❝ 75 años.❞

No puedo dormir.

Me encuentro sentada en uno de los sillones de la enorme sala que el tren nos ofrece. No podía estar en mi habitación, sentía por alguna razón que las paredes comenzarían a venir hacia mí y me aplastarían.

Quizá por las imágenes que he tenido que ver en estos días.

Casi friego mi rostro con mis manos, mientras que un suspiro escapa de mis labios.

Honestamente no pensé que sería así, no pensé que ya iba a existir tanta violencia.

Una imagen de un agente de paz que apunta un arma en la cabeza de un hombre, no sale de mi mente. Y conforme avanzaban los distritos, era peor. Golpes, disparos, los carros hidrantes que lanzaban agua con una fuerza aterradora.

No pensé que sería así, aunque debí hacerme una idea, porque en el 5, las cosas tampoco están demasiado tranquilas por momentos, y menos con tantos agentes de paz por todas partes.

Lo único que me saca una sonrisa, en medio de tanto caos, sin duda es Finnick. Sus ojos brillantes, su sonrisa, sus hoyuelos, nuestras risas extremadamente tontas, el "quizá". . .

Muerdo el interior de mis labios entonces, cuando mi sonrisa se desvanece.

Quizá en un mundo en que no existan cercas electrificadas, quizá en un mundo donde no existan asesinatos, violencia, juegos del hambre. . . quizá.

Mis hombros caen cuando suspiro de nuevo, y mi espalda finalmente termina cayendo contra el respaldo del sillón. Un tiempo más en silencio pasa, cuando oigo entrar a alguien.

Volteo entonces.

Sonrío suavemente al ver de quién se trata.

— Hey. —Saluda Devon, devolviéndome la sonrisa.— Aún estás despierta.

Yo termino asintiendo, y lo sigo con la mirada hasta que se sienta, en un sillón al lado mío. Miro a mis pies entonces.

― Si, fueron días. . . violentos.

― Sí, te entiendo ―Responde suspirando, viendo la vista a través del ventanal llame a mamá hoy.

Mis cejas se levantan en sorpresa y miro hacia él.

― ¿En serio? ¿Y qué te dijo?

― Ella dice estar bien, pero ―hace una pausa, desviando la mirada y sobándose la nuca hay algo en su voz, que no lo hace convincente. . .

Nos miramos a los ojos y se me para el corazón por una fracción de segundo, porque se lo que puede significar. Violett sin nosotros, está totalmente desprotegida, totalmente desarmada, y en la mira del Presidente Snow, y muy especialmente, porque estoy más que segura que estamos con Katniss y Peeta.

Nightmares ➽ Finnick Odair. [#1]¡Lee esta historia GRATIS!