Cap: 𝟭

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— ☕️

Utahime estaba por cerrar la cafetería ya que Mei Mei, la dueña, no podría. Se secó las manos rápidamente y salió de la cocina, curiosa por saber quién había entrado tan tarde.

Al abrir la puerta del área del mostrador, se encontró con un joven de cabello un poco desordenado y hermosos ojos azules, aunque se veían cansados. Llevaba un maletín lleno de libros y papeles. Suspiró aliviada, al ver que no era una situación preocupante.

—Hola, buenas noches —saludó Utahime con una sonrisa—. ¿Todavía quieres pedir algo?

El chico, atrapado en su propio mundo, miraba hacia el menú y pareció reaccionar al escuchar la voz de Utahime.

—Oh, sí, disculpa. ¿Todavía tienes café?
preguntó mientras se acercaba al mostrador.

—Por supuesto, acabamos de preparar una nueva tanda —respondió, animada—. ¿Qué te gustaría?

—Solo un café negro, por favor. Y... ¿tienes algo que me despierte un poco?—dijo con un atisbo en su voz.

Utahime asintió, mientras comenzaba a preparar la bebida, le lanzó una mirada curiosa al chico. Claramente, venía de un día largo, pero había algo en su mirada que le decía que necesitaba más que solo cafeína.

—¿Todo bien? —preguntó al darle café.

—Oh, ya sabes, la típica semana de exámenes —respondió él, tomando la taza con ambas manos y sintiendo el calor—. Tengo que terminar un ensayo esta noche.

—Entiendo. A veces solo se necesita un buen café y un espacio tranquilo —dijo Utahime, apoyándose un poco en el mostrador, sintiendo que había un vínculo.

—Sí, es cierto —confirmó el—. Este lugar es muy acogedor. No recordaba cómo se sentía venir aquí. Ayuda a desconectar un poco.

Utahime sonrió, sintiéndose orgullosa de que su café fuera un refugio para alguien.

—¿Cuál es tu nombre? No te había visto por aquí antes—dijo con curiosidad.

—Utahime Lori y trabajo aquí hace algunos meses —respondió mientras sonreía.

—Mucho gusto, mi nombre es Gojo Satoru —dijo mientras le devolvía una sonrisa cálida.

—Por cierto, ¡Esto está increíble! —exclamó—. Justo lo que necesitaba.

Utahime se sintió satisfecha al escuchar su elogio. Trabajar en la cafetería le daba una satisfacción que iba más allá de la rutina diaria.

—Bueno, te dejo para que puedas trabajar. —dijo ella—. Si necesitas algo más, estaré aquí limpiando.

—¡Gracias! —respondió el, moviendo la mano como una despedida informal

Utahime lo observó mientras regresaba a su mesa, instalándose con su laptop y sus libros. Sintió un pequeño empujón de energía al ver como el café y la conversación habían encendido un poco el espíritu del chico.







—Mei Mei, ¿conoces a un tal Gojo Satoru? —decía Utahime mientras colocaba las servilletas en las mesas.

—Sí, es un amigo de la preparatoria, ¿cómo lo conoces? —preguntó curiosamente.

—Lo conocí solo brevemente, ayer llegó a unos cuantos minutos de cerrar la cafetería—le respondió

Mei le sonrió. —Que sorpresa, tenía meses sin venir. Seguro está en fechas de evaluación; es profesor de la universidad que está aquí a la vuelta.

—Me alegro que viniera, ojalá vuelva otro día—respondió Mei Mei con un tono nostálgico.

—Sí, ojalá —respondió mientras sonreía y un leve sonrojo se instalara en sus mejillas.

Mi Linda Mesera ☕   𝗚𝗼𝗷𝗼 𝘅 𝗨𝘁𝗮𝗵𝗶𝗺𝗲Donde viven las historias. Descúbrelo ahora