10. Tu presencia aquí en pecho

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Tan pronto como la puerta se cerró, Baekhyun abrió sus ojos de par en par y tocó sus labios, él no quería hablar con Chanyeol y prefirió fingir que estaba dormido, pensó ingenuamente que el hombre se iría al notarlo, jamás se esperó escuchar eso que dijo y mucho menos que le robara un beso. Su corazón estaba latiendo tan acelerado que le dio miedo, en cualquier momento iba a sufrir un infarto.

Repetía en su cabeza las palabras de su jefe y no se lo podía creer, el señor Park celoso de él, eso no tenía el menor sentido, si el hombre era de lo más odioso, siempre diciéndole que hacía todo mal y criticando su trabajo... Aunque... De pronto recordó las cosas que se negaba a sí mismo, como la forma en que a veces sus miradas se enganchaban la una en la otra, era tan intenso que le hormigueaba todo el cuerpo.

O ese día en que la tensión sexual entre los dos fue insoportable y la piel le quemaba al tocarlo, diablos, esa atracción tan absurda, primitiva y arrasadora era la misma que su jefe sentía por él. Buscando detalles en su cabeza y atando cabos, se percató de varias cosas que él estaba convencido de que eran solo producto de su imaginación, ya que el mal humor de Chanyeol era peor cuando él lo veía junto a Sehun.

Baekhyun no sabía cómo sentirse, estaba muy enojado con ese hombre, pero, al mismo tiempo, sentía esas cosquillas al pensar que era correspondido; luego pensaba que estaba mal involucrarse con su paciente, eso era una falta grave en su profesión y recordó a Chanyeol anunciando que lo enviaría lejos, su pecho dolió con esa idea, él quería irse lejos y jamás volver a verlo con la misma fuerza que no quería dejarlo. Su mente era un torbellino desordenado de sentimientos y pensamientos que no lograba ordenar o comprender.

Le dio jaqueca y se levantó por una pastilla, sus piernas temblaban y su estómago rugió, no había comido mucho el día anterior y tenía un hambre voraz. Justo cuando salía del baño, Yuri entró con una bandeja llena de alimentos deliciosos.

─Oh, Baekhyun, ya estás levantado. ¿Te sientes mejor?

─Si, muchas gracias por cuidarme, Yuri, lamento ser una molestia.

─No digas eso, es lo menos que podía hacer. El doctor dijo que debías reposar por unos días, así que deberías volver a la cama.

─No, por favor, no. ─Baekhyun lloriqueó como un niño y Yuri se río de él obligándolo a sentarse en la cama para comer.

─Tienes que alimentarte bien.

─¿Y... El señor Park? ¿Sus cuidados?

─No te preocupes, él está bien, esta mañana yo le ayudé y ahora está en su despacho trabajando.

─¿Podrías decirle a Jaehyun que venga? Lo extraño mucho.

Yuri se quedó mirándolo de una manera que él no logró descifrar, no estaba seguro de si se había enojado, pero lo miraba muy seria, entonces se sentó a su lado y tomó su mano.

─Baekhyun, tú eres un buen enfermero y un buen chico, pero tu tiempo en esta hacienda ya se terminó, no debes encariñarte con Jaehyun o te va a doler mucho cuando te vayas.

─¿Por qué me dices eso? Yo no me quiero ir.

─¿No quieres irte? Pensé que después de lo que pasó...

─Estoy enojado, sí, pero eso es independiente de mi trabajo, y además yo necesito el dinero, no me puedo dar el lujo de renunciar.

─Ya es tarde, lo siento, Chanyeol ya pidió que trajeran a otro enfermero y el señor Kim lo traerá mañana cuando venga a la hacienda.

─¿Estoy despedido? ¿Es porque estoy enfermo? Yo puedo ir a trabajar ahora mismo, ya me siento mejor.

─No, no es por eso... Es complicado, pero es lo mejor para ti.

🐎EL TESTARUDO SR. PARK🐎Donde viven las historias. Descúbrelo ahora