Me encontraba en mi habitación, extrañando a mi pequeña flor. Me había dicho que habían llegado bien y que durmió casi todo el viaje, pero que estaba feliz de volver a su casa. En la noche hablamos y cuando desvié la charla hacia donde quería, termino por enviarme unas fotos de él en su cuarto y me arrepentí de no haber ido. Me hubiera gustado conocer su cuarto y su cama, pero supongo que ya habría tiempo para eso.
Desde que me dijo que su madre era Nyra otra vez, no quise saber nada con conocer a mis suegros. Sinceramente le tenía terror a mi hermana y no quería verla, al menos no por ahora. Nosotros no tuvimos la mejor relación y cuando nos vio juntos, todo se terminó de arruinar y lo alejo de mí. En fin, eso era algo que no me molestaba por ahora. Ella estaba muy lejos y yo podía estar con Jase aquí. El próximo año, cuando nos casemos, ya tendría tiempo para sanar viejas heridas con ella y demostrarle que soy merecedor del cariño de su amado hijo.
Mientras, me concentraba en mi trabajo y en buscar información para ayudar a Jase con su informe de Sistema de transporte. Estaba escuchando música y no me percate de mi compañero, hasta que me pellizco la oreja y se alejó de mí, riéndose. Se empezó a cambiar y lo note muy animado, asique supuse que se vería con su nueva novia.
Ralph – Maldición, confundieron las bolsas – dijo de repente y me recosté en mi silla para verlo sufrir mientras revisaba la pequeña bolsa blanca – Ultra finos... Valla ese pequeñín lo pasara bien.
Aron – De quien hablas? ¿Qué te paso?
Ralph – La de la farmacia cambio mi bolsa con la de Lobo. Asique iré a llevársela, entro a la torre con su novio. Va, asumo que es su novio porque llevaba puesta su chaqueta.
Aron – De acuerdo, suerte! - Vi que salió y me quedé pensando en lo que dijo – Ulta... RALPH ESPERA!
Salí corriendo a su encuentro y lo encontré a mitad del pasillo, le quité la bolsa y corrí hacia su habitación. En el ascensor movía la pequeña bolsa mientras mi pie golpeaba contra el piso, no quise mirar, pero mi maldita costumbre de siempre querer saber todo, fue más fuerte que yo. Encontré dos cajas de preservativos, un lubricante y la misma puta crema que le compre a Jase. Mi dragón interno rugió y ¡dios! Extrañe a mi Sunny, con él podía quemar a ese maldito norteño y fingir demencia.
Aron – DAERON! - Llegue a su puerta y la golpee con fuerza mientras ponía mi oreja en la madera – DAERON ABRE!
(murmullos)
Daeron – Es mi hermano, suéltalo! – cerré los ojos y volví a golpear
Lobo – Espera, ¿dónde está mi pantalón?
Daeron – UN MINUTO!
(fin de murmullos)
Aron – NADA DE UN MINUTO, ABRE O DERRIBO LA PUERTA Y SABES QUE PUEDO HACERLO. LO HE HECHO MIL VECES EN LA CASA, ¡ASIQUE ABRE! - Escuche pasos hacia la puerta y mi nariz escupió fuego. Hice un paso hacia atrás y su horrible figura, apareció.
Lobo – Hola Aron – mis ojos bajaron a mirar su descubierto y muy marcado abdomen. Su pantalón estaba desaliñado y tenía pequeñas marcas en su cuello.
Aron – Eres un maldito – entre golpeando su rostro y destruí mi mano – ¡Maldición! Que carajos tienes en la cara.
Daeron – ARON! – vino hacia nosotros y se puso en medio, mientras acunaba su rostro.
Aron – ¿Te fijas en él?, Rompió mi mano.
Daeron – Porque lo golpeaste! – lo mire y tenía solamente una simple bata.
Aron – ¿Mira cómo estás? ¿Qué pasa aquí? ¡Y porque no abren una ventana!
Daeron – Es mi cuarto y hago lo que quiero. ¿Tú qué haces aquí?
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Otras vidas / Lucemond
FanfictionEsa noche, lo perdió por un error.... Pero tendría otras vidas para volver a encontrarlo.
