Capítulo 3

3.3K 293 7


NarraSair

Me sentía muy relajado...me encontraba frente un lago rodeado de árboles de todo tipo, de repente a mí lado había un animal, el mismo lobo que me había salvado en aquella ocasión, el lobo empezó a correr más allá del bosque que nos rodeaba, lo seguí hasta una pradera con flores que había en ese lugar, en ese momento el lobo había desaparecido, el lugar se tornó oscuro y las flores se tornaron rojas carmín, el día se había vuelto noche la luna esta roja y a uno cuantos centímetros de mí se encontraba un chico con unas orejas y una cola de animal. Me sentía extraño...a pesar de que el lugar no tenía ningún buen aspecto no tenía miedo...ni temor alguno.

— ¿Ho...Hola? ¿Estásbi...? —Estaba sorprendido...esté estaba cubierto de sangre en sus manos y boca.

—No...Te a...cerques—Me mira fijamente.

Me despierto sudando y con mi respiración agitada, en ese momento suena la alarma del reloj asiendo que me sobresaltara de la cama.

— ¿Qué fue todo eso?—Me pregunte a mí mismo.

¡Toc, toc! —Llamaban a la puerta—Sair es hora de ir a clases levántate—Me dice del otro lado de la puerta. No sabía que pensar, me metí a la ducha para poder relajarme y así ir a clases.

Después de unas horas

Era hora de recreo así que estaba hablando con mis amigos contándoles lo que me había pasado ayer.

— Mmm...Qué extraño...y ¿Cuál era su tamaño? ... ¿De qué tamaño era el lobo que te salvo?

— ¿El tamaño?...Era grande, creo...no estoy muy seguro no lo detalle bien en realidad ¿Por qué?

— ¡Porque el tamaño por lo general es lo que nos va ayudar a identificarlo! Ya que estamos a unos "Cuantos Km" del bosque más cercano.

— Caroline ¿Te pasa algo? —Le pregunte mientras Frederick seguía hablando del por qué había que saber de qué especie provenía el animal—No has dicho nada durante todo el día.

— No...No...No...No pasa nada solo estoy pensando.

— Esta bien— Era obvio que algo le molestaba.

— Y por eso es que sabremos si en una nueva espécimen ¿Entendieron? —Dice rectificando que lo habíamos escuchado.

— Si exacto, este...mejor dejemos lo así quieres en 5 minutos va acabarse el recreo —Tomándolo del cuello de la camisa para llevarlo a cuestas al salón.

— Frederick eres bastante listo... ¿Por qué sacas tan pocas notas? —Siempre quise preguntar eso.

— Pues veras un galán como yo no puede ser tan bueno en los estudios ya que eso no atrae a las chicas, en cambio si eres deportista y sin cerebro logras muchas cosas. —Regocijándose.

— ¡Si claro! Lo único que haces es arruinarte la vida no sacando tus estudios. En realidad si descubren que eres un cerebrito se meterán contigo.

— ¡¡Eso no es cierto!! Además yo se defenderme. —Mientras hacía un puchero.

— Esto es muy divertido, Ja jaja ja—Riéndome mientras entramos al salón.

Entramos a clases hasta que la hora dio las 3 pm salimos para 'irnos todos a nuestras casas' pero yo tenía otros planes, a todas estas tenía que verme con alguien. Después de haber llegado al parque me senté en uno de los bancas del lugar para esperar a que llegara Camilo asique espere; espere y espere, «será que no se había acordado o tuvo una inconveniencia» me sentía mal quería llorar...pero no sabía porque, además no era la primera vez que me dejaban esperando. A la final decidí irme cuando por el camino me topé con el mismo lobo de ayer, parecía que buscaba algo.

— ¡Ey! Muchacho, ven—Lo llame— ¿Cómo has estado? —Mientras le acaricio detrás las orejas—Oye te gustaría ir a mi casa, te daré comida y una cama. En respuesta recibí una gran lamida por parte del lobo, así que seguimos hasta mi casa, cuidadosamente abrí la puerta para que mi abuela no se diera cuenta, estaba dormida en el sofá con el televisor encendido—Pasa y ve para arriba—Le susurre mientras cerraba la puerta con sumo cuidado.

—Muchachito que son estas horas de llegar—Me pregunta desde el sofá.

— ¡Ah!... ¿Cómo es...que no? Pero si... ¡ains! —Estaba sorprendido como tan de repente sabe que estaba ahí, ni siguiera dejo de ver la tv—Ehmm...Estaba con Frederick y Caroline en el ¿cine? —Mentí.

— Mmm...muy bien, tu comida está en la cocina—señalando la cocina.

— Ok—Tome el plato y subí a mi cuarto. Cuando entre a mí habitación encontré al lobo mordisqueando un viejo peluche que tenía tirado por la habitación—Oye ¿Tienes hambre? —Mientras le enseñaba el plato de comida. Me senté en la orilla de la cama para darle algo de comida—Ven.

El obedeció y monto sus dos patas delanteras en la cama mientras que yo le daba la carne del plato. Ahora que lo detallaba el lobo es enorme; tiene el tamaño de una mesa o más. Después de eso decidí darle un baño al animal, aunque no fue fácil.

— ¡¿Quieres...meterte...de una...vez?! —Empujando al lobo dentro de la bañera. En ese instante se quita de la bañera, haciendo que yo cayera dentro empapándome todo de agua— Perfecto ahora seré yo quien me dé un baño—lo miro mientras hacia un puchero.

Toda mi ropa estaba mojada así que tuve que darme un baño mientras que el animal se quedaba ahí parado sin encontrar la manera de que se meta en la bañera—Oye ¿Qué haces? ...ahora si te quieres bañarte—Le dije mientras veía como se metía dentro de la bañera—Está bien solo...quédate quieto para echarte el champú.

El lobo es prácticamente más alto que yo, y eso que solo estaba sentado, mientras que yo lo lavaba el solo se quedaba viéndome con eso ojos dorados, se veía muy tierno.

— Bueno ya está déjame cambiarme yte diré dónde vas a dormir—Mientras me ponía latoalla para poder cambiarme.Cuando entro al cuarto el lobo ya se había dormido...PERO EN MI CAMA...bueno lodejare pasar estebes, lo arrime un poco para poder acostarme para después poderabrazarlo para sentirme más a gusto, su pelaje están suave y como le había dadoun baño con el champú de canela; ahora olía a canela, se sentía bien estarcerca del...es como...abrazar...a una nube.     

Mi Hombre Mi lobo¡Lee esta historia GRATIS!