Regrese a mi habitación y por suerte Ray estaba profundamente dormido. No sabía que pensar o hacer, asique solo me hundí entre las sabanas y almohadones e intente dormir. Pero obviamente no pude, en mi mente solo estaba él y su dulce y tan necesitado beso. No sabía porque lo había hecho, ni siquiera lo esperaba, pero aun así me encanto que lo hiciera. Sentir otra vez los labios del hombre que una vez fue mi esposo, realmente hizo que mi corazón vibrara.
Por tantos años, había extrañado su calor y ahora volví a sentirlo. Mordía mis labios para seguir degustando el recuerdo vivido de sus labios otra vez en los míos y presione fuerte mi miembro entre mis piernas. Eso me hizo me hizo recordar, que ahora yo era hombre y si, aparentemente le gustaban sino ¿porque me había besado?, pero no tenía ni puta idea de cómo era entre hombres.
Más allá de que siempre me atrajeron, jamás llegue tan lejos con uno porque no quería engañar su recuerdo. Pero ahora, con el, todo se sentía diferente y realmente quería saber cómo pasaba. Pero hui, hui de sus labios como un cobarde porque tenía miedo de que, si seguíamos de esa forma.... Dioses, no sé dónde hubiéramos terminado.
Entre todos esos pensamientos, me quedé dormido y soñé con nuestra vida juntos. Soñé con nuestras hermosas niñas y desperté más relajado. Tomé mis cosas y me dirigí al baño para limpiarme. Regrese y luego de cambiarme revise mi celular para encontrar mensajes de mama, papa, y Luke, pero más importante, de el
*Te veo en la biblioteca, por favor. Necesitamos hablar*
No respondí, solo tomé mi mochila y salí en su encuentro. Llegue a la biblioteca y no había casi nadie, busque entre los pupitres, pero no lo encontré. Me senté en uno vacío y esperé, mientras contestaba el resto de los mensajes. Mi hermano me había preguntado acerca de los líderes y si era realmente necesario tener uno, le conteste que sí y sus stickers enojados, me sacaron una sonrisa.
Aron – Está ocupado? – levante la mirada para chocar con sus ojos azules y negué, forzando la sonrisa. Se sentó, dejando su bolso a un lado y saco un paquete de cigarrillos – Te importa si fumo?
Jase – No se puede fumar aquí. Es una biblioteca
Aron – Y porque tienen ceniceros entonces? – dijo con el cigarrillo en la boca y mire a donde apuntaba su mano – De acuerdo, lo hare después.
Jase – De que querías hablar?
Aron – De los horarios de estudios. Tenemos que coordinar para poder juntarnos. – dijo despreocupadamente y me molesto muchísimo.
Jase – En serio? Solo para eso me citaste aquí?
Aron – No tonto. Quiero hablar del beso de anoche y del porque huiste – desvié la mirada apenado y sentí como un gran calor subía hasta mis mejillas. – Escucha, no voy a decirte que lamento haberlo hecho, porque no lo hago. Pero si quiero pedirte disculpas por haberte incomodado. Yo quería hacerlo, pero no fue la manera correcta, perdón si te ofendí. Aunque sinceramente, creo que también te gusto – Sonrió de lado, dejando ver sus blancos dientes y apoyando su brazo en la mesa para acercarse más a mí.
Jase – Acepto tus disculpas y sí, me gusto. Pero no por lo que tú crees.
Aron – Porque entonces? – apoyo ambos brazos ahora y me miraba atento, pero no podía decirle. Era una locura.
Jase – No tengo porque decirte nada. Confórmate con eso.
Tome su paquete de cigarrillos y saque uno, lo lleve a mi boca y me incorpore para acercarme a la ventana. Lo prendí mientras abría el vidrio y él se acercaba con el cenicero en la mano. Se apoyó a mi lado y quito el cigarrillo de mi mano, para llevarlo a su boca. Seguí cada uno de sus movimientos, era tan hermoso tenerlo a mi lado otra vez.
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Otras vidas / Lucemond
FanfictionEsa noche, lo perdió por un error.... Pero tendría otras vidas para volver a encontrarlo.
