El entrecierra sus ojos hacia mí.

-Pequeño Castor enano... - Comienza aun fulminándome con la mirada, pongo mis ojos en blanco hacia él y le saco la lengua juguetonamente causando una sonrisa de su parte - ¿Sabes lo que dicen de los que no son tan altos?

Alzo una ceja hacia él.

-¿Qué?

-Que lo que tienen en los pantalones compensa la altura – El me lanza un guiño pervertido y yo abro los ojos desmesuradamente golpeándole repetidamente en el brazo mientras el ríe.

-Maldito pervertido – Le doy un codazo en las costillas causando nada más que su risa.

Idiota.

-Madre santísima... - No puedo evitar que mi boca y mis ojos se abran como si estuviera viendo a la mismísima virgen María frente a mí, pero no, no es la virgen María, es la maldita casa jodidamente gigante de Justin.

-¿Te gusta? – Pregunta Justin a mi lado con una estúpida sonrisa en su hermoso rostro.

Asiento aun con mi boca ligeramente abierta sin poder dejar de ver la inmensa mansión frente a mis ojos, me siento como una de esas chicas de cuentos de hadas que cuando ven algo totalmente increíble sus ojos se van haciendo mucho más grandes cuando se acercan a lo que ven.

Las inmensas rejas marrones se abren al momento que Hugo, nuestro querido y muy aburrido chofer pita, la suv negra donde estamos avanza adentrándose en lo que parece la entrada de la magnífica mansión, kilómetros de hectáreas llenas de árboles, pasto verde y vistas magnificas acompañan cada lado de la casa.

-Esto es como, cien veces más grande que mi casa – Murmuro aun sorprendida.

Hugo estaciona la suv justo frente a la puerta de la entrada después de haber rodeado la extraña fuente de mármol que adornaba el jardín.

-Vamos – Me dice Justin con una sonrisa mientras abre la puerta de la suv permitiéndome a mi salir también, contengo el aliento sin poder dejar de mirar cada detalle de la maldita casa gigante.

Justin habla un momento más con Hugo y luego cierra la puerta de la suv, veo la camioneta alejarse hasta salir nuevamente de la propiedad y Justin camina hacia la puerta de la entrada abriéndola sin necesidad de llaves o algo, alzo una ceja hacia él un poco sorprendida.

-Hay como, veinte mil guardias alrededor de la propiedad – Él se encoje de hombros ligeramente y abre la puerta para dejarme pasar primero – Ciertamente no necesito ponerle llave a la puerta – El me guiña un ojo y yo pongo los míos en blanco con una sonrisa mientras entro al recibidor de la mansión.

Y mi boca vuelve a caer abierta.

-¿Qué demonios? ¿Estamos en Teen Cribs o algo así? – Justin se rio fuertemente mientras caminaba a paso tranquilo hacia la sala de la maldita mansión gigante.

-En realidad, ellos querían grabar mi casa anterior pero preferí que no – Lo mire boquiabierta recordándome fuertemente quien era y que era lo que hacía en la industria.

Obviamente, Teen Cribs mataría por grabar con Justin Bieber.

Mire hacia los inmensos techos altos de madera que cubrían la casa, era algo tan espectacular que no podía ni empezar a describirla.

-¿Te gustaría un tour, Castor? – Pregunto mirándome con diversión.

Me encogí de hombros antes de responder.

-Está bien – Justin me hizo una seña para que le siguiera y nos adentramos mucho más en la espaciosa sala de estar.

-Esta es, obviamente, la sala de estar – El ovalo su mano presentándome la perfecta sala con el plasma más grande que he visto en mi vida frente a mis ojos, los techos eran exactamente de la altura de la casa, ósea de casi tres pisos enteros, las paredes estaban pintadas de un color marrón que le daba un aspecto reconfortante y hogareño, los muebles eran como color beige y se veían jodidamente suaves y cómodos, habían ventanales de vidrios por todas partes, los cuales dejaban pasar la luz del día hacia la casa haciéndola parecer mas cómoda, la alfombra era felpuda y hasta parecía más cómoda que los muebles, Justin camino más adelante y le seguí, llegando hasta una perfecta cocina moderna que sé que mi mama mataría por tener – La cocina – Él se devolvió y regresamos a la sala, continúe con mi boca abierta aun mientras subíamos los escalones de la escalera de madera en forma de ese.

Extraña, por cierto.

Ame la forma espaciosa de la casa, pocas paredes dividían los pasillos.

-En este piso están mis dos habitaciones favoritas, y las habitaciones de invitados – El me sonrió tiernamente mientras caminaba a mi lado, asentí apreciando cada detalle de la forma de la casa. Pasamos frente a un pasillo largo repleto de puertas de madera dobles, unas seis en total – Estas son las habitaciones de invitados – Indico con su mano – Y esta de aquí – Llegamos a otra puerta doble de madera – Esta es una de mis favoritas – Me dio una sonrisa y pude jurar que vi la emoción en sus ojos mieles brillantes.

-¿Por qué es tu favorita? – Pregunte sonriéndole.

-Míralo por ti misma – El abrió la puerta y se adentró en la habitación encendiendo la luz a su paso.

Por supuesto que tiene que ser su favorita.

Mi boca se abrió ante la inmensidad de instrumentos repartidos en todas partes de la habitación, guitarras guindadas en todas las paredes, dos pianos en cada esquina de la habitación, baterías, saxofones, flautas.

Maldición, Julliard estaría celoso de este chico.

Las paredes rojas que adornaban la habitación le daba un aspecto más clásico, sonreí al ver una pared completamente cubierta por un estante de vidrio donde estaban todos los premios que Justin había ganado a lo largo de su carrera, hasta las tablas de surf de los Teen Choice Awards estaban allí, y mi sonrisa se hizo aún mucho más grande al ver en la cima de todos los premios el Diamond Award, el cual había obtenido tan solo hacía unos pocos meses en el Believe Tour y que solo siete artistas en el mundo tenían además de él, artistas como The Beatles y Michael Jackson, no pude evitar sentirme inmediatamente orgullosa de estar parada donde estaba y estar al lado de alguien que ha logrado tanto.

-Maldición, Justin, es increíble – Lo mire con las mejillas sonrojadas y los ojos brillantes - ¿Qué sentiste cuando te lo dieron? – Pregunte señalando el Diamond Award.

El sonrió hacia mí y luego miro directamente el premio, supongo que recordando ese día.

-Me sentí... Fue increíble, Castor – El negó con su cabeza mirándome con una sonrisa – No me había dado cuenta de cuanto había logrado hasta que tuve ese premio en mis manos, estaba tan feliz, tan, no lo sé, estaba en shock después del concierto, luego de que Scooter me lo entregara, y estaba en mi camerino simplemente pensando que solo los grandes, gente como Michael Jackson había tenido ese premio en sus manos, y yo era uno de ellos, estaba tan agradecido con Dios, con mi equipo, con mi familia, con ustedes, mis chicas – Lo sentí pasando un brazo por mis hombros y apretujarme contra él, haciendo que mi corazón fuera a mil por segundo – Sin ustedes no sería nada de lo que soy ahora, se los debo todo.

Creo que en este momento yo representaba al fandom entero.

Así que sonreí, y lo abrase por la cintura pegándolo todo lo posible a mí.

HOLA CHICAAAAAAAAAAS, voy a subir mas seguido, lo prometo, voy a hacer un esfuerzo, si no o hago porfa mandenme recordatorios de que lo prometí, suelo olvidarme mucho de las cosas, pleaaseeeee, las amo, graciaaaaas un millón de gracias por leerme <3

Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!