La segunda vez que Rocío me envió un mensaje fue realmente su estilo de mensaje, corto y con toda la información necesaria. Me acuerdo de que yo estaba en ese trabajo de la heladería, el compañero que tenía era muy extraño, si no estaba sonriendo para atender a los clientes, estaba totalmente serio. Me daba miedo. Pero ese no es el tema. Le estaba entregando un helado a una clienta, mi celular vibró y antes que la persona tocara el cono, yo lo solté y salí corriendo de ahí.
¡A la mierda todo! Rocío me había invitado a una cita.
Te diré textual como fue el mensaje "El profesor no vino ¿Puedes venir a tener una cita conmigo?" ¡Era nuestra primera verdadera cita! Llegué a saltar de la emoción. Cuando llegué al lugar me encontré con Rocío sentada en una banca de la entrada del colegio. Estiró su mano para llamar mi atención y yo caminé a hacia ella.
—Te dije que sí llegaría—le dijo a Melissa que estaba al lado suyo—. Siempre llega cuando quiero estar con ella—dijo al levantarse—¿Vamos?
—¿Adónde? —le pregunté y ella me llevó al parque del colegio.
Nunca imaginé que mi primera cita seria en un colegio y menos cuando fui expulsada de uno. No me agradaba la idea de estar ahí, la gente me miraba mucho porque, como ya dije, se me nota el desastre de persona que soy y ese colegio, donde estaba lleno de gente con uniforme bastante caros, yo era la que más destacaba en ese lugar. Sin embargo, como lo habrás notado, no le puedo negar nada a mi querida novia.
El lugar era muy grande y Rocío tiró de mi mano hasta que llegamos a unas bancas. Ese maldito colegio parecía una ciudad. Nos sentamos juntas y ambas nos quedamos mirando a la gente con las mejillas sonrojadas, mucho más que como las tengo ahora. Ahora lo tengo así por vergüenza, pero en ese momento estaba así por lo emocionada que estaba. Rocío no soltó mi mano en ningún momento, ni cuando sacó su cámara de su mochila para pasármelo.
—Se prende así—susurró.
Ninguna tenía pensado soltar la mano de la otra por lo que yo aprendí a sacar fotos con solo una mano. Fue bastante difícil y Rocío se enojó unas cuantas veces. No suele tener mucha Palencia, yo tampoco así que no me quejo. Ese día fue la primera vez que me alzó la voz y que me insultó ¿Razón? Se me cayó la cámara un par de veces.
Aunque no importaba cuanto se enojara conmigo, yo en ese momento era la persona más feliz del mundo. Apuntaba con la cámara a la gente que ella apuntaba con su dedo y le sacaba foto cuando estornudaban, tosían, hacían una mala cara o cuando tan solo se reían de algo. Ya dije, a Rocío le gustan las fotos donde las personas no están con sus malditas mascaras.
Una de las fotos fue hacia la misma chica que mojó a Rocío con leche, me acuerdo porque su cara de enojo es horrible, muy fea. Le saqué una foto cuando se estaba arreglando la ropa interior y cuando me vio con la cámara. En ese momento, cuando iba a caminar hacia nosotras, Rocío apretó con fuerza mi mano y tiró de ella para escapar. Son cosas que suelen pasar en su hobby, he corrido más de veinte veces con ella. Pero en ese momento me emocionó por cuatro razones: Rocío me agarraba la mano como si su vida dependiera de eso, porque sentía la adrenalina del miedo de ser atrapada, es un susto muy grande en ese momento, con esa chica no tanto, pero en otras ocasiones es muy impredecible, la gente puede ser muy peligrosa o muy común. Una nunca sabe si una persona se dará una paliza o una charla de cinco horas del porqué eso no se hace, no sé cuál es peor. La tercera razón es porque Rocío se estaba riendo, disfrutando del momento y déjame decirte que no hay nada más satisfactorio que verla así de feliz.
Es jodidamente hermoso y más cuando tiene ese toque de picardía.
La cuarta razón es porque en ese momento si me di cuenta de que estaba enamoradísima de ella. Ahí mismo, mientras corría de esa hija de puta ¿Qué otra persona te hace disfrutar correr de alguien? Si hubiese estado sola, me hubiese ido caminando con calma. No hay nada más que le emputece más a la gente que la calma en momentos así. Tal vez puede que me hubiese quedado solo para discutir con argumentos idiotas para frustrar a la chica. Además, odio en sí correr, lo encuentro completamente innecesario. Pero ahí estaba, mejor dicho, ahí suelo estar, corriendo a su lado solo para disfrutar su felicidad.
Cuando se lo conté a Angela, me dijo que somos la mejor pareja del mundo y déjame decirte que yo le creo mucho a esa mujer. Ella siempre tiene la razón, estudio siete años psicología para tener siempre la razón ¡Siete años!
Cuando Rocío me soltó la mano cuando llegamos a uno de los baños del lugar. Bastante más elegantes y limpios que el de mi colegio. Me tapó la boca para que dejara de reír, pero ella también lo hacía. Podíamos escuchar a la otra chica gritar de lo enojada que estaba. Las citas del estilo de Rocío siempre hace que terminemos en una situación parecida, escondidas de alguien hasta que nos da hambre.
—¿Qué harás luego? —le pregunté cuanto sacó su mano—Cuando esa chica se quiera vengar.
—No lo sé—susurró y prendió la cámara para ver las fotos que saque, luego me dijo que ninguna era decente, pero ¡Hey! He mejorado—¿No puedes comenzar a estudiar en mi colegio? —sus mejillas seguían sonrojadas y su respiración estaba agitada.
—Estás a meses de graduarte, Rocío, y yo ya no puedo volver a esta mierda.
—Entonces tendré que soportar un par de palizas.
—¿¡De esa chica!? —abrí la puerta y ella me agarró el hombro—déjame darle yo unos putazos.
—Si te vas es porque la cita ha terminado y Melissa me dijo que hay besos—¡Te juro que dijo eso! ¡Y LUEGO LO HIZO!
Es que Melissa debe de ser la madrina en nuestra boda y de nuestros hijos. Sin ella y sus buenos consejos nosotras no hubiéramos llegado a ningún lado. Gracias a ella estoy acá contándote la mejor historia de amor que escucharas en toda tu puta vida y no como maté a esa mierda de hombre. Tengo que agradecerle a Melissa por todo.
Si quieres detalles del beso, te lo cuento con mucho gusto, Eduardito. El beso fue corto y bien torpe por parte de ambas. Éramos un asco en esto, ya que ni siquiera sabíamos lo que hacemos, pero con la práctica hemos mejorado bastante. No nos besamos tan seguido como quisiera, solo ella tiene permitido acercarse, ya que cuando yo lo hago ella se aleja. Es cruel pero justo. Ella sabe cuando darlos y le molesta que yo lo quiera cuando habla de sus cámaras.
¡Que se jodan sus cámaras! Yo solo quiero que me coma la boca. Es por eso por lo que me cuesta ponerle atención, mientras ella habla yo me quedo imaginándome que me besa. Desde ese momento que no dejo de querer volver a besarla y no sabes cuanto sufro estando acá ¡Ni siquiera puedo verla! ¿¡Y si olvido como son sus labios!? ¿Lo sigo recordando bien?
Eduardo, Eduardito. Necesito que me traigas una foto de ella, pero sácasela a escondidas. A Rocío no le gusta que le saquen fotos y odia más tener que posar. No quiero que se enoje, es lo que menos quiero en este momento. Sácale una foto, imprímela y tráemela. Si quieres le pides ayuda a Melissa o a su madre, ellas ya deben de tener fotos.
La extraño mucho.
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¿Quién mierda nos va a entender?
Teen FictionBelén ha sido llevada a prisión por asesinar a Samuel, es por eso que un abogado debe de sacarla de ahí, aunque Belén solo hable sobre Rocío, su novia.
