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Luna era paciente con su planeta, muy paciente. Se quedaba horas y horas orbitando y observando 10 partidas de cartas  en cada una de ellas. Si su paciencia era larga pero no infinita. Pronto comenzaron las quejas y peor soportando los berrinches de tierra cuando perdía.

—Nada puede ser peor contigo. –Exclamo el satélite abrumado con su comportamiento.-

—Pero, ¡luna!, que no ves!, ¡Marte estaba metiendo ojo a mis cartas!, -Apunto de tirar sus cartas a la nada.- joder que tramposo sos.

—Habla por ti mismo. Solo me acerque para ver que eran esos colores que desprendiste de arriba tuyo. –Haciendo con sus manos un círculo partido a la mitad. Ese gesto que tierra rápidamente supo a lo que se refiere, provocando que sus colores se volvieran intensos y visibles.-

Eso lo avergonzaba.

«Malditos iris.» Pensó.

—¿Por qué lo rojoo..?, –Alargando la «O».- ¿Eh?, –Noto el silenció frente a él.- ¿tierra?, oh vamos, no te molesta eso ¿v-verdad? –No podía seguir hablando debido a que recibió una mirada amenazante de parte del contrario. Obviamente no iba a permitir que su dignidad sea bajada por un "defecto" suyo.-

–Luna estaba por presenciar por milésima vez al día otra pelea entre ambos planetas. pero una voz sutil se hizo presente  quien llamaba al satélite con murmullos.-

—Pss..!, ¡O-oye!, ¡Oye! –Tratando de ser lo más cauteloso posible con sus llamadas.-

—¿E-eh?, ¿Eres un planeta? –Alejandose de su órbita y acercándose al susodicho.-

—¡N-no!, soy una luna.

—¡Oh!, ¡que grande!, me presento soy la-..

—La luna de la tierra. Si ya lo sé.

—O-ouh, –Se entristeció un poco al saber que no pudo terminar de hablar.- si. Ese es mi nombre. E-espera, ¿cómo lo sabes?

—Te eh estado observando semanas. Siempre paras a lado de tierra, supuse entonces que eras su satélite. ¡Debe ser un gran honor conocerte!, me llamo Titán. –No pudo evitar sonreír, estaba muy emocionado por conocer a la luna del planeta que tanto admiraba y “deseaba”.-

—Un gusto conocerte, Titán. Gran luna de Saturno. –Le había contiajado la sonrisa de titán, transmitía mucha alegría y confianza con sus palabras algo que luna supo reconocer enseguida.-

—¡Oh!, ¡por favor!, –Exclamo.- solo llámame titán. Lo único que no pido es seguir escuchando el nombre de mi planeta otra vez. Es algo irritante. Quiero ser solo titán para ti. –Trato de sonar lo más calmado posible con sus palabras.- ¿De acuerdo?

—“¿D-de acuerdo?” –No entendió del todo lo que le trataba de decir.-

—Gracias. Oye, e-eh, “¿Luna?”, –El contrario asintió al escuchar su nombre.- ¿P-podrías presentarme con la t-tierra?

—Me estás diciendo que ¿estás interesado en la tierra? –Quiso evitar incomodarle pero le era imposible. Sutilmente se sorprendió por su pregunta.-

–Un pequeño enrojecimiento creció de forma leve en las mejillas del contrario, nisiquiera el mismo sabía lo que estaba diciendo, tratando de esconder sus nervios, miro fijamente a la luna acercándose a su rostro de forma lenta solo pudo pronunciar unas cuentas palabras:

—¿Y quién no lo estaría?

—Joder chico. –Susurro luna ante su presencia. Nunca había tratado estos temas con nadie, ¿alguien interesado en la tierra?, creía que algunos lo estuvieran, pero ¿una luna? era raro de ver.-

—Por favor. Solo por favor.

–Y así fue como una vez más luna cumplió un favor del que no quería, pero era fácil de manipular.-

—Hey tierra.

—Luna. ¿Qué te dije sobre interrumpir mi juego de cartas?

—S-si lo sé. Solo que alguien quería conocerte. –Abrio pase para que titán pudiera acercarse a su planeta.-

—¡Hola señor tierra! –Le regaló una sonrisa genuinamente de alegría.-

–Tierra lo observó de arriba a abajo con confusión.-

—Wow, ¿eres un planeta? –Replico Marte viéndolo con curiosidad.-

—¿Por qué todos piensan que soy un planeta? –Susurro para si mismo con desprecio.- No. ¡Soy una luna!

—Pues para serlo eres demasiado grande. –Se acercó un poco a Titán para observarlo mejor.-

—De echo, Titán por lo que sé, es la segunda luna más grande del sistema solar. Como te llama Saturno?, su “¿tierra media?”, ¿No?–Sonrió ante lo último dicho el planeta rojo.-

—¿S-su tierra media? –Le contestó con incredulidad.- Por qué ese nombre tan estupido? –Titan guardo silenció por un minuto.- D-digo. No te ofendas “lunita”, pero, ¿por qué te llamaría así?, las lunas no tienen vida. Por bien se sabe que yo soy el único que puede albergarla.

—Oye, ¿no crees que estás llendo muy lejos? –Dijo Marte notando la mirada de tristeza de la luna del planeta anillado.-

—No. Solo digo las cosas como son. Marte, guarda tus palabras para otro momento, por qué si no las lunas van a creer que pueden ser como nosotros. –el satélite de tierra comenzó a sentirse ofendido por lo escuchado.-

—¡No seas grosero idiota¡, ¿¡estás enfrente de ellos por si no sabías!?

—¡Las lunas deben saber su lugar!, ¿¡acaso no lo entiendes?!

—¡¿Lo entiendo!?, pero debes saber que tienes que ser cuidadoso con lo que dices. Puedes herir a los demás tierra.

—!Ahg¡, maldito dolor de cabeza. –Llevo sus dedos hacia sus cabellos azulados, tratando de acomodar algunos mechones rebeldes que se le caían.- Hey. Chico, Titán, ¿cierto?, ¿como va?

—Queria conocerte. Por primera vez.

—Si ¿y?

—Pensaba que eras un planeta lleno de maravillas, pero escuchar tus palabras y creencias, temo decir que me das asco. Maldita decepción la mía.

–Hubo un silenció incómodo durante más de un 1 minuto, parecía eterno si no fuera por qué tierra decidió acabar con ello.-

—Luna. ¿Qué te dije que traer amigos groseros a mi órbita?

—¿!Es enserio?! –Exclamo el pequeño satélite.-

𝙊𝙉𝙀 𝙈𝙊𝙍𝙀 𝘿𝘼𝙔. |   𝑻𝒊𝒕𝒂𝒏 𝒙 𝑳𝒖𝒏𝒂.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora