parte dos
omnisciente
☆ ☆ ☆
Horas después, ya en la Bresh y todos repartidos por ahí, muchos con copas de más y Martina no es la excepción, ya no sabe ni lo que dice o hace así que usa eso de excusa.
Habían asistido un montón de sus amigos de cuando vivía en Barcelona, ya sabrán que es la persona más sociable y con mas facilidad de hacer amigos, también algunos de la selección junto a sus parejas y por último algunos cantantes de Argentina que ella amaba y su papá se encargó de invitar que obviamente aceptaron porque nadie le dice que no a él.
–Tú y yo —señala a Marc riendo—. ¿Por qué te me escapas?
–Porque está tu novio.
–Ya te dije, no es mi novio... no todavía.
–¿Y él está al tanto?
–Tenemos algo pendiente —responde ignorando la pregunta que tenía como respuesta un rotundo No. Porque Enzo realmente si cree que ellos ya son solo del otro.
Luego de tomar un trago, Martina se acerca lenta y peligrosamente pero él es mucho más rápido y en menos de un segundo ya se están besando como si fuese que se buscaban hace un largo tiempo. Todo esto bajo la mirada de la persona que más retaba a Martina por como llevaba su vida, Gavi, quien la miraba ya harto de las estupideces que hacía y la necesidad de cagarla cuando todo iba bien en su vida.
–Es Martina, déjala —Madison lo mira.
–Si todo esto lo hace por un segundo y dejando atrás a quien la quiere para su vida —él señala a ambos.
–¿Y a ti qué?
–Que después yo tengo que escuchar como se lamenta... insoportable.
–Un yo te lo dije soluciona todo, no hay que darle atención cuando se arrepiente de cosas que le dijimos que no haga.
Minutos después, ambos se separan y Gavi va a parar a su mejor amiga con la peor cara.
–Según yo estás con Enzo
–¿Desde cuándo te importa Enzo?
–No lo conozco pero no sé lo merece, nadie se merece esto... que la chica que querés se esté liando con otro en el mismo lugar
–Ay, no somos novios y ni siquiera lo vió.
–No te soporto Martina, en serio.
La deja ahí para volver con quiénes él estaba, ella se encoge de hombros y sigue camino para ir a buscar a sus padres.
–¿Cuanto más va a tomar esta genre? —pregunta Leo mientras mira a la gente a su alrededor.
–No sé...
–Lo único que pido es que no se me muera nadie y... que me sirvas de lo que estás tomando.
–Me parece que antes de que nosotros quebremos, vas a quebrar vos —Martina le comparte su vaso con una sonrisa—. Ahora se dan cuenta de el porque yo no vuelvo temprano de las fiestas.
–Dejá de tomar un poco que ya te estás riendo de todo —Antonela la mira.
Obviamente Martina no hace caso a lo que le dice su madre y sigue tomando de cuál vaso le compartan.
–Ay que lastima que con los españoles no puedas bailar una —Enzo abrazó a Martina por los hombros.
–¿A donde tan celoso? —ella dió media vuelta y quedaron a muy pocos centímetros.
–Tenes labial —él se lo arregla con el dedo pulgar—. ¿Con quién estuviste?
–¿Por qué pensas eso de mi?
–Dale Martina, no rompas las bolas.
–Estoy tomando desde que llegué, comí también... se me corrió ahí.
–Vos comete a los pibes que se cante el culo, pero a mí no me rompas las pelotas porque yo no voy a quedar como un pelotudo —la señala negando con el dedo—. Si te pinta hacer la tuya, hacela... pero a mí no me jodas y avísame así yo también hago la mía.
–Enzo, a mi me hablas y tratas bien que yo no soy uno de tus gatos.
–Yo te hablo bien, pasa que a vos te dejan de hablar como si fueses reina y ya te atacas.
–Lo soy, así que a mí no me hablas mal de esa forma nunca más.
Él le sonríe y se acerca para besarla, beso que ella corresponde también con una sonrisa.
El cumpleaños termina pasadas las seis de la mañana, con Martina agarrándose de quién se encuentra para no tambalearse y riéndose de todo, como cualquiera que va saliendo.
–¿Habrá una sola noche en la que salgas como una persona normal, Martina? —Hector la mira y ella niega con la cabeza.
–Es su cumpleaños, déjenla.
–Gracias Fefi, el único que me defiende —le sonríe a Fermín.
–After dónde —Madison mira a su mejor amiga riendo.
–Madison, nena, a dormir... a ningún lado vas a ir vos —Leo la mira negando con la cabeza.
–Míralos a los jugadores de primera del Barça —Martina mira a sus amigos riendo—. Gavi, ¿No me saludas?
–No, no quiero verte, Martina.
–Yo tampoco —habla Leo palmeandole el hombro al menor.—. ¿Tienen como irse?
–Con Pedri, me llevo a esta —mira a Madison—. Dale Madison, arriba.
Ella se levanta y va caminando con los chicos bajo la mirada de Leandro, quien está al lado de su mujer pero la mirada en otra.
–¿Y Enzo? —Martina mira a su papá.
–Juega a la noche, se fue —Rodri la miró—. Mirá lo que te quiere que vino a verte igual.
Él tomándose el tiempo de ir a verla el día de su cumpleaños, perdiendo horas de sueño una noche antes de un partido y ella haciendo absolutamente todo mal, y no desde esta noche, si no desde un principio.
Y lo que mal empieza, mal acaba.
Holaaa, lo prometido 🏆
no me maten, gracias
o no me maten ahora porque vienen cosas peores jaja
ESTÁS LEYENDO
iconic ; enzo fernandez
Fanfiction☆ y me pueden decir diez mil cosa' de ti pero yo pongo mi alma en el fuego por ti nadie sabe, lo que yo haría no saben que ni con cien mencione' van a hacernos mal que tengan envidia se me hace normal porque saben, porque to' el mundo lo sabe ☆
