Fricción - Capitulo 02

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¿Qué Me Ocultas?

Alastor Morningstar

¿Por qué está pasando esto?
El último exterminio fue hace apenas un mes... ¿por qué marca 134 días?

Es simplemente imposible que el exterminio llegue solo a mitad del año. Según el acuerdo firmado por Lucifer con esos molestos ángeles, el exterminio debía realizarse únicamente a fin de año.

—Esto es malo... ¿qué hiciste? —habló en un susurro apenas audible.

Supongo que se refería a Charlie, pero esto es lo más estúpido que ha hecho. Además, su decisión me implica directamente. El Exterminio Angelical es un asunto del que yo estoy a cargo, después de todo, soy el encargado del entrenamiento de las Llamas Negras.

—Querido, regresemos al palacio. Tenemos que llamar a Charlie, a los Overlords y a los Pecados Originales para una reunión urgente —ordenó, mientras se apresuraba a elevar su báculo. Estaba a punto de desaparecer.

—¿Ahora? Primero tenemos que...

No pude terminar de hablar, porque ya se había ido, envuelto por un humo dorado. Me quedé en silencio unos segundos, luego miré el Angelic Clock, solté un largo suspiro y me teletransporté a mi oficina para preparar la reunión.

Mientras trataba de comunicarme con todos los que estaban a mi alcance, me interrumpió una llamada. Era la hija de Lucifer... Charlie.

—¿Qué pasa, querida? —respondí amablemente. Aún debía fingir mi aprecio por ella, aunque sinceramente, hoy no tenía ganas de seguir llenándole la cabeza de arcoíris.

—Hice algo horrible... —su voz sonaba débil y rasposa, como si cargara el peso del mundo—. No le digas a mi papá... él ya está lo suficientemente decepcionado de mí como para empeorarlo.

—Tranquila, Charlie. Dime qué pasa...

Aunque la confesión anterior de Lucifer ya me estaba dando algunas pistas del error que cometió decidí darle el privilegio de la duda a la princesa.

Esperaba alguna típica declaración: que gastó más de su presupuesto, algo ridículo como una pelea con alguien, o que le dijo una lisura a un imp. Pero, para mi buena suerte, la querida princesa cometió la idiotez más grande que he visto.

—¿¡Qué hiciste, qué!? —El motivo por el cual los meses se redujeron, la ansiedad de Lucifer y ahora mi creciente estrés… todo era culpa de esta niña inmadura—. Mierda.

Lucifer le había dado el trabajo de hablar con Adán, y este le tendió una trampa para que firmara un nuevo contrato, uno en el que se permitía el exterminio dos veces al año y en el día que él quisiera, sin darnos previo aviso. Era demasiado bueno para ser verdad.

Me había quitado responsabilidades para dárselos a Charlie porque es "La princesa" y en cada misión ella falla, ¡Falla de manera maravillosa!

Me alegraría si es que en cada tropiezo de la princesa no saliera mi nombre y en como no puedo engendrar, ni guiar a la princesa ¡eso no es mi culpa!... repugnante.

—En resumen... —dije, suspirando pesadamente, ocultando mi verdadero pensar—, mientras estabas ocupada explicando tu plan de redención, firmaste un documento donde autorizas el doble exterminio en un año. Dime, ¿hay algo favorable para nosotros?

—Hablando de eso... no pude leer el documento, solo lo firmé.

Fue inevitable soltar una carcajada. Esto se estaba yendo más al carajo ¿como diablos no lees un documento?.

~Mi Oscuro Deseó~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora