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[AU. Humanizado]
Urano y Neptuno llevan 4 años comprometidos, desde su infancia hasta su juventud tuvieron muchas experiencias que ampliaron sus sentimientos el uno por el otro. Aunque existía un detalle, sus seres queridos; les tenían mucho aprecio por los inolvidables recuerdos en casi toda su vida, sin embargo, estos mismos generaron una inseguridad en ambos, la cuál era no comenzar su vida sexual.
¿Por qué les interesaría algo como eso?¿Había necesidad de meterse en sus vidas privadas?¿No pueden ser una pareja sin haber comenzado una vida sexual? Muchas preguntas de las cuales ambos chicos no sabían dar respuesta, por ello su relación comenzó de una comunicación estable a una comunicación olvidada.
- ¿Amor, te parece dormir en camas separadas, otra vez? - susurró con temor al oído de su chico de tés morena y cabello azulino, este mismo le dedicó una mirada serena, le dió un cálido beso en la mejilla y le dió su espacio en aquella habitación.
Ambos no se sentían cómodos con la situación que pasaban, se sentían presionados a comenzar una nueva etapa de la cuál no tenían tanto saber y la confianza que había entre ellos había desvanecido.
Aunque todo cambio en una salida de amigos: saldrían a tomar algunas copas en un bar cerca de su hogar, como hombres adonis embellecen aquél lugar con su presencia y ambos notaron el atractivo del otro. Las horas pasaron, junto con 5 botellas de licor y cansancio físico, decidieron volver a su hogar para evitar una fuerte resaca en la mañana.
Urano se retiraba sus prendas desesperadamente, el calor que le brindaba su atuendo era muy estresante. Neptuno notó aquello e inconscientemente quedó maravillado con la figura de su comprometido, sintiendo un leve cosquilleo en su entrepierna.
- Mierda...
El chico de tés morena corrió apresurado al baño del departamento, presionando el cerrojo y tratando de buscar la manera de calmar su erección.