos su voz y ver sus ojos hinchados, me partió el corazón.

Tenían derecho a saber qué pasaba, asique bajamos a la cafetería del hospital y nos sentamos en la mesa más alejada de todas. Empezamos a relatar todo lo que sabíamos, desde la época de los dragones, hasta el encuentro con Alan. Ellos solo escucharon e hicieron preguntas ocasionales. Al principio no nos creían, pero cuando vieron la seriedad de nuestras palabras, prestaron atención a cada cosa que dijimos. Compartían miradas y se veían confusos, luego con lo de Aron, ambos empezaron a preocuparse. Daeron se veía tan pequeño en su silla y Lobo lo noto, asique lo trajo más hacia él, envolviéndolo en su brazo. Nos quedamos callados cuando terminamos todo lo que teníamos que decir, y sabíamos respecto a Alan, mientras ellos seguían procesando toda la información que recibieron.

Lobo – Asique... Él es tu tío – Lucas asintió algo apenado – ¿Y él es tu sobrino?

Ewan – Si... Sé que es extraño, pero en nuestra familia era usual esa clase de relaciones. Además, ambos éramos hombres.

Lobo – Y tú eres un príncipe, monito – sonrió mientras lo acercaba más.

Daeron – Y tú, un guardián del norte – sonrió apenado – Pero ahora no entiendo, ¿porque yo no recuerdo nada de esa vida?

Lucas – Creemos que como tú no participaste de la guerra, ella no te tuvo en cuenta. A Hel tampoco.

Lobo – Pero dijiste que yo sí.

Lucas – Tú eras el mejor amigo de Jacearys, asique... Además, no fue tu culpa todo lo que paso.

Lobo – De Jasón, dices? – me miro – Porque no tuyo?

Ewan – Tu le juraste lealtad a mi hermana. Nosotros, éramos enemigos.

Lobo – Por eso me tenías miedo el primer año. – revolee los ojos – Si Daeron no participo en la guerra y yo sí, ¿eso quiere decir que nosotros no estuvimos juntos en ningún momento?

Lucas – No, creo que ni siquiera llegaron a conocerse. - Ambos se miraron muy triste – La relación que ustedes se tiene, nació aquí. En esta vida.

Lobo – Y seguirá si tenemos otra?

Lucas – No lo sé.

Daeron – Asique Alan... ¿lastimo a mi hermano para separarlo de Jasón? ¿Porque? Entiendo que mi hermano haya iniciado una guerra en otra vida, pero ahora es bueno. Jamás le haría daño a alguien.

Otras vidas / LucemondDonde viven las historias. Descúbrelo ahora