20. La Quedada

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Después de la semana anterior que había sido muy dura, en cuanto a emociones se refiere, la que se avecinaba prometía ser igualmente dura. Así que no podía permitirme el lujo de encerrarme en casa a obsesionarme con sí me iba a venir o no la regla. Lo peor de todo no era que no me viniera, sino tener que tener que volver a ver a Denis en el papel de médico, sinceramente, lo prefería antes cincuenta mil veces en el papel de suegro.

Así que cuando empezó a caérseme la casa encima decidí que había llegado el momento airearme, llamé a Macarena y le propuse ir a tomar algo por ahí. Les debía una invitación por mi cumpleaños, así que ese era tan buen momento como otro cualquiera. Quedamos en que ella llamaba a Rocío.

A las seis de la tarde quedamos y nos encaminamos hacía el Mc Donald.
- ¿Dónde estuviste la semana pasada? Te llamé el día de tu cumple y me dijo tu padre que estabas en Puertollano. - dijo Macarena
- Si, me fui unos días con mis abuelos a despejarme - le contesté
- ¿Qué te pasa? Desde que volvimos de vacaciones, estas muy seria. Te noto preocupada.
- Estoy bien.
- No nos engañes, sabemos que te pasa algo.
- Está bien. Llevó tres meses sin tener la regla.
- ¿Qué? ¿No estarás embarazada?
- Pero se puede saber porque todo el mundo me pregunta lo mismo. No estoy embarazada.
- No te enfades. ¿Te han hecho pruebas o algo?
- Si, el padre de Nick. ¡No veas a vergüenza!
- ¿Pero te las hizo el? - dijo Rocío
- No, menos mal que el día que fui estaba la madre de Nick y me dijo que si iba a estar más tranquila me la hacía ella. Aunque su padre estuvo también allí al lado.
- ¿Te llevas bien con ella? - dijo Macarena
- Si, me llevó genial con ella, y se está portando estupendamente conmigo. La analítica me la hizo en su casa, para que no tuviera que ir al hospital.
- Pues menos mal que te llevas bien con ella y no es como las típicas suegras. - dijo Rocío
- No es mi suegra.
- Pero lo será. ¿Tú crees que sospecha algo?
- No lo sospecha. Lo sabe. Además ella lleva bastante tiempo animándonos.
- No te quejaras de la suerte que has tenido - dijo Macarena - Entonces, ¿Cuándo Nick vuelva lo tienes en el bote?
- ¿Se lo has contado a Nick? - dijo Rocío
- No, no sabe nada. No quiero preocuparle. Y como tampoco puede hacer nada desde allí. Prefiero que este tranquilo, pensando que todo está bien.
- ¿Qué pensaría si supiese que su padre...? - dijo Macarena
- Ya, ese es otro de los motivos por él que no me atrevo a contárselo. Es que es un palo. Sé que en algún momento tendré que decírselo y no hago más que darle vueltas. Espero que piense que mejor su padre que un desconocido.
- Es otra forma de verlo. Él sabrá que su padre es de confianza. De todas formas, la prueba más delicada te la hizo su madre.
- Si, menos mal. Cuando su padre me dijo que me la iba a hacer estuve a punto de salir corriendo. Me tuvo que coger su madre y llevarme a un lado para contarme lo que podía pasarme sino me la hacía y resultaba que tenía algo grave. Al final se ofreció a hacérmela ella, para convencerme, porque no lo veía muy claro.
- No, nos has contado ¿Cuáles fueron los resultados?
- Que lo único que veían es que tenía un poco bajas las hormonas, pero que todo lo demás estaba bien. Me mandaron una inyección y me dijeron que si al mes no me bajaba que volviera.
- Pues entonces tranquila. - dijo Rocío - que verás como te baja
- Eso espero, porque este lunes hace los 28 días, sino me baja para el viernes siguiente tengo que volver a ir. Y no sé que me harán.
- No le des vueltas, que seguro que te baja - dijo Macarena
- Es mejor que no te obsesiones. Te pusieron una inyección, a una prima mía le mandaron unas pastillas. - dijo Rocío
- Si, Denis dijo que era más efectiva, ya que las pastillas eran todos los días.
- Si pero duele más - dijo Macarena
- Ya, gracias a Dios tengo a César en casa. Y apenas me hizo daño.
- Es verdad que hicieron un curso de practicantes. Cuando montó el numerito en el insti. - dijo Macarena
- Parece que fue sonada.
- Fue la comidilla de la clase durante ese año, hasta que le plantó clara al practicante. El pobre tuvo que pasarlo bastante mal, aunque parecía que estaba tranquilo, yo estaba dos por detrás de él pero luego se quedó encima de todos los que se habían reído de él.
- Cambiemos de tema, que es mejor que no le des a la cabeza. ¿Qué tal con Nick? - dijo Rocío

Eso es como salir de Málaga, para meterse en Malagón, aunque cuando pienso en Nick, tengo una mezcla de sensaciones agridulces.
- Pues, las cosas están como hace dos semanas. La semana pasada por mi cumpleaños hablé con él y estaba bastante afectado por no poder estar conmigo.
- Él no se puede venir pero ¿Por qué no vas tú? - dijo Rocío

Pero si ya lo hacía, salir de está sin llegar a mentir no iba a ser fácil.
- Eso estaría bien, ya veremos. De todas formas ahora con lo de las pruebas y eso. No creo que me dejen, salir de país.
- Tienes razón - dijo Macarena - Seguro que ya le queda poco. ¿Y que más te dice?
- Que tiene ganas de volver a casa. Que me quiere mucho. No sé.
- Oh ¡Qué bonito! ¡Qué asco dais! - dijo Rocío
- Y tu ¿qué? ¿tienes ganas de que vuelva? - dijo Macarena
- Claro, muchísimo, casi tantas como él.

La tarde se hizo cortísima cuando me quise dar cuenta ya era hora de volver a casa.

Te esperaré, al final del camino [Finalizada]¡Lee esta historia GRATIS!