Cap. 13

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Ya era la mañana del domingo y teníamos que volver al campus. En el desayuno todos estábamos medios tristes, pero prometimos regresar pronto. Mire a Jase todo nervioso y me di cuenta que Aron tenía la mano en su espalda mientras le susurraba al oído. Después de eso, ambos de disculparon y se retiraron de la cocina. Me pareció algo extraño, pero ellos eran extraños asique estaba bien.

Ewan se fue a nadar por última vez y yo me quede en nuestra habitación, terminando de guardar mi ropa. Luego lo seguí hasta la pileta y me senté en el borde, mientras lo veía ir de punta a punta. Cuando se dio cuenta de mi presencia, se acercó, mojándome mientras salía del agua. Coloco sus manos a mis costados y dejo un fuerte beso en mis labios, que no quise terminar. Envolví mis brazos en su cuello y abrí mis piernas para que se acomodara mejor entre ellas. Nuestros besos se intensificaron y nuestros bultos se encontraron, latentes y ansiosos.

Ewan – La casa está muy lejos – susurro

Luke – Entonces tendremos que hacerlo aquí – me miro muy sorprendido y sonrió de oreja a oreja

Volvió a besarme y me bajo del borde. El agua estaba caliente, al igual que nosotros. Sus besos se volvieron violentos y empezó a bajar mi pantalón, me dio vuelta y se quedó inmóvil,

Luke – Que? ¿Qué pasa? – dije algo agitado

Ewan – No tenemos... - mostré el pequeño sobre en mi mano y escuché su leve risa, contagiándome de ella – Tenias todo planeado, ¿verdad?

Luke – No me iba a quedar con las ganas otra vez

Lo tomo y en cuestión de segundos, ya lo sentí dentó mío. Sus embestidas eran fuertes y profundas, haciendo que me apretara contra el borde de la pileta y el agua salpicara. Debido a esto, mis gemidos salían sin poder evitarlo. Sus dedos se clavaban en mi piel y yo intentaba mantenerme firme, para poder sentirlo mejor. De la nada, empezamos a escuchar otros gemidos y frenamos, mirándonos y viendo en todas direcciones. Reconocí el nombre de mi hermano en el viento y empecé a reír.

Ewan – Diablos, no te rías – dijo intentado controlar su risa – Me aprietas más cuando ríes. – Intento sacarlo, pero se lo impedí.

Luke – Que carajos haces? – tome su brazo y me miro – Sigue, yo no quiero quedarme con las ganas por culpa de ellos. Tus abuelos y tu papa volverán en cualquier momento, es la única oportunidad que tenemos de hacerlo aquí.

Ewan – Quien eres tú y que hiciste con el niño tímido que conocí antes?

Luke – Quieres que sea tímido en el sexo? – moví mis caderas sugestivamente hacia él y me quite la remera – O quieres que grite para ti?

Ewan – Te amo.

Paso su brazo por mi abdomen, haciendo que mi espalda choque contra su pecho y siguió con sus embestidas, cada vez más violentas. Abrí mi boca para soltar cada gemido que el placer de su miembro, provocaban en mí. Puse mis manos en el borde, para que no me moviera tanto y pudiera sentirlo completamente dentro mío. Intento tomar mi miembro, pero lo frené con mi mano y negué con la cabeza. Si le prestaba atención, no iba a seguir con esta misma intensidad y yo quiera más de él. Quería todo.

Sus labios buscaban mi piel y me encantaba sentir como la besaba y la mordía a su antojo. Separe más mis piernas y ya no sabía dónde colocar mi cabeza. Sus embestidas estaban llenas de lujuria y ya casi no podía respirar de la presión que su miembro causaba dentro de mí. Ya había liberado más de una vez mi excitación y el seguía y seguía. Estaba tan hambriento de él, que solo podía concentrarme en las embestidas que recibía. Sentí una gran presión y como su pelvis chocaba repetidas veces contra mi trasero y al fin libero su éxtasis, suspiro relajándose por completo y aflojando su agarre.

Otras vidas / LucemondDonde viven las historias. Descúbrelo ahora