❝El distrito 4.❞


¡NO, POR FAVOR! —Pero no escuché, y simplemente le clavé la espada en el pecho, haciendo que gire, para asegurarme de que esté muerto.

La sangre comenzó a brotar, y el tributo del distrito once, comenzó a toser sangre frenéticamente, hasta ahogarse en ella, haciendo que la luz abandone a sus ojos, acercándolo a la muerte. 

El cañonazo anunciándolo, lo confirmó. 

— ° —

Me levanté de golpe, haciendo un enorme esfuerzo por meter aire en mis pulmones, tanto que se escuchó. 

Mis manos temblaban y estaba totalmente empapada de sudor. 

"Sólo fue una pesadilla. Solo fue una pesadilla. . ." 

Me repito sin parar, mientras que me acuesto poco a poco de nuevo. 

Un poco de ansiedad comienza a formarse en mi estómago, y mis pulmones parecen en llamas de solo respirar. 

Se había sentido demasiado real, y ahora se siente como si fuera a vomitar sangre enseguida. La puedo sentir subir por mi garganta. Caliente, espesa, y asquerosa. 

Mi cabeza comienza a dar vueltas de solo pensarlo, y con el pasar de los minutos, se vuelve inútil tratar de dormir. 

Son las seis con treinta de la mañana y como estoy hecha un asco, me doy una ducha. Cuando salgo, me seco y me visto, aun sigo en pijamas. Me calzo unas pantuflas y salgo de mi habitación, para ir al comedor a desayunar.

Todos duermen aún, así que mientras mas solitario sea mi desayuno, mejor. Voy hacia al comedor, pero al pasar por unos de los pasillos principales la puerta de la habitación de los agentes de paz esta entre abierta y no puedo evitar echar una mirada rápida ahí dentro.

Hay una serie de pantallas y paneles que monitorean a todos los distritos, casi todos muestran la misma situación, y no puedo terminar de procesarlo. Los distritos se están revelando, están atacando a los agentes de paz, se están defendiendo, queman y tiran las cosas, y muestran la imagen del sinsajo. . . que sin dudas es el símbolo de Katniss. 

Ahora quizá comprenda un poco porqué el presidente Snow está tan apresurado, y desesperado.

Esbozo una sonrisa notable y sin querer se me escapa un sonido más de la cuenta, pero no puedo evitarlo, esto de verdad es grande, es demasiado significativo.

El agente de paz que estaba monitoreando los paneles se da cuenta de mi presencia, pero yo no me intimido porque me descubriera, el solo se limita a apretar la pantalla táctil y la compuerta se cierra casi instantáneamente.

Suspiro y sigo con la pequeña sonrisa en mi cara.

Continuo mi camino hacia el comedor y entro. Para mi suerte no se encuentra nadie, solo un avox terminando de colocar el desayuno recién preparado. Le sonrío cordialmente y le digo que me puedo servir sola, este solo asiente y se va.

Nightmares ➽ Finnick Odair. [#1]¡Lee esta historia GRATIS!