NUEVO: Tap - Historias en forma de chat para tu 📲 . Disponibles en español
Obtenlo ya

04 La verdad de CPU

83 7 2

No tengo ni idea de cuál de los dos es el bueno y cuál el malo, pero la cuestión es que la pelea entre CPU y el travesti (transformados en giganteses), a los cuales no puedo diferenciar ya que nunca les había visto con ese aspecto, parece estar bastante igualada. No estoy muy atento porque me preocupan más los giganteses que están a punto de devorarme.

En solo un segundo, como decía Amaral, uno de los giganteses ha dado un rugido atronador y por algún motivo eso ha provocado que todos los demás giganteses se tiren encima del otro gigantés (el que había rugido no, el otro) y empiecen a morderlo hasta acabar con él.

Una vez que veo que ya no se va a levantar, pregunto:

—¿Qué ha pasado?

—Es como si con su grito hubiese controlado a los giganteses para que devoren a su rival.

Esperamos a ver qué pasa. De la nuca del gigantés ganador sale un hombre que baja de un salto estilo ninja hasta el suelo, donde estamos nosotros.

No es el travesti, pero tampoco es CPU. ¿Acaso hay un infiltrado más? ¿No hemos tenido ya bastante?

—¡¿Quién eres?! —le pregunto alzando la voz— ¡No te tengo miedo!, ¡Acabaré contigo como acabé con Edem!

—Pero ¿Qué estás diciendo? Yo soy CPU, el que os ha acompañado hasta aquí durante toda la misión, lo que pasa es que nunca me habíais visto sin la máscara con la equis dibujada. Esta es mi cara real, la que tanto tiempo ha estado oculta.

—Ah, es verdad —no, si tendrá que ser verdad, en eso no le podemos decir que no. Yo, siempre que le he visto en el ejército, vi que llevaba aquella máscara grisácea y asquerosa, pero su cara real... Ni en los baños se la quitaba. Mira lo que te digo, ahora que lo pienso, no es feo del todo, tiene su puntito...

Interrumpe mis pensamientos con un tono serio y conciso:

—Dejad que os cuente la verdad. Yo no soy un humano como vosotros, lo parezco pero en realidad yo... —tras una breve pausa en la que supongo que ha estado reflexionando, continúa—. Lo que quiero decir es que yo soy un gigantés.

—Espera —le detengo—. Antes de seguir tenemos que derrotar a todos estos giganteses estos o al final nos van a matar por tontos. Pero tranquilos, lo haré yo mismo, con mi pistola.

Por suerte todos los giganteses están juntos, comiéndose los últimos restos del travesti transformado y ahora muerto. Les disparo y la explosión acaba con casi todos. Los dos o tres que no han muerto son derrotados en cuestión de segundos por Live y CPU, quienes, aunque no llevan el equipo de cuerdas, saltan por encima de ellos y les rebanan el pescuezo de un golpe. Ahora sí, ahora estamos a salvo. No ha sido para tanto, aunque ahora solo me queda una bala para la pistola.

—Vale, ya puedes continuar.—Bien, ahora sí, os pido por favor que no me interrumpáis más. Lo que os voy a contar a continuación es algo totalmente secreto e importantísimo. Ya que esta verdad puede ayudar a la humanidad a ganar esta guerra —se sienta en una roca del suelo y los demás le imitamos para escucharle mejor y más cómodamente—. Todo empezó hace cuatro años. Eramos Berhold y yo. Por si no lo sabéis, así es como se llama el travesti . Ambos, convertidos en giganteses, la que es nuestra forma natural, conseguimos abrir el muro Tribia con una motosierra gigante, gracias a la cual pudimos entrar, conquistando más tarde todo el muro y acabando con millones de humanos.

—Espera un momento, ¿Berhold? ¿De qué me suena ese nombre?

—Estuvo con nosotros en el entrenamiento del ejercito hace un año. Por aquel entonces no era un travesti, eso imagino que vendría después. La cuestión es que era mi compañero como gigantés. De hecho, precisamente fue él quien abrió la grieta por el que entramos al distrito Sinsal-sinna.

Ataque a los Giganteses¡Lee esta historia GRATIS!