Cap. 16

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Me encontraba en la habitación de Hel, terminando un trabajo en conjunto para una de las materias que ella adeudaba. Me sentía bien al tenerla como compañera, pero al mismo tiempo, me sentía ansioso. Miraba la puerta a cada segundo, esperando que entrara. Hel me había dicho que se quedó con ella estos días así Luke y Ewan podían estar juntos, asique me puse nervioso cuando me dijo de venir aquí. En estos días yo lo había evitado y no lo había visto, salvo en la competencia de natación. Pero eso fue fuerza mayor.

Vi que su bolso de natación aún estaba al lado de la cama y no podía evitar mover mi pierna y desear que entrara por esa puerta para volver a verlo, aunque sea un minuto más. Pero Hel me dijo que vendría más tarde y nosotros ya habíamos terminado. Me disponía a irme y vi que ella se estaba arreglando. Estaba tan hermosa que no pude apartar la vista ni un segundo mientras se peinaba y se ponía un bálsamo en los labios.

Daeron - Hel, te puedo pedir un favor?. - giro en su silla y sonrió asintiendo. Apreté mis manos y respire profundo para tomar coraje - Puedo... Bueno tu... ¿Podrías besarme? - Me miró algo sorprendida pero nunca dejó de sonreír - Ah! ¡Mejor no! Descuida... Fue una tontería, perdóname.

Hel - Porque sería una tontería? - se paró y empezó a caminar hacia mí, sentándose en la cama al lado mío.

Daeron - Porque sí. Tu no gustas de mi... Y es algo tonto que...

Me tomo de las mejillas y fundió sus labios en los míos. Eran suaves y sabían a frutilla. Empezó a moverlos y yo la seguí, disfrutando del momento.

Hel - Y? ¿Qué te pareció? ¿Mejor que los de Cris?

Daeron - No - dije sincero.

Hel - Que cruel!.

Daeron - Ah! No! - dije nervioso - No es que estuvieras mal. Al contrario, fue lindo...

Hel - Descuida, te estoy cargando. - sonrió muy bonita y tomo mis manos. Luego su celular sonó y miro la pantalla - Ya está aquí. ¡Vamos! Quiero presentarte a alguien.

Bajamos por el ascensor hasta el vestíbulo. Yo estaba algo nervioso y no sabía que pensar. Su beso había estado bien, y fue sincero. Pero no entendía que había pasado en mí. Las puertas se abrieron y salimos. Mientras caminábamos, vi a través del vidrio de la entrada que afuera había una moto estacionada. Hel abrió la puerta y ambos descendimos por la rampa hasta su encuentro. Ella se colocó al lado de la moto y beso con cariño al chico arriba de ella. Me quedé mirándolos y no entendía nada.

Hel - Daeron, él es Ben mi novio. - abrí grande los ojos y miré al morocho con campera negra. - Ben, él es Daeron el chico del que tanto de hablo.

Ben – Es prometido, no novio. – le dijo y volteo hacia mí – Hola, un gusto.

Hel - Sisi, es igual. Dame mi casco. - el chico le pasó un casco de color rosa y se lo coloco, acomodando su cabello - Bueno Daeron, nos vemos mañana. ¿Si? Cuídate.

Subió a la moto y ambos partieron. Me quedé asombrado de lo que acabada de ver y sinceramente no lo creía.

Lobo - Yo tuve la misma reacción cuando me enteré. - gire a verlo asustado, mientras me persignaba. Tampoco me esperaba verlo - Duele, ¿verdad?

Daeron - No sabía que estaba prometida.

Lobo - Descuida, tampoco ella. Pero él es bueno, ni siquiera se molestó cuánto se enteró que yo me estaba quedando aquí. - nos miramos por unos segundos - Bueno, buscaré mis cosas, adiós.

Daeron - Bese a Hel!. - confesé mientras él seguía caminando, haciendo que frenará y volteara a verme de muy mala forma. - Bueno, ella me beso a mí. Pero porque yo sé lo pedí y la verdad....

Otras vidas / LucemondDonde viven las historias. Descúbrelo ahora